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Marruecos

Lo que Marruecos acaba de decidir sobre el agua potable debería hacer reflexionar a España: el 60% del mar antes de 2030

  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

El 60% del agua potable de Marruecos puede llegar directamente del mar antes de 2030, algo que debe hacer reflexionar a España. La sequía que hemos atravesado hace unos meses nos debe hacer reflexionar sobre algunos elementos que podrían acabar siendo decisivos. Sobre todo, en estos días en los que cada pequeño gesto cuenta. Un cambio de tendencia que, sin duda alguna, puede convertirse en la antesala de algo más, en unos días en los que cada elemento cuenta.

Este porcentaje puede parecer muy elevado, pero estamos ante un territorio en el que cada vez se pide más y más. Será el momento de apostar claramente por un cambio de tendencia que hasta la fecha no sabíamos que podríamos empezar a ver llegar. El mundo está cambiando a tal velocidad que hay que estar preparados para algunos elementos destacados que pueden acabar siendo los que nos harán pensar en un giro radical sin precedentes. Es momento de apostar claramente por un cambio de tendencia que, sin duda alguna, deberemos tener en consideración en estos días que hasta la fecha no sabíamos.

El agua potable es el 60% del mar el que puede llegar antes del 2030

Lo que hacen nuestros vecinos puede hacernos reflexionar a nosotros mismos. Un cambio de tendencia que quizás hasta ahora nadie hubiera imaginado que tendríamos que ver. Nos enfrentamos a un giro importante de guion con unos datos que pueden ponernos los pelos de punta.

Sobre todo, si tenemos en cuenta la cantidad de agua que retirará del mar para combatir la sequía. Una práctica que se usa en algunos países cuando el agua que cae de la lluvia no es suficiente. Es hora de saber qué es lo que podemos hacer en España para combatir un elemento que puede ser cíclico.

Esa agua que puede llegar desde otros lugares y que, sin duda alguna, tocará empezar a visualizar desde otro punto de vista. El secreto para poder obtener el agua para todos, un bien que parecía infinito, pero ahora, en determinados lugares puede hasta ser escaso.

Tendremos que estar muy pendientes de unos elementos que, sin duda alguna, podrían acabar siendo los que nos harán pensar en una serie de cambios que pueden ser esenciales. Un giro radical que podría convertirse en la antesala de algo más.

Marruecos cambia su estrategia sobre el agua potable

Con una población que va en aumento por momentos, Marruecos tiene muy claro qué es lo que debe hacer para conseguir el agua necesaria para todos. Busca una alternativa que sea lo más barata posible y que acabe llegando a las zonas en las que hace falta esta agua imprescindibles para la vida.

Aumentando las superficies de cultivo y creando grandes ciudades, este país en desarrollo decide buscar agua en un punto en el que quizás nadie hubiera imaginado que tuviera acceso. Un agua potable que puede proceder en gran medida del mar.

Tal y como avanzó Ecoticias: «La llamada «autopista del agua» no es una carretera. Es una red pensada para mover recursos entre cuencas, desde zonas con más disponibilidad hacia regiones urbanas o agrícolas que viven con más presión. En el fondo, lo que busca Marruecos es que el agua no se quede bloqueada en un punto cuando otra zona la necesita con urgencia. Esto importa porque, en plena sequía, un embalse lleno en una cuenca no siempre ayuda a una ciudad situada en otra. El reto es hidráulico, pero también político y ambiental. Cada trasvase abre preguntas sobre quién recibe el agua, quién la cede y hasta dónde puede llegar ese intercambio. El mapa cambia por completo la forma de entender la adaptación climática. Ya no basta con esperar a que llueva. Hacen falta tuberías, datos, energía, reglas claras y una administración capaz de reaccionar antes de que el problema llegue al grifo».

Esta agua llegará de un lugar que nadie hubiera ni esperado: «La tercera pata del plan es la desalación. Reuters informó en diciembre de 2025 de que Marruecos quiere cubrir el 60 % de sus necesidades de agua potable con agua de mar tratada en 2030, frente al 25 % anterior. El país también prevé producir 1.700 millones de metros cúbicos de agua desalada al año para esa fecha. Esto puede aliviar embalses interiores y acuíferos, sobre todo en ciudades costeras. Pero desalar agua consume energía y genera salmuera, así que la promesa va unida a las renovables. «Todas las nuevas plantas desaladoras funcionarán con energía renovable», afirmó el ministro Nizar Baraka, según recoge Reuters. El país ya opera 17 plantas desaladoras, con una producción anual de 345 millones de metros cúbicos. Otras cuatro están en construcción, con una capacidad conjunta de 540 millones de metros cúbicos y entrada prevista para 2027. No es una prueba pequeña. Es una de las piezas centrales del nuevo tablero del agua».