un verano difícil

Ana Obregón revela los detalles del proyecto más personal de Aless Lequio

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Este verano en doblemente difícil para Ana Obregón. A la pérdida en mayo de 2020 de su hijo Aless se ha sumado hace apenas unos meses la de su madre Ana. La artista está pasando unos días en Mallorca junto a su padre, Antonio García, en la casa familiar que se ha convertido en refugio de cada uno de los miembros del clan año tras año desde hace más de medio siglo.

Alessandro y Álex Lequio y Ana Obregón/Gtres

A pesar de que se trata de una de las etapas más complicadas para la presentadora, Ana se mantiene fuerte y entera. La empresaria ha realizado unas declaraciones a la revista ¡Hola!, en las que ha revelado uno de los últimos proyectos de su hijo, que muy pronto verá la luz. Se trata de un libro que ella misma va a completar, ya que a Aless apenas le dio tiempo a escribir algunos capítulos y que ella misma encontró en su ordenador .“Cuando le diagnosticaron el cáncer, empezó a escribir un libro y me lo contó cuando estábamos allí solitos, en Nueva Jersey. Era un no parar: le daban quimioterapia y protonterapia al tiempo y encima, para estar bien, escribía y trabajaba. Entonces, empezó a escribir este libro”, recalca.

Según ella misma ha explicado, el libro se va a titular ‘El chico de las musarañas’, porque él era siempre muy imaginativo y tenía mucho sentido del humor. “Me contó que la historia que estaba escribiendo era medio lo que le estaba pasando y lo que no, sobre un chico al que le diagnostican cáncer y se reúne con cuatro vocecitas en su cabeza: uno es el más bueno, otro el más razonable, y discute temas del día a día como la amistad, el amor, la familia, la constancia, el odio, etc. Aless me leyó algún párrafo en Nueva Jersey y me pidió que le pusiera en contacto con la editorial Planeta para publicarlo. Ya cuando volvimos a España todo parecía ir bien; aunque seguía con quimio, parecía que se iba a curar y volvió a trabajar como un loco y ahí lo dejó. Después, cuando pasó todo, yo me acordé de su libro, pero lo tenía en su ordenador y he tardado seis meses en dar con la contraseña. Solo le dio tiempo a escribir tres capítulos, pero mi idea es integrar su libro en algo que pudiera escribir yo”, ha confirmado a la publicación.

Ana quiere que este proyecto ayude a la fundación de Aless: “escribir un libro no es para lucrarse de la muerte de una persona, sino para ayudar, y lo quiero hacer para ayudar a la fundación de Aless. Me está ayudando mucho Nacho Ansorena, el socio de Aless. Él ha hecho un logo que es tan bonito, con la gorra… También quiero que sirva para las personas que han perdido a un ser querido, que les pueda ayudar. El dolor que yo tengo no es mi dolor, sino el suyo. Le quedaba todo. Tenía tanto talento, ternura, generosidad, solidaridad… Estoy descubriendo todos los mensajes que le enviaban lo enfermos de cáncer y cómo él los respondía, con tanto amor, tanta generosidad, estando él en las últimas semanas de su vida”, ha revelado.

La presentadora reconoce que todavía no ha podido empezar a escribir, pero que sí va pensando en ello: “cada vez que me siento me bloqueo, no hay palabras, no puedo empezar. Me compré un ordenador, me vine aquí, me senté y sé que, cuando pase el duelo de mi madre, empezaré por el principio. Sé el principio y sé el final, pero me falta todo lo del medio. He tardado seis meses en poder leer lo que él había escrito, porque no me sentía con fuerzas, y lo he leído aquí, en Mallorca, y es increíble”, recalca.

Ana Obregón y sus padres, Antonio García y Ana Obregón
Ana en una imagen de archivo con sus padres/Instagram

Si el verano pasado con la muerte de Aless fue difícil, este aún más, debido a la pérdida de su madre: “el verano pasado fue horrible y este, horrible multiplicado por dos, porque aquí estoy, cuidando de mi padre y animándolo y, la verdad, yo no estoy para animar a nadie, estoy más para que me animen a mí. Me está costando la vida”. Aún así, saca fuerzas para seguir adelante y siente que su hijo la acompaña y se preocupa por ella: “aquí vienen a verme dos gaviotas todas las mañanas. Te mandan señales”, recalca. La presentadora reconoce que aún no ha podido afrontar este segundo duelo y que a pesar de que su padre le pregunta a veces por ella, debido a su edad, muchas veces le dicen que está en Madrid para evitarle más dolor: “a mí mi mami me tiene que perdonar muchísimo. Yo no puedo entrar en el dolor de mi madre porque estoy en el de mi hijo, y todos los días le pido perdón porque no puedo, no puedo. Yo creo que ella lo entendería, claro”, mantiene.

Ana Obregón y su madre Ana
Ana Obregón y su madre Ana en una imagen de archivo/Gtres

La empresaria no contempla la posibilidad de volver a enamorarse: “no está en mis planes. Ahora mismo, mi plan es vivir cada segundo. Antes, cuando venía a pasar el verano, hacía la maleta con cuidado: los vestidos, los zapatos a juego… Ahora veo que todo eso es superfluo”.

Además del libro, está en marcha la fundación de Aless: “me está dando la vida y en septiembre espero que esté registrada. Alessandro, padre, está también muy involucrado. Yo seré la presidenta, Alessandro el vicepresidente y Nacho Ansorena el secretario, que me está ayudando mucho. Ya tenemos el proyecto ‘Imperas’, focalizado hacia los sarcomas en niños y jóvenes. En España no hay dinero para investigar y se necesita muchísimo”, asegura.

A pesar de las dificultades, la lectura positiva que Ana hace de toda esta situación es que ya no tiene miedo y que se siente libre: “ya no tengo miedo a morirme, es más, si me muero mañana, estaré feliz. El ser humano no es libre porque vive con miedo. A mí no me puede pasar ya nada más. Así que soy libre, he conocido la verdadera libertad. Me he dado cuenta de que tengo que buscar razones para vivir, porque no vivo, no tengo ilusiones, así de claro. Lo único que me hace ilusión es ayudar a los demás y la única forma es a través de la fundación de Aless”, sentencia.

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