España
Disturbios en España

El manual de la izquierda revolucionaria detrás de los disturbios: milicias para «destruir el Ejército, la Policía y la judicatura»

La nueva 'kale borroka 3.0' renuncia a la independencia de Euskal Herria y busca milicias racializadas

GKS, CJS e IAS y Antifa: la red antisistema del Movimiento Socialista que busca extender ‘la kale borroka 3.0’ por España

  • Paula Ciordia
  • Especializada en política, Vox, ideología woke e inmigración. Reflexiono sobre tauromaquia en mi columna semanal 'Entre Pitones'. En 2025, fui corresponsal en la Ciudad del Vaticano durante el Cónclave que eligió a León XIV. Antes estuve como delegada en Aragón (2023-2025). Graduada en Periodismo y Filología Hispánica (Universidad de Zaragoza) y máster en Filosofía y Culturas Modernas (Universidad de Sevilla) | paula.ciordia@okdiario.com

La nueva kale borroka emergente en España y el sur de Francia, al abrigo de las proclama antifa llama a «destruir el Ejército, la Policía y la judicatura». Así lo expone en el documento trilingüe –vasco, francés y español– disponible en la web de Euskal Herriko Kontseilu Sozialista (EHKS), uno de los principales referentes políticos emergentes de la juventud antisistema en el País Vasco, y que reivindica la desobediencia civil y la violencia como una expresión legítima.

Su documento titulado Nueva estrategia socialista. El manual recoge las directrices ideológicas de la corriente revolucionaria vinculada al Movimiento Socialista, la matriz de una amplia red antisistema que cada vez mejor articulada, que rompe con la izquierda batasuna tradicional al renunciar a la independencia de Euskalerria y reivindicar una milicia racializada.

El manual que ha tenido acceso OKDIARIO plantea abiertamente destruir el actual aparato del Estado, incluidos el Ejército, la Policía y la judicatura, para sustituirlo por un nuevo modelo de poder proletario que contempla la creación de una «milicia popular general». También apuesta por captar masivamente a jóvenes y construir una red centralizada de militantes.

Pese a que EHKS ha condenado los saqueos vividos por radicales activistas contra comerciantes locales en Bilbao, llama la atención que su manual —que instan a leer a simpatizantes y militantes— llame a la violencia como instrumento para lograr instaurar «la dictadura proletaria».

Como ya publicó este diario en su investigación sobre la red antisistema que busca extender la denominada «kale borroka 3.0» por España, este movimiento articula distintas organizaciones políticas, juveniles, estudiantiles y sindicales. Entre ellas figuran GKS, la Coordinadora Juvenil Socialista (CJS), Ikasle Antolakunde Sozialista (IAS) y diferentes plataformas territoriales.

«Destruir el Ejército, la Policía y la judicatura»

El manual de la kale borroka 3.0 racializada y que renuncia a la independencia de Euskal Herria permite profundizar en los planteamientos radicales y antisistema de esta nueva corriente que llama a «tomar la calle».

Su propuesta no pasa por reformar el sistema desde dentro, sino por acabar con los principales instrumentos del Estado constitucional y sustituirlos por estructuras de poder revolucionario.

«Para el marxismo-bolchevismo se trata mediante la ofensiva de destruir el aparato de Estado de la burguesía», sostiene el documento. A continuación, concreta su objetivo: «destruir la maquinaria burocrático-militar del ejército, la policía y la judicatura separadas del pueblo trabajador», además de «disolver las instituciones de poder del Estado burgués» asentadas en el Parlamento, el Gobierno y los partidos institucionales.

Fragmento de ‘Nueva estrategia socialista. El manual’.

La propuesta incluye también la expropiación de «la totalidad del aparato técnico y de las finanzas». Frente a las instituciones actuales, plantea levantar un Estado proletario transitorio que ejerza la «dictadura democrática del proletariado mayoritario».

Milicias populares en sustitución del Ejército y la Policía

Uno de los aspectos más llamativos del documento es el modelo de seguridad que propone para el «nuevo Estado». Entre sus pilares incluye expresamente la creación de una «milicia popular general», dentro del denominado «Estado comuna», que sustituiría a las actuales estructuras militares y policiales.

El texto rechaza cualquier integración del movimiento revolucionario en las instituciones existentes. «El poder político de la burguesía debe ser destruido», proclama, antes de cuestionar a quienes defienden la neutralidad del Estado o pretenden utilizar sus estructuras institucionales para representar los intereses de los trabajadores.

Captación de jóvenes y una red centralizada de militantes

El manual de la kale borroka 3.0 dedica otro apartado a la expansión organizativa del movimiento socialista. Bajo el epígrafe «La táctica cultural: unificación y hegemonización», describe un procedimiento para fusionar organizaciones, integrar grupos dispersos territorialmente y construir una estructura centralizada.

Para ello, contempla «tareas de propaganda, agitación, elaboración teórica y selección de escenarios de lucha». La finalidad es extender la influencia del movimiento y coordinar sus diferentes organizaciones bajo una estrategia común.

Especialmente significativa es su referencia a la juventud. El documento considera «de máxima importancia» garantizar una ruptura generacional que permita politizar a gran escala a los jóvenes de extracción trabajadora.

Fragmento de ‘Nueva estrategia socialista. El manual’.

La izquierda revolucionaria busca extender su influencia

El documento también aborda la necesidad de conectar el proyecto socialista con los movimientos de lucha contra diferentes formas de opresión. Para ello, menciona expresamente a «las mujeres, las comunidades migrantes, los colectivos LGTBI y las comunidades nacionales oprimidas».

Su objetivo es romper las identidades que considera interclasistas y conseguir que estos colectivos se incorporen a una conciencia política común bajo el programa socialista revolucionario.

En paralelo, reivindica la disciplina militante como uno de los fundamentos del nuevo poder que pretende construir. «La disciplina socialista es así la materia central del nuevo poder en construcción», recoge el manual, que insiste en mantener siempre presente la ofensiva estratégica y la cuestión del Estado.