Fede Valverde seguirá siendo jugador del Real Madrid la próxima temporada. Sí, había dudas después de lo sucedido al final del pasado curso con Tchouaméni en el vestuario. Ambos jugadores llegaron a las manos en un episodio muy desagradable que el club blanco castigó con la apertura de un expediente disciplinario que terminó con una multa de 500.000 euros para cada uno. No obstante, dentro del club blanco siempre entendieron que, pese a que los dos se equivocaron, el principal responsable fue el charrúa.
Aquello llevó al club a replantearse el futuro de Valverde. Durante unos días se llegó a valorar la posibilidad de escuchar ofertas por un futbolista que hasta entonces era considerado intocable. Sin embargo, la llegada de José Mourinho cambió completamente el escenario. El técnico portugués considera al uruguayo una pieza imprescindible en su proyecto y ha transmitido al club que no contempla un Real Madrid sin él.
Mourinho cree que Valverde representa como pocos la idea de fútbol que quiere implantar en el Bernabéu. El portugués pretende construir un equipo agresivo, intenso, capaz de correr hacia delante y de sostener un ritmo altísimo durante los 90 minutos. Ahí encaja a la perfección el internacional uruguayo.
Su despliegue físico, su capacidad para romper líneas conduciendo, su sacrificio defensivo y su llegada desde segunda línea le convierten en un futbolista indispensable para el nuevo entrenador. Además, Mourinho quiere recuperar la mejor versión de Valverde, la de aquel centrocampista dominante que aparecía en las grandes noches y que era capaz de abarcar todo el campo prácticamente en solitario. Considera que el incidente vivido el pasado curso no puede borrar todo lo que ha dado al club y está convencido de que volverá a ser uno de los líderes del equipo.
La capitanía, en el aire
Otro asunto que todavía está pendiente de resolverse es la capitanía. A día de hoy no está garantizado que Valverde vaya a ser el primer capitán del Real Madrid la próxima temporada, con Vinicius como segundo. El club estudia modificar el sistema y que sean los propios jugadores quienes elijan mediante una votación a sus representantes dentro del vestuario. Si finalmente se mantiene el criterio de la antigüedad, el uruguayo heredará el brazalete y Vinicius será el segundo capitán. La decisión todavía no está tomada y será uno de los asuntos que se resolverán antes del inicio oficial de la temporada.
Eso sí, Valverde también sabe que tiene deberes pendientes dentro del vestuario. El primero pasa por reconducir su relación con Tchouaméni después del grave enfrentamiento protagonizado por ambos y que terminó con el uruguayo en el hospital. Pero el francés no es el único. Dentro de la plantilla existe cierto cansancio por las actitudes del centrocampista charrúa, que en demasiadas ocasiones pierde los nervios en Valdebebas y protagoniza situaciones de tensión. Mourinho confía en su carácter competitivo, pero también le ha transmitido que necesita un líder que arrastre al grupo desde el rendimiento y no desde los conflictos. El técnico cree que, si consigue canalizar esa intensidad, volverá a ser uno de los futbolistas más importantes del Real Madrid.