Vinicius Junior vuelve al estadio Santiago Bernabéu para medirse al Betis. En condiciones normales, no debería ser noticia. Pero todo cambia al recordar lo ocurrido la última vez que el brasileño pisó el césped de Chamartín. A los 83 minutos, cuando el cuarto árbitro levantó la tablilla para indicar su sustitución por Gonzalo, el estadio estalló en un pitido ensordecedor. Solo cuando el nombre del canterano sonó por megafonía se escuchó un tímido aplauso.
Vinicius, con gesto impasible, caminó hacia el banquillo mientras la grada le hacía sentir su enfado. Ya había habido pitos antes del encuentro, en su presentación, y también tras varias acciones fallidas. Pero el momento clave llegó cuando abandonó el campo.
La imagen que estaba dejando el Real Madrid sobre el césped era pésima, y la afición no tardó en reaccionar. El rendimiento del equipo sigue generando dudas, y los pitos aparecieron en distintos momentos del partido. Sin embargo, fue con la sustitución de Vinicius cuando la bronca alcanzó su punto máximo.
El rendimiento del brasileño tampoco acompaña. Vinicius acumula ya 14 partidos consecutivos sin marcar. La última vez que vio puerta fue el 4 de octubre, ante el Villarreal, cuando firmó un doblete. Desde entonces, su bajón ha sido evidente y su continuidad en el club empieza a estar en entredicho. La afición madridista ha dicho basta, y la bronca en el Bernabéu no fue pequeña. La gran incógnita es si ante el Betis volverá a repetirse.
Un futuro incierto
El futuro de Vinicius se encuentra en una encrucijada. El Real Madrid le presentará una oferta de renovación, pero será el jugador, junto a su entorno, quien deba decidir si la acepta o si mantiene su idea de no renovar y abandonar el club en 2027 como agente libre. En ese escenario, el objetivo sería marcharse a otro equipo asegurándose una importante prima de fichaje, una opción que en Valdebebas descartan por completo.
En el club tienen claro que, si no se alcanza un acuerdo antes de que termine la temporada, Vinicius pasará a ser transferible el próximo verano. Otra cuestión es la voluntad del futbolista. Con un año más de contrato y sin ofertas concretas sobre la mesa, seguir una temporada más en Madrid y garantizar una prima de fichaje futura se convierte en una opción cada vez más atractiva para él y su entorno.
Desde la cúpula madridista el mensaje es claro: no habrá prima de renovación. Si llega una oferta adecuada, se estudiará sin dramatismos, pero Florentino Pérez no permitirá que Vinicius se marche sin dejar rédito económico. El caso de Vini ha trascendido lo deportivo y se ha convertido en una cuestión de negocio y de orgullo institucional. El deseo del club es que continúe, y se trabajará para ello. Pero si no es posible, escucharán ofertas cuando lleguen. De momento no hay ninguna, aunque en Valdebebas aseguran que estarán preparados cuando aparezcan.