TELEVISIÓN

Muere Josefina Molina, Goya de Honor en 2012, y la primera mujer que se abrió paso en la dirección de cine

Josefina Molina muere a los 89 años
Josefina Molina. (Foto: Europa Press)
Javi Fernández

Josefina Molina, directora de cine cordobesa, reconocida con un Goya de Honor en 2012, ha fallecido en Madrid este 30 de mayo a los 89 años, según se ha podido conocer a través de un comunicado de la Academia de Cine. Fue una de las mujeres pioneras del cine español y una de las pocas de su generación que logró dedicarse profesionalmente a la dirección. Su misión siempre estuvo clara: que las mujeres se sintieran representadas. Desde la dirección cinematográfica, el teatro, el guion e incluso la producción, se sirvió de todas las herramientas posibles para llevar adelante una visión que terminó dejando huella en la cultura española.

Nacida en Córdoba en 1936, Josefina Molina pudo disfrutar de una infancia sin grandes privaciones y asistir a buenos colegios, algo nada sencillo en los años posteriores al estallido de la Guerra Civil. Apasionada por la literatura desde muy joven, a los 15 años quedó fascinada tras ver El río, de Jean Renoir, una película que despertó en ella el deseo de contar historias a través del cine. Tal y como relata la Academia de Cine, fue una habitual de los cineclubs y terminó fundando una compañía de teatro con la que dirigió cuatro obras. Más adelante, en 1962, colaboró en el programa radiofónico Vida de espectáculo con la sección feminista La mujer y el cine.

Con el objetivo de ampliar sus conocimientos, se matriculó en Dirección en la Escuela Oficial de Cine. Allí comenzaron a aparecer muchas de las señas de identidad que después marcarían toda su filmografía. Como recuerda la Academia de Cine, se trataba de cortometrajes protagonizados por mujeres que escapaban de los estereotipos femeninos habituales de la época y abordaban temas poco tratados desde una mirada femenina. Aquellos trabajos rompían moldes y fueron juzgados con dureza por algunos de sus profesores. Sin embargo, Molina consiguió graduarse en 1969, convirtiéndose en la primera mujer en obtener el título de Dirección en la Escuela Oficial de Cine.

Posteriormente, compaginó sus estudios con su trabajo como ayudante de realización en Televisión Española. En 1968 recibió el encargo de dirigir La metamorfosis, de Kafka, comenzando así a consolidarse como una de las realizadoras más destacadas de TVE. Su trayectoria siguió creciendo con títulos tan relevantes como la adaptación de El camino, basada en la obra de Miguel Delibes, o Teresa de Jesús, protagonizada por Concha Velasco y escrita junto a Carmen Martín Gaite. En esta última, Molina descubrió una figura fascinante en Santa Teresa, centrándose en su dimensión más humana y reivindicativa. Para ella era «una mujer interesantísima, una mujer que en el siglo XVI ya había hecho cosas que hoy nos parecerían imposibles». Un retrato pionero que se alejaba de las representaciones tradicionales.

Su gran salto llegó en 1973 con la adaptación de Vera, un cuento cruel, protagonizada por Fernando Fernán-Gómez, Julieta Serrano y Alfredo Mayo. Tras ese proyecto, su nombre terminó de afianzarse definitivamente con Función de noche en 1981, una obra tan innovadora como valiente en la que Lola Herrera y Daniel Dicenta mantenían una descarnada conversación sobre el fracaso de su matrimonio.

Su empeño por reforzar la presencia femenina dentro de la industria audiovisual no se quedó únicamente en la pantalla. En 2006 fundó la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales, de la que fue presidenta de honor junto a figuras como Inés París, Chus Gutiérrez, Icíar Bollaín, Helena Taberna e Isabel Coixet, entre otras.

Seis años después recibió el Goya de Honor, un reconocimiento que quiso dedicar a «todas las mujeres que no tuvieron la misma suerte». Una frase que resume perfectamente el espíritu de una cineasta que pasó gran parte de su vida abriendo puertas para que otras pudieran cruzarlas después.

Tal y como ha confirmado la Academia de Cine, el velatorio de Josefina Molina tendrá lugar en el Tanatorio de Boadilla del Monte a partir de las 16:00 horas. Con su marcha desaparece una de las grandes figuras del cine español, pero permanece intacto el legado de una mujer que decidió contar historias cuando casi nadie esperaba que una mujer pudiera hacerlo detrás de una cámara.