Los fontaneros españoles y la OCU coinciden: «Cambiar la bañera de casa por una ducha permite ahorrar hasta un 70% en el consumo de agua»
«Una caja de cambios automática necesita mantenimiento, y me da igual lo que diga el fabricante»
«En caso de incendio, un pañuelo te puede proteger del polvo o de las cenizas pero no de los gases tóxicos»
«Si tienes una cerradura que se puede copiar en cualquier ferretería, estás regalando la seguridad de tu casa»
El ahorro de agua se ha convertido en una prioridad para buena parte de los hogares españoles, en un contexto marcado por la preocupación creciente por la sequía. Entre las medidas, la más extendida —adoptada por un 69%— es sencilla: ducharse en lugar de bañarse. Según Fontaneros en Armilla, ducharse consume entre un 60 % y un 70 % menos de agua que llenar una bañera.
El Instituto Nacional de Estadística asegura que el consumo medio en los hogares españoles es de 133 litros por persona y día, de los que apenas 2 litros se destinan a beber: el resto se reparte entre la higiene personal (36%), el inodoro (32%) y la cocina (27%).
Por qué cambiar la bañera por la ducha ahorra hasta un 70% de agua
El gesto más efectivo, y también el más sencillo, es elegir la ducha: una ducha corta de cinco minutos consume solo una cuarta parte del agua necesaria para llenar una bañera, un ahorro de más del 70%. Si algún familiar solo puede bañarse, como menores o personas dependientes, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recomienda llenar la bañera solo hasta la mitad.
A ese cambio se pueden sumar otros gestos en el baño: cerrar el grifo mientras se lavan los dientes o se afeita, e instalar aireadores o reductores de caudal que limiten el consumo a un máximo de 6 litros por minuto.
También ayuda optar por grifos termostáticos o monomando, que alcanzan antes la temperatura deseada, y revisar que ningún grifo ni cisterna gotee: una fuga, aunque sean solo unas gotas por minuto, puede suponer una pérdida de hasta 30 litros al día.
Trucos para reducir el consumo en la cocina, el jardín y la calle
En la cocina, esperar a tener el lavavajillas con la carga completa gasta menos agua que fregar a mano con el grifo abierto, usar un recipiente para lavar la fruta y la verdura en lugar de dejar correr el agua, y llenar el hervidor eléctrico solo con el agua que se va a usar son gestos que suman.
Lo mismo ocurre con la lavadora: ponerla solo cuando está llena puede ahorrar hasta 3.700 litros de agua al año. En el jardín, reutilizar el agua de la cocina o el agua fría que sale antes de que la ducha se caliente sirve para regar las plantas, y el riego por goteo reduce aún más el gasto frente a la manguera.
En la calle, avisar a los servicios municipales ante una fuga visible evita pérdidas continuas, y lavar el coche en un túnel profesional, en vez de con manguera, ahorra un gasto que puede superar los 500 litros por vehículo.
Qué dispositivos ahorradores merece la pena instalar
Existen accesorios económicos para hacer más eficiente cualquier grifo, como aireadores y reductores de caudal desde 2 euros, alcachofas de ducha ahorradoras desde 6 euros o mecanismos de doble pulsador para la cisterna desde 10 euros, que gastan menos de la mitad que una descarga completa.
La propia OCU advierte, sin embargo, de que no todos los dispositivos del mercado son igual de eficientes: uno mal elegido puede llegar a gastar más que el grifo original, o resultar tan restrictivo que obligue a dejar el agua abierta más tiempo por falta de confort. Por eso recomienda informarse antes del consumo actual de cada grifo o sanitario y comparar el caudal real de los modelos disponibles.