Durante estos meses

Varios jugadores se quejaron de los métodos de Xabi

Un grueso importante de la plantilla del Real Madrid ha mostrado su malestar con los métodos de Xabi Alonso estos meses

El vasco nunca fue capaz de controlar la totalidad del vestuario

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Real Madrid Xabi
Bellingham, Valverde y Vinicius.

El vestuario del Real Madrid ha vivido momentos muy complicados durante todos estos meses en los que Xabi Alonso ha sido el jefe del vestuario madridista. Las culpas del rendimiento de los blancos durante este curso están repartidas. Parte corresponde al entrenador, que en muchos casos no ha sabido gestionar a un vestuario siempre complicado, y otra, no menos importante, corresponde a unos futbolistas que han decidido echar pulsos al que manda, dejándole en una situación muy complicada ante los ojos de la cúpula madridista. Varios de los futbolistas blancos tenían claro que, mientras siguiese como entrenador, nada iba a funcionar.

En estos meses, han sido varios los jugadores del Real Madrid los que se han quejado de los métodos de Xabi Alonso. Más allá de la duración de los vídeos u otros aspectos menores, lo que no ha gustado a parte de la plantilla madridista ha sido su manera de gestionar al grupo. De hecho, son varios los futbolistas que han mostrado su disconformidad con los métodos del vasco. Mbappé y Carvajal, dos de sus máximos apoyos, han hablado con él en varias ocasiones para tratar de mejorar sus métodos. Aunque los grandes problemas y quejas los ha tenido con otros.

En los siete meses que Xabi ha estado al frente del banquillo del Real Madrid, ha tenido que lidiar con varios incendios. El primero fue el de Rodrygo Goes en el Mundial de Clubes. El brasileño comenzó el torneo como titular, pero tras ser cambiado en el primer partido de la fase de grupos frente al Al-Hilal, pasó a tener un papel totalmente secundario. El donostiarra se amparó en que todas sus decisiones correspondían a la celebración de un torneo corto, pero el runrún estuvo presente durante toda la competición.

Este primer incendio se sofocó. Durante estos meses ha vivido momentos complicados, en los que llegó a perder parte de su protagonismo, pero en las últimas semanas de Xabi como entrenador ha sido el encargado de sostenerle con sus goles, asistencias y rendimiento.

Vinicius, el más sonado

Por otro lado, el incendio Vinicius ha sido constante hasta, casi, el final. De hecho, su cambio en el Clásico, donde echó un pulso al vasco faltando el respeto al entrenador, a sus compañeros, al club y a la afición, provocó una situación muy complicada de gestionar. Las tiranteces entre ambos han sido constantes, aunque en el tramo final el vasco cambió su manera de gestionar el ego del brasileño. No obstante, nunca se han soportado, hasta el punto de que ni se ha despedido de él de manera pública. Vini ha mostrado su malestar al club en varias ocasiones.

Valverde, el más inesperado

Valverde ha sido el malestar más inesperado. Todo comenzó en Kazajistán. El segundo capitán no jugó ante el Kairat y estuvo serio e, incluso, pasota durante el calentamiento. El uruguayo no saltó en un primer momento a calentar junto al resto de los suplentes antes del partido y, cuando se dejó ver, no fue junto a sus compañeros, sentándose solo en el banquillo.

Después, tanto cuando los jugadores del Real Madrid se fueron al descanso como cuando volvieron de él, Valverde se mostró muy serio, sin hablar con nadie. No obstante, el momento más delicado lo dejó cuando Xabi le mandó calentar. Valverde volvió a llegar el último y mantuvo una actitud de pasotismo impropia del que es el segundo capitán madridista. La guinda la puso cuando estuvo en la banda observando el partido de pie y con las manos echadas atrás, cruzadas. Hasta Bellingham le dijo algo al oído, pero nada inmutó a un futbolista que, cuando lo consideró, dejó de calentar para sentarse fuera del terreno de juego.

En los meses siguientes, decidió comportarse como un profesional, aunque nunca tuvo feeling con Xabi. Su relación ha sido distante en todo momento y nunca se han terminado de entender. El charrúa hizo saber tanto al entrenador como a su cuerpo técnico que estaba perdido en su posición en el centro del campo y que necesitaba ayuda.

Otros incendios con los que tuvo que lidiar Xabi fueron los de Bellingham y Camavinga. Ambos comenzaron la temporada lesionados y les costó regresar. El inglés reclamó su protagonismo desde el principio y se sintió señalado tras ser suplente en Almaty después de forzar para jugar el derbi. Camavinga también se ha sentido perdido durante estos meses y no ha sido capaz de mejorar su rendimiento.

Por último, Mastantuono y Endrick. El argentino no entendió su falta de protagonismo en partidos importantes como el derbi y el Clásico. Tampoco le ha gustado la falta de protagonismo tras la pubalgia que sufrió, hasta el punto de plantearse su continuidad en la entidad madridista, algo que desde el club frenaron de manera inmediata. Luego está el caso de Endrick, al que nunca le trató especialmente bien, algo que también sentó muy mal dentro de la directiva madridista.

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