España

El Govern de Puigdemont hizo informes de la ‘vía eslovena’ recogiendo los combates con muertos contra el Ejército serbio

La Guardia Civil ha realizado varios informes sobre los documentos que preparó el gobierno de Carles Puigdemont sobre la ‘vía eslovena’ para lograr la independencia, en los que se menciona el conflicto civil con la antigua Yugoslavia, que causó decenas de muertos, y también el camino que siguieron para crear las estructuras económicas, sin descartar que el Ejecutivo catalán hubiera guardado dinero en el exterior, como hizo Eslovenia creando cuentas fiduciarias en Luxemburgo.

Precisamente esta es la vía por la que ha apostado este pasado fin de semana el actual presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, quien ha viajado a este país de la antigua Yugoslavia para entrevistarse con su presidente y otras autoridades del mismo.

No obstante, la llamada ‘vía eslovena’ no es nueva en el debate independentista y está siendo investigada desde hace meses por la Guardia Civil, que ha realizado sus informes a partir de un documento sobre esta ‘vía’ incautado al ex secretario de Hacienda, Lluís Salvadó, en los registros de su casa y su despacho. Ese documento de la Generalitat se realizó tras un viaje de cuatro representantes del Ejecutivo catalán a Eslovenia los días 9 y 10 de enero de 2017.

Se trata del entonces secretario de Economía, que dependía de Oriol Junqueras, y ahora vicepresidente de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonés; la en ese momento directora del Departamento de Análisis Económico, Natalia Mas y, por parte de la Consejería de Exteriores, Adam Casals y Ana Stánic. Esta última como asesora externa radicada en Londres, especialista en derecho comunitario y con experiencia en asesoramiento al Gobierno de Eslovenia.

El Instituto Armado analiza este viaje en al menos dos de los informes entregados en los últimos meses en el Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona, donde se investiga la creación de estructuras de Estado para la independencia y el referéndum ilegal del 1-O, por los que están siendo investigados numerosos ex altos cargos del Gobierno catalán que no están aforados.

En el informe que realizó la Generalitat se expone cómo logró Eslovenia su independencia. Así, se precisa que la proclamó el 26 de junio de 1991 y se hacen mención explícita al conflicto civil que se sucedió en los días siguientes, aunque no precisa expresamente que hubo más de 60 muertos y una cifra superior a los 300 heridos en la que se llamó la «guerra de los 10 días».

«Las autoridades yugoslavas intentaron tomar el control de las fronteras evitando al ejército federal pero éste fue sorprendido por la resistencia de la policía eslovena y su defensa territorial. Después de una semana de combates hubo un alto el fuego y un acuerdo por el cual Eslovenia posponía la aplicación de la independencia tres meses. El 8 de octubre de 1991, Eslovenia se convirtió en totalmente independiente e introdujo su propia moneda, el Tolar», reza el informe del Govern catalán.

Diferencias «capitales» con Cataluña

En este análisis, el Ejecutivo de Puigdemont destaca que a principios de 1992, Eslovenia fue reconocida como un Estado independiente por los Estados miembros de la Unión Europea y en mayo de 1992, sólo 8 meses después de declarar la independencia, se convirtió en miembro de la ONU. Mencionan, eso sí, que fue posible gracias a que Eslovenia obtuvo el respaldo de Alemania y del Vaticano para independizarse, con el reconocimiento internacional.

Pero en el informe del Govern se reconocen también las diferencias que hay entre este país de la antigua Yugoslavia y Cataluña: «Una primera diferencia capital con Cataluña es que Eslovenia se encontraba en una confederación que estaba colapsando. En el caso de Cataluña, España es un Estado mucho más poderoso. También la fuerza con la que el SI ganó el referéndum».

Así, destacan que resultó «clave» para lograr sus propósitos, que en Eslovenia, el respaldo a la independencia obtuviese el 88,5 por ciento de los votos con un 94,8 por ciento de participación.

Sin embargo, en el referéndum ilegal del 1 de octubre, aún admitiendo como válidos los datos oficiales que se emitieron –después de que los observadores dijeron que el referéndum no pudo cumplir los estándares internacionales–, votó sólo el 43 por ciento de la población, en su mayoría, (el 90,2 por ciento de los votos) los interesados en la independencia.

Cuenta fiduciaria en Luxemburgo

El citado viaje de enero de 2017 encabezado por Pere Aragonés para estudiar, según la documentación intervenida por la Guardia Civil, la «disolución de Yugoslavia y la declaración de independencia de Eslovenia», el ahora vicepresidente catalán se entrevistó, entre otros, con el gobernador del Banco Central de Eslovenia, así como el que lo fue en el momento de la independencia; con el que era primer ministro en 1991, con el que fue el ministro de Economía y con el negociador jefe de la deuda de Eslovenia en el momento de separarse de Yugoslavia.

Del resultado de estas conversaciones, en el informe del Govern también se recogen numerosas recomendaciones que les hicieron estas autoridades

De entre estas, la Guardia Civil destaca la creación de una cuenta fiduciaria en Luxemburgo, que las autoridades eslovenas se procuraron con el objetivo de acumular recursos para hacer frente al pago de sus deudas una vez que se hubiera producido la independencia. «Algo que no se puede descartar que hayan puesto en marcha los responsables independentistas», aseguran los investigadores.

Durante los años que duraron las negociaciones para separarse de la antigua Yugoslavia, entre 1992 y 1995, «Eslovenia debía pagar a la agencia estatal yugoslava sus contribuciones para la deuda total. Para acumular los recursos para el pago de la deuda, Eslovenia creó una cuenta fiduciaria en Luxemburgo a donde se derivaban los pagos de la deuda que le podría corresponder», señala el informe de la Generalitat.

Según la Guardia Civil, no se puede descartar que esa misma estrategia la hubieran seguido los ex responsables de la Generalitat en previsión de una posible independencia de Cataluña.

Los documentos que guardaba Salvadó también exponían la advertencia que les hicieron las autoridades eslovenas de que evaluasen muy bien el impacto que sus decisiones unilaterales pudieran tener en el funcionamiento del sistema de financiación porque el sector bancario y financiero podría ser un aliado importantísimo en el proceso político catalán.

Respaldo de autoridades eslovenas

En este sentido y respecto a Cataluña, los eslovenos les aconsejaron que «hablaran bien con los bancos porque muchos de los bancos comerciales «probablemente no querrán trabajar» con ella «ni extender nuevo crédito».

Según los papeles incautados a Salvadó, las autoridades eslovenas se mostraron dispuestas a asesorar a Cataluña para crear su Banco Central. Incluso el gobernador del Banco de Eslovenia se habría mostrado dispuesto a apoyar a la nueva República cuando el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) abordara el asunto de Cataluña.

Se ofreció también a transferir conocimiento y sistemas de información. Incluso comentó que le parecía apropiado mencionar el encuentro con Cataluña en la siguiente reunión del Consejo de gobierno del BCE, formado por los gobernadores de los bancos centrales que forman parte de la zona euro y que se reúnen cada 15 días en Frankfurt.