El Real Madrid ha hecho oficial en la tarde de este martes que Álvaro Arbeloa finaliza su etapa como entrenador del primer equipo madridista. Un secreto a voces que él mismo ya había revelado antes de su último partido de Liga en el Santiago Bernabéu contra el Athletic Club. El siguiente paso será anunciar a José Mourinho como técnico blanco.
«El Real Madrid C. F. y Álvaro Arbeloa han llegado a un acuerdo para poner fin a su etapa como entrenador del primer equipo. El Real Madrid se siente muy agradecido a Álvaro Arbeloa, que durante toda su trayectoria en el club, desde que llegó a nuestra cantera, ha demostrado siempre lealtad, compromiso y profesionalidad. Su figura representa un ejemplo de los valores de nuestro club», comienza diciendo el comunicado del club blanco sobre la salida de Arbeloa.
«El Real Madrid, que será siempre su casa, le desea a Álvaro Arbeloa y a toda su familia mucha suerte en esta nueva etapa de sus vidas», añade el Real Madrid en un escueto comunicado oficial.
Un entrenador que no para de crecer
A partir de ahora, Arbeloa empezará a pensar únicamente en sí mismo y en su futuro profesional. Hasta ahora, el entrenador reconoce que ha vivido completamente centrado en el día a día del Real Madrid y en intentar sacar adelante una situación extremadamente complicada dentro del vestuario y del entorno del club.
No era un contexto sencillo ni mucho menos. Y aun así, el salmantino ha conseguido estabilizar a un equipo que venía completamente roto emocionalmente, mejorar muchísimo el rendimiento defensivo y competir cara a cara contra algunos de los mejores entrenadores del mundo. De hecho, durante este tiempo eliminó de la Champions a Mourinho y a Pep Guardiola y también fue capaz de derrotar al Simeone. No es poca cosa. Ha hecho todo lo que ha estado en su mano.
Arbeloa: hombre de Valdebebas
Todo ello después de una trayectoria impecable dentro de la cantera madridista. Arbeloa comenzó dirigiendo al Infantil A, pasó posteriormente por el Cadete A y terminó consolidándose en el Juvenil A, donde logró un triplete histórico conquistando Liga, Copa del Rey y Copa de Campeones.
Posteriormente, asumió el mando del Castilla, al que dejó clasificado para la fase de ascenso a Segunda División antes de dar el salto definitivo al primer equipo. Ahora, el siguiente paso será lejos de Madrid.
Junto a sus representantes, ya estudia diferentes posibilidades y, a día de hoy, la opción más viable pasa por entrenar fuera de España. Porque Arbeloa siente que ya está preparado para afrontar un gran reto en solitario. Y dentro del Real Madrid hay una sensación bastante clara: puede haber nacido un entrenador importante.