Días raros por Valdebeas. Muy raros. Complicados. Delicados. El Real Madrid vive momentos de máxima turbulencia. La temporada ya venía siendo dramática, pero la gota que terminó de colmar el vaso llegó este jueves, cuando Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni protagonizaron un episodio lamentable. Vergonzoso. Y que acabó con el uruguayo en el hospital.
Dentro del Real Madrid, sin embargo, quieren rebajar el ruido generado en las últimas horas alrededor de este incidente. El mensaje que sale desde Valdebebas es muy claro: más allá del desencuentro entre ambos jugadores y de la mala fortuna posterior con el golpe de Valverde, no ha ocurrido nada que altere la vida normal del club.
De hecho, la plantilla se ejercitó con absoluta normalidad este viernes y la única preocupación deportiva del cuerpo técnico sigue siendo el Clásico. Álvaro Arbeloa centró su charla previa al entrenamiento exclusivamente en el partido ante el Barcelona y en la importancia del encuentro, sin convertir el incidente en un drama interno. Hay que recordar que los azulgranas, si puntúan, cantarán el alirón ante su máximo rival por primera vez en la historia.
En el Real Madrid consideran que se está exagerando una situación que, aunque seria y claramente sancionable, no deja de ser un choque puntual entre dos futbolistas dentro de un vestuario de máxima exigencia. El expediente disciplinario sigue adelante y ambos serán castigados con severas sanciones económicas, que ya empiezan a considerarse históricas y ejemplarizantes. Eso sí, dentro del club insisten en que la institución está muy por encima de cualquier episodio aislado. Lo que todavía no se ha tomado es una decisión sobre la posible venta de alguno de los protagonistas.
El Real Madrid entiende que ahora mismo no es momento de hablar de salidas. El expediente se ha centrado en una fuerte sanción económica de medio millón de euros a cada jugador. Nada más. Los asuntos puramente deportivos se tratarán con calma y delicadeza durante el verano. Nadie descarta a estas horas que uno de los dos jugadores, o incluso ambos, pueda salir si llega una oferta que satisfaga a todas las partes, pero en cuanto al expediente no habrá medidas extremas. El club es plenamente consciente de que no puede renunciar a dos futbolistas con un valor de mercado tan alto.
Sin capitanía
Lo que sí está decidido es que Valverde dejará de ser capitán del Real Madrid. Por recomendación médica no volverá a jugar esta temporada, pero el próximo curso, si continúa en el club, no llevará el brazalete. De ser el segundo capitán pasará a perder completamente ese rango dentro de la jerarquía del vestuario. Y es que lo sucedido ha hecho mucho daño en las altas esferas del club blanco, donde se sienten profundamente decepcionados.
En definitiva, el mensaje es contundente: el Real Madrid lleva 124 años sobreviviendo absolutamente a todo y esto, internamente, se considera apenas una gota de aceite dentro de una historia gigantesca.