El Real Madrid tiene clara su postura con el caso Negreira: llegar hasta el final. En el club blanco valoran positivamente que la UEFA haya confirmado la recepción de la documentación que han aportado y reclaman una investigación rigurosa, sin concesiones y sin mirar a quién pueden afectar sus conclusiones. «Que la UEFA haga su trabajo de manera honesta y profesional. Y que cada palo aguante su vela. Caiga quien caiga. Ni un paso atrás», aseguran desde la entidad madridista.
El mensaje resume cómo afronta el Real Madrid esta batalla. La desconfianza hacia el desenlace del procedimiento judicial en España no ha reducido su determinación de seguir buscando respuestas. El club ha trasladado documentación al organismo europeo y quiere que sus órganos competentes la analicen hasta esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades que correspondan.
La UEFA ha confirmado este jueves que ha recibido una cantidad sustancial de documentos relacionados con los pagos del Barcelona a José María Enríquez Negreira, antiguo vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros. Sus inspectores de Ética y Disciplina disponen de ese material y lo tendrán en cuenta dentro de la investigación en curso. Esta comunicación acredita la recepción del expediente, aunque no anuncia una sanción ni una resolución sobre el fondo del caso.
El Real Madrid ha respondido con un comunicado en el que reclama que la investigación avance con «máxima celeridad». La entidad sostiene que su denuncia incorpora documentación y evidencias sobre hechos que considera de extraordinaria gravedad por sus consecuencias para la integridad de la competición y la confianza en el sistema arbitral. También se compromete a seguir colaborando con la UEFA hasta esclarecer lo sucedido.
De las «cero esperanzas» a exigir respuestas en Europa
Esta firmeza contrasta con el pesimismo que se instaló en Valdebebas hace un mes. Después de que la jueza rechazase ampliar otros seis meses la instrucción, como habían solicitado el Real Madrid y la Fiscalía, desde el club expresaban que tenían «cero esperanzas» en el desenlace. La decisión no suponía el archivo de la causa, pero sí un revés para quienes reclamaban más tiempo para profundizar en la investigación.
La diferencia está en las expectativas, mientras la exigencia de investigar permanece. El Madrid recibe favorablemente la confirmación de la UEFA y reclama que la documentación aportada se traduzca en una investigación que llegue hasta sus últimas consecuencias.
El Barcelona insiste en que el expediente ya estaba abierto
El Barcelona, por su parte, ha subrayado que la investigación europea comenzó en 2023 y que no se ha abierto un expediente nuevo. También sostiene que ha atendido los requerimientos de los investigadores y que no ha recibido una notificación formal de la denuncia madridista.
En el Real Madrid, la exigencia va más allá del debate sobre si el expediente se ha reabierto: quieren que se examine lo aportado y se actúe conforme a los hechos acreditados. El mensaje es rotundo: «Caiga quien caiga. Ni un paso atrás».