El fútbol es caprichoso y a veces quiere que un derbi entre Real Madrid y Atlético de Madrid tenga a sus dos porteros titulares lesionados. Courtois sufre una lesión muscular en el recto anterior del cuádriceps derecho, mientras que Oblak tiene una distensión muscular. Sea lo que sea, la realidad es que en la portería blanca estará Lunin y en la rojiblanca Musso, dos grandísimos guardametas que tienen por delante a dos de los mejores y que, de no ser así, posiblemente serían los titulares de ambos equipos.
Lunin es un portero de garantías que convive con «el mejor de la historia». Lo dice Arbeloa. Pero cuando tiene la oportunidad, suele demostrar su potencial. Lo hizo en 2024, llevando al Real Madrid a la final de la Champions, y ahora volverá a tener otra oportunidad de ser importante bajo los palos de la portería madridista.
En el Real Madrid están muy tranquilos con Lunin bajo palos, ya que ha demostrado en muchas ocasiones que está preparado para ser un portero de plenas garantías. «Es la suerte de tener una plantilla como esta. Se nos lesiona el mejor portero de la historia y tenemos otro porterazo, que va a volver a demostrar lo bueno que es. No marcamos plazo para la recuperación de Courtois. Nos van a ayudar mucho estas dos semanas de parón y vamos a ver después, pero ahora mismo no hay plazos marcados», aseguraba Arbeloa en la previa del duelo.
Lunin y Musso se lo ganan
La intranquilidad ha sido fiel compañera de viaje para el Atlético cada vez que el nombre de Oblak se ausentaba de una alineación. Los rojiblancos se echaban a temblar cada vez que el suplente de turno, véase Grbic, Lecomte, Adán, Werner, Moreira, San Román, Moldovan… Únicamente Moyá, hace más de una década, discutió la titularidad. La situación obligó a Simeone a redoblar las presencias de Oblak, que durante las últimas ediciones no se ha perdido ni siquiera un partido de Copa del Rey. Hasta este año, hasta que Musso entró en escena y su solidez cambiaron las reglas.
El curso pasado ya dejó destellos en Copa y esta temporada ha sido clave en el pase del Atlético a la final. La lesión muscular de Oblak ha provocado que Musso se vista de corto más veces de las imaginadas. Lo hizo en Champions, en la vuelta de octavos contra el Tottenham, y lo hará el próximo domingo en el derbi capital contra el Real Madrid en el Bernabéu. Rival y escenario exigentes para la reválida definitiva del argentino. Musso transmite seguridad a sus compañeros y al hombre que viste de traje negro en la banda.
«Está trabajando muy bien desde que llegó, no solamente en el último partido contra el Tottenham. También en su comportamiento dentro del vestuario como hombre y compañero de equipo. Estamos muy contentos con él», explicó Simeone en la previa del derbi. Scaloni no le quita ojo para el Mundial. De hecho, el seleccionador argentino cenó hace unas semanas junto a Musso en Majadahonda. «Es un jugador importante dentro del grupo, tiene personalidad, energía y vitalidad para, desde el lugar que le toca, ayudar», analizó también Simeone.
El Cholo y Musso se conocieron hace más de una década, cuando el técnico dirigía al Racing de Avellaneda y decidió subir a entrenar con el primer equipo al guardameta durante una pretemporada. Musso, del mismo modo que Simeone, es un firme creyente en las energías que genera cada persona. La suya le ha llevado a ser el mejor suplente de Oblak de la década. Cuando este domingo el reloj señala las 21:00 horas, la intranquilidad habrá abandonado la disciplina del Atlético por orden de Juan Musso.