Madres españolas vs. estadounidenses: dos series que retratan cómo el dinero condiciona la maternidad
Analizamos 'Yo siempre a veces' y 'Margot tiene problemas de dinero'
Da la casualidad de que se han estrenado casi simultáneamente dos series que parten de una misma premisa, pero enmarcadas en países diferentes. Hablamos de la española Yo siempre a veces (Movistar Plus+) y de la estadounidense Margot tiene problemas de dinero (Apple TV+). Ambas ficciones pivotan en torno a madres jóvenes solteras que se enfrentan a la precariedad laboral. Es curiosa la comparativa, puesto que las dos propuestas sí que tienen muchísimas cosas en común en cuanto a trama, pero lo que les diferencia es la forma y el tono. Ver las dos series (que son bastante buenas, por cierto) es volver a indagar en las diferencias culturales entre las producciones made in Hollywood y las nuestras.
España: ‘Yo siempre a veces’
La nueva serie original de Movistar Plus+, se ha consolidado como uno de los estrenos más destacados de la ficción española actual, tras ser galardonada con el premio al mejor guion en el festival de Cannes Series.
Los seis episodios que componen la miniserie ofrecen un retrato generacional crudo y honesto sobre las dificultades de madurar en la treintena. La trama se centra en Laura (Ana Boga), quien se enfrenta a una maternidad inesperada tras quedar embarazada de Rubén (David Menéndez) apenas una semana después de conocerse. A pesar de los desafíos de la precariedad y las expectativas sociales, Laura decide criar a su hijo sola con una valentía inquebrantable, desmitificando el concepto de la familia y la pareja perfectas.
La serie está creada por Marta Bassols y Marta Loza, que escriben el guion junto a Almudena Monzú y está dirigida por Claudia Costafreda, Ginesta Guindal y Marta Loza. La producción está a cargo de Suma Content, la empresa de Javier Calvo y Javier Ambrossi.
EEUU: ‘Margot tiene problemas de dinero’
Estrenada el pasado 15 de abril en Apple TV+ y basada en la novela superventas de Rufi Thorpe, esta comedia dramática sigue a Margo Millet (Elle Fanning), una joven de 20 años y aspirante a escritora cuya vida da un giro drástico cuando queda embarazada tras un romance con su profesor de literatura, Mark (Michael Angarano).
Ante la falta de recursos económicos y tras decidir criar a su hijo, Bodhi, por su cuenta, Margo recurre a OnlyFans como fuente de ingresos. En este camino de supervivencia, se reencuentra con su padre, Jinx (Nick Offerman), un exluchador profesional recién salido de rehabilitación que se muda con ella para ayudarla, mientras lidia con su madre, Shyanne (Michelle Pfeiffer), una camarera con una visión pragmática y dura de la vida.
Diferentes maternidades
Explicadas ya las dos series, toca revisarlas o compararlas. Primero, decir que ambas obras son muy dignas y muy interesantes. Como se ha podido comprobar, el tema es muy parecido: madres jóvenes y solteras que han de sobrevivir económica y moralmente en un estado capitalista que las devora.
Ambas producciones, además, desmitifican la maternidad como algo romántico y puro. Esto no quiere decir que las protagonistas no amen a sus hijos, al revés, pero también sienten la frustración de los sueños rotos ante la responsabilidad de cuidar de otro ser humano. Tanto Laura como Margot fueron educadas para ser más: más preparadas, más sofisticadas, más alguien en la vida. Y, de repente, ya no tienen tiempo para sí mismas.
Pero aunque Yo siempre a veces y Margot tiene problemas de dinero, aborden tramas y conflictos muy parecidos, son dos series distintas y muy disfrutables por separado. La diferencia está en el tono.
Mientras que en la serie española se apuesta por el naturalismo más crudo (en esa tendencia europea de convertir al espectador en un voyeur de vidas ajenas), por diversidad sexual y física, en la de Estados Unidos se muestra un mundo, aunque precario, más luminoso, con más toques de comedia, trufado con música pop bonita y en la que todos son hegemónicamente bellos (esa Michelle Pfeiffer perfecta debería llevarse todos los premios de la temporada).
En Margot tiene problemas de dinero hay más movimiento, más tramas secundarias, más comedia y un ritmo veloz. No escatima en la crítica social punzante, pero dentro de un vodevil de personajes casi caricaturescos (aunque bonitos) que te dejan claro que lo que estás viendo es una ficción.
Sin embargo, en Yo siempre a veces, el enfoque es intimista, casi documental. Es tan reconocible todo lo que ves que provoca empatía e incomodidad al mismo tiempo.
En definitiva, dos series, dos tonos distintos y dos formas de ver (culturalmente) un mismo tema: el cómo el dinero castiga más a la mujer que decide ser madre.