El Paris Saint Germain de Luis Enrique se juega este miércoles 12 de agosto su primer título de la temporada 26/27, premio por los éxitos de la pasada, tras ganar la Champions League por segunda vez consecutiva y tener plaza para la Supercopa de Europa, que jugará en el Red Bull Arena, en Austria, ante el Aston Villa de Unai Emery. Pese a sus éxitos, la gran racha de su PSG y la inmediatez de un nuevo título, Luis Enrique sigue teniendo entre ceja y ceja una cosa: el Real Madrid.
Luis Enrique es un entrenador brillante, nadie está descubriendo nada nuevo con él. Lograr dos Champions League consecutivas es una tarea titánica al alcance de muy pocos clubes y técnicos, algo que no te garantiza ni las más ingentes cantidades de dinero en inversión de fichajes, como pueden ser los clubes ingleses. Pero el entrenador asturiano tiene una motivación añadida esta temporada: igualar el récord del Real Madrid con tres Champions League consecutivas bajo la nueva denominación –la Copa de Europa la alzaron también de forma consecutiva el Madrid de los 50 y el Ajax y Bayern de los 70).
A las puertas de jugarse el primer título de la temporada, una Supercopa de Europa ante el Aston Villa de su amigo Unai Emery, Luis Enrique confesó que una de sus obsesiones como entrenador es mejorar y mejorar, ser el mejor en todo lo que hace, buscando una perfección que le dibuja ante sí su siguiente objetivo, un reto mayúsculo que solamente tiene en su poder un único club, el Real Madrid, y al que él aspira esta temporada.
«Ahora mismo tenemos un reto único, algo prácticamente sin precedentes en la historia del fútbol europeo: igualar al Real Madrid si conseguimos ganar una tercera Liga de Campeones consecutiva. ¡Vaya! Es otro nivel. Nadie en la historia ha ganado tres seguidas, excepto el Real Madrid», explicó Luis Enrique, que encuentra motivación en los éxitos y la leyenda construida por el Real Madrid en toda su historia, especialmente con sus Champions entre 2016 y 2018.
Y es que Luis Enrique, pese a tener otro título al alcanza de sus manos, ya que no le «cabe ninguna duda de que la Supercopa es un trofeo realmente importante y que el Villa será muy competitivo», tiene sus pensamientos en retos mayores: «Nadie en la historia ha ganado tres seguidas, excepto el Real Madrid».
Ante ese reto, Luis Enrique considera que «no creo que haya un solo equipo en Europa más motivado que nosotros» para ello, ya que es «el proyecto en el que más he invertido», inconformista con lo logrado: «Hoy, cuando me dicen: ‘Has ganado muchos títulos’, respondo que no importa; es el pasado, es historia antigua».
«No soy un genio y no quiero serlo», añadía Luis Enrique, que admite tener «una obsesión constante por intentar mejorar el rendimiento, mi conexión con los jugadores y con el equipo, además de afrontar las exigencias que se me plantean», de ahí que le cueste desconectar durante el verano: «Siempre estás conectado porque todo el mundo te habla de la temporada y te felicita por lo que has ganado. Demuestra que un entrenador nunca desconecta del todo. Hay que tomar muchas decisiones en verano, no vas a tu lugar de trabajo, pero sigues conectado con el club.