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La bolsa suiza desafía el miedo a la IA: gana un 4,6% en octubre y logra su mayor ventaja frente a Europa desde 2020

El índice suizo acumulaba una subida del 4,6% en octubre, frente al retroceso del 3,2% del Euro Stoxx 50

  • Celia Amayuelas
  • Celia Amayuelas Díaz (Madrid, 1999), periodista y economista con más de 6 años de experiencia en medios digitales, se incorporó a OKDIARIO en 2026 procedente de finanzas.com, 'El Español' y Capital Radio. Puedes contactar conmigo en celia.amayuelas@okdiario.com

La bolsa suiza está resistiendo mejor que otros mercados europeos. El índice de referencia suizo acumulaba una subida del 4,6% en los últimos días de octubre, frente al retroceso del 3,2% del Euro Stoxx 50. La diferencia, de casi ocho puntos porcentuales, es la mayor ventaja mensual del mercado suizo frente al europeo desde marzo de 2020.

El movimiento destaca en un momento en el que crecen las dudas sobre la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial. Las inversiones en centros de datos, chips, energía e infraestructura de IA están alcanzando cifras extraordinarias, y el mercado empieza a exigir más claridad sobre cuándo y cómo se recuperará ese capital. Las dudas no implican que la inteligencia artificial haya perdido su potencial, sino que los inversores también están prestando atención al precio que pagan por ese crecimiento y a los riesgos de financiarlo.

En esta línea, tres de las mayores compañías del SMI están detrás de buena parte de la resistencia del mercado suizo. En octubre, las acciones de Roche subían aproximadamente un 12%, las de Nestlé avanzaban un 10% y las de Novartis ganaban alrededor de un 6,7%. En conjunto, estas empresas representan cerca de la mitad del índice y explicaban la totalidad de su avance mensual.

Su atractivo reside, en buena medida, en la naturaleza de sus negocios. Roche y Novartis cuentan con carteras de medicamentos y productos sanitarios, mientras que Nestlé opera en alimentación y bienes de consumo. La demanda de estos productos no está aislada de los ciclos económicos, la competencia o los cambios en los costes, pero suele depender de factores diferentes de los que determinan la valoración de las compañías tecnológicas.

Mejoras operativas desde Nestlé

Los resultados de Nestlé también han contribuido a respaldar el interés por la compañía. El grupo registró un crecimiento orgánico de las ventas del 4% en el tercer trimestre de 2026, por encima del 3,4% que esperaba el mercado. El crecimiento interno real, que refleja principalmente la evolución de los volúmenes vendidos, alcanzó el 2,8%, frente al 1,5% previsto por los analistas.

La evolución es relevante porque el crecimiento orgánico puede proceder de dos vías: vender más unidades o subir los precios. Cuando los volúmenes mejoran, la compañía ofrece una señal de que la demanda está contribuyendo al crecimiento, en lugar de depender únicamente de los incrementos de precios.

Esta diferencia importa cuando los inversores cuestionan cuánto tardarán en dar frutos las inversiones en IA. Una empresa que necesita desembolsar grandes sumas hoy para obtener ingresos futuros puede ser especialmente sensible a un cambio en las expectativas. En cambio, los negocios con productos consolidados, ventas recurrentes y capacidad para generar caja pueden ofrecer un perfil distinto dentro de una cartera.

Más allá de la IA

El contraste no significa que las farmacéuticas o las empresas de alimentación estén libres de riesgos. Los resultados clínicos, la pérdida de patentes, la regulación de los precios de los medicamentos, la competencia y la evolución de los costes pueden afectar a sus beneficios. La ventaja potencial está en la diversificación de sus motores de crecimiento, no en una garantía de rentabilidad.

La política monetaria añade otra dimensión. XTB situó el tipo de interés oficial del Banco Nacional Suizo en el 0% en su análisis de octubre. Un entorno de tipos bajos puede influir en las valoraciones y en el atractivo relativo de los activos, pero no basta por sí solo para explicar el comportamiento del SMI.

Si bien los expertos llaman a la cautela, tampoco debe confundirse la resistencia del índice con una oportunidad de compra a cualquier precio. La subida de octubre puede haber encarecido algunas acciones y la concentración del SMI en unas pocas grandes compañías implica que sus resultados tienen una influencia considerable sobre el conjunto del mercado. Si Roche, Novartis o Nestlé decepcionan, el índice puede perder parte de su ventaja.

En este sentido, la fortaleza relativa de la bolsa suiza ofrece una lección para los inversores, como es la diversificación, no depender todo en la tecnología, ya que puede seguir generando oportunidades importantes, pero su potencial no elimina los riesgos asociados a las valoraciones, las necesidades de financiación y el tiempo necesario para rentabilizar las inversiones.