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Voluntariado

Se buscan voluntarios para vivir gratis en Portugal cerca de la playa a cambio de ayudar un máximo de 4 horas al día con la limpieza y la tarea del hogar

  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Por la noche, en este rincón del Algarve, apenas se oye algo más que a los grillos y animales de las granjas vecinas. De día, el ritmo lo marcan las maletas de los huéspedes que entran y salen de tres habitaciones de alquiler turístico. Justo en ese ir y venir encaja una interesante oportunidad para vivir gratis en Portugal, con el Atlántico a un corto trayecto en autobús.

La anfitriona de la propuesta, madre de dos hijos, acumula una valoración perfecta entre quienes ya han pasado por su casa. Las tareas son sencillas y el horario deja libre buena parte del día, aunque el acuerdo tiene condiciones concretas: un idioma obligatorio, una norma que no admite excepciones y unas condiciones de alojamiento poco habituales en este tipo de propuestas.

Buscan personas para vivir gratis en Portugal a cambio de cuatro horas diarias de limpieza

La oferta, publicada en Worldpackers, procede de una vivienda situada en un pequeño pueblo a unos cinco kilómetros de Lagos, en el extremo occidental del Algarve. Su dueña busca voluntarios que colaboren un máximo de cuatro horas al día, con dos días libres por semana.

En total, el compromiso ronda las 18 horas semanales, bastante menos que las 25 o 30 que piden muchos anuncios similares.

Y en lo que respecta al grueso del trabajo, todo gira en torno a las tres habitaciones que la anfitriona alquila en Airbnb. Los voluntarios se encargan de la limpieza y de preparar los cuartos entre la salida de un huésped y la llegada del siguiente (hacer camas, cambiar toallas, dejar los baños listos).

Por eso los turnos suelen ser de mañana, a partir de las 9:00, que es cuando la mayoría de los viajeros deja la casa.

Los días sin entradas ni salidas toca la limpieza general de la casa, el cuidado de la entrada y del jardín y, según las habilidades de cada uno, algo de pintura.

Por otro lado, cabe señalar que la finca tiene cuatro acres (unas 1,6 hectáreas) y un pequeño huerto que la dueña quiere ampliar. Una vez fijada la rutina, espera que los voluntarios tomen la iniciativa y trabajen por su cuenta, ya que ella entra y sale con frecuencia.

Así viven los voluntarios: en una tienda de campaña con cama doble y ducha caliente

El alojamiento no es una habitación, como uno suele esperar al meterse a un voluntariado, sino una gran tienda de campaña con una cama doble auténtica. La anfitriona pone toda la ropa de cama y las toallas, y cada tienda dispone de una zona exterior privada con mesa y sillas.

Para seducir aún más a los potenciales voluntarios, se aclara en la publicación que también tienen ducha con agua caliente, inodoro y uso libre de la cocina equipada. Como hay dos tiendas, suelen coincidir dos o tres voluntarios a la vez.

Eso sí, la comida no está incluida, así que cada uno compra y cocina lo suyo. Entre las ventajas figuran una lavadora gratis por semana, internet de alta velocidad (útil para quien trabaje en remoto) y, cuando la anfitriona baja al centro, la posibilidad de ir con ella en coche. Quedan fuera los vuelos, el seguro de viaje, el transporte interno y el visado, que no hace falta para los españoles.

Entorno del voluntariado en Lagos. Foto: Worldpackers.

Por otro lado, hay que admitir que el entorno es bastante tranquilo, pues la casa está rodeada de granjas y naturaleza. A menos de veinte minutos a pie hay tres restaurantes o cafeterías y una pequeña tienda.

Y aunque es más cómodo tener coche, muchos voluntarios se apañan sin él: hay una parada de autobús a 30 segundos de la puerta y el centro de Lagos queda a cinco minutos en coche.

Lagos, la ciudad de los navegantes en donde toma lugar este voluntariado

Lagos tiene más de 2.000 años de historia. Su nombre procede de Lacobriga, un antiguo asentamiento celta, y fue capital del Algarve entre 1576 y 1755, cuando el terremoto que arrasó Lisboa y el tsunami posterior destruyeron buena parte de la ciudad.

De su puerto salió en 1415 la flota que conquistó Ceuta, y desde allí Enrique el Navegante organizó muchas de las expediciones portuguesas por la costa africana. Uno de esos marinos, Gil Eanes, natural de Lagos, fue el primero en doblar el cabo Bojador, en 1434, un punto de la costa del actual Sáhara Occidental que hasta entonces se tenía por infranqueable.

Aquella expansión tuvo también su cara oscura: en 1444 abrió en la ciudad el primer mercado de esclavos de la Europa moderna, un edificio que hoy funciona como museo.

Y sin dudas, el clima acompaña. La ciudad suma más de 3.000 horas de sol al año y el agua del mar ronda los dieciséis o diecisiete grados en invierno.

Entre las playas más visitadas están Dona Ana y Camilo, a la que se baja por unos 200 escalones, mientras que desde el puerto deportivo salen las excursiones en barco hacia las grutas y los arcos de piedra caliza de Ponta da Piedade.

Inglés fluido y nada de tabaco: esto es lo que pide la anfitriona

La oferta admite voluntarios que viajen solos, en pareja o con un amigo, pero pone dos condiciones. La primera es hablar inglés con fluidez, el idioma de trabajo en la casa. La segunda no tiene margen: la propiedad está libre de humo y solo se aceptan no fumadores.

Hasta ahora, el anuncio suma diez reseñas de antiguos voluntarios, con una puntuación media de 5,0 sobre cinco.

Para presentar la candidatura, hay que entrar en la ficha del voluntariado, crear un perfil y pagar la membresía anual de la plataforma, que da acceso a todas sus ofertas durante doce meses. Conviene indicar las fechas disponibles y cualquier experiencia en limpieza o huerto.

Por último, cabe recordar que el viaje hasta el Algarve corre por cuenta propia. Por ejemplo, desde Sevilla, Lagos queda a algo más de tres horas en coche.