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La tragedia familiar que ha marcado la vida de Mary de Dinamarca

La reina Mary perdió a su madre cuando tenía 25 años

Falleció tras una operación de corazón

Reina Mary de Dinamarca
La reina Mary de Dinamarca en un acto. (Foto: Gtres)
  • Andrea Mori
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Aunque lleva años instalada en Dinamarca, país del que ahora es reina consorte, en el corazón de Mary Donaldson Australia siempre tendrá un lugar muy especial. La reina ha puesto recientemente punto final a su primer viaje de Estado al país desde que Federico se convirtiera en jefe del Estado. Un viaje cargado de momentos para el recuerdo, de anécdotas e imágenes memorables en el que, entre otras cosas, Mary se ha podido reencontrar con una de sus hermanas, Patricia Bailey. Un emotivo encuentro en el que ambas se fundieron en un intenso abrazo y que para la reina ha sido quizás el instante más emotivo de todo este viaje.

La australiana ha recordado su pasado, la vida que tenía antes de convertirse en la nuera de la reina Margarita y de dejar todo lo que conocía atrás. Una renuncia que no fue nada sencilla, pero de la que hoy no se arrepiente. No obstante, ella tiene muy presente a su familia y todo lo que vivió durante el tiempo que estuvo en Australia, país al que vuelve de manera privada siempre que su agenda se lo permite.

El recuerdo de una madre

Cuando Mary se casó con el entonces príncipe Federico, la novia lució un diseño elegido por su suegra, la reina Margarita. Un vestido que fue muy comentado porque no respondía nada al estilo de la joven. La futura princesa llevó un precioso velo de encaje que antes habían llevado la reina Ingrid y sus tres hijas, el mismo que hace poco eligió la princesa Teodora para su enlace en Atenas. Como joyas, una tiara prestada por la reina Margarita y, escondida dentro del vestido, un anillo que había sido de su madre.

Letizia

Federico y Mary de Dinamarca el día de su boda. (Foto: Gtres)

La australiana quiso que su madre estuviera, de alguna manera, presente en uno de los días más especiales de su vida y por eso pidió al diseñador Uffe Frank que cosiera dentro del forro del vestido su alianza de boda, en una zona cercana al corazón.

Un bonito detalle que reflejaba la especial relación que Mary tenía con su madre, a la que había perdido pocos años antes, en un momento en el que nadie esperaba que se convirtiera en la futura reina de Dinamarca.

Una tragedia imposible de olvidar

Mary perdió a su madre cuando tenía 25 años. Sus padres, John Dalgleish Donaldson y Henrietta Clark Donaldson, eran escoceses y contrajeron matrimonio en Edimburgo, pero se trasladaron a Australia pocos meses después de casarse. Allí nacieron sus cuatro hijos, de los cuales, la reina es la menor.

Mary de Dinamarca

Mary de Dinamarca abrazando a su hermana. (Foto: Gtres)

Sin embargo, a pesar de que pudieron disfrutar de unos años de vida tranquila y relajada, en 1997 a la madre de la reina tuvieron que intervenirla por un problema de corazón. Henrietta falleció a consecuencia de una serie de complicaciones derivadas de la operación. Su padre volvió a contraer matrimonio con una conocida novelista al cabo de los años.

La reina siempre se ha apoyado mucho en su familia, tanto en sus hermanos como en su padre, que fue una figura clave durante su traslado a Dinamarca y sus primeros meses como miembro de la familia real. De hecho, incluso se instaló en Copenhague y estuvo dando clases en varias universidades para que ella no se sintiera sola en esta etapa.

Mary de Dinamarca

El padre de Mary de Dinamarca en un acto. (Foto: Gtres)

A pesar de que Mary nunca ha podido olvidar a su madre, no es habitual que hable de este tema. Sin embargo, en alguna ocasión sí que ha recordado lo que se siente tras la pérdida de un ser querido. Por ejemplo, lo hizo cuando asistió al 25 aniversario del Centro Nacional del Duelo en Vejle, donde pronunció un emotivo discurso en el que reveló que su recuerdo todavía hace que se entristezca: «El dolor no desaparece nunca, pero se aprende a vivir con él y se hace más llevadero», dijo, aunque reconoció que todavía la echa de menos.

La reina explicó también que buscar alivio en algo que aporte tranquilidad es fundamental para superar la pérdida. En su caso, los paseos por la naturaleza han sido muy reconfortantes, algo que tiene en común con la princesa de Gales. Kate Middleton encontró en la naturaleza un alivio durante su tratamiento para el cáncer.

A pesar de que la muerte de su madre fue un golpe duro para ella que nunca ha llegado a superar -sobre todo porque era muy joven y porque le hubiera gustado pasar más tiempo con ella-, también supuso un impulso para que se comprometiera a impulsar la lucha contra las enfermedades del corazón.

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