Maquillaje

Los expertos en maquillaje lo tienen claro: lo que funciona y lo que no a partir de los 60 años y que muy pocas mujeres aplican

Con pequeños cambios en la rutina es posible obtener un resultado elegante

A partir de los 60 años, el objetivo deja de ser cubrir imperfecciones

Lejos de las normas rígidas, maquillarse a los 60 años consiste en conocer mejor la piel

Los expertos en maquillaje lo tienen claro: lo que funciona y lo que no a partir de los 60 años y que muy pocas mujeres aplican

El maquillaje evoluciona con la piel y con las necesidades de cada etapa de la vida. A partir de los 60 años, el objetivo deja de ser cubrir imperfecciones para centrarse en realzar los rasgos, aportar luminosidad y conseguir un acabado fresco y favorecedor. Los cambios propios del envejecimiento, como la pérdida de elasticidad, la aparición de líneas de expresión o una mayor sequedad, hacen recomendable adaptar tanto los productos como la forma de aplicarlos. Con pequeños cambios en la rutina es posible obtener un resultado elegante, natural y muy favorecedor, sin renunciar al estilo personal.

Lejos de las normas rígidas, maquillarse a los 60 años consiste en conocer mejor la piel y utilizar técnicas que respeten su textura. La hidratación adquiere un papel fundamental, mientras que las bases ligeras, los colores cálidos y los acabados luminosos suelen ofrecer mejores resultados que los productos muy cubrientes o excesivamente mates. Además, cuidar la preparación de la piel y elegir fórmulas adaptadas a las pieles maduras ayuda a prolongar la duración del maquillaje y a mantener un aspecto saludable durante todo el día.

La mejor manera de maquillarse a los 60 años para realizar la piel

Diversos especialistas, como es el caso de la Escuela de Cosmetología Kenneth Shuler, coinciden en que un maquillaje bien ejecutado puede mejorar la sensación de bienestar y reforzar la confianza, siempre desde una perspectiva de naturalidad y comodidad.

Cómo preparar la piel para maquillarse a los 60 años

Karol TF, usuaria de TikTok y maquilladora, explica en uno de sus videos que el primer paso para conseguir un buen maquillaje comienza mucho antes de aplicar la base. La piel madura suele presentar una menor producción de grasa natural, por lo que la hidratación resulta esencial.

Utilizar una crema hidratante adecuada y dejar que se absorba durante unos minutos permite crear una superficie más uniforme y facilita la aplicación del maquillaje.

También puede ser útil incorporar un sérum hidratante o una prebase con efecto iluminador. Este tipo de productos ayuda a suavizar visualmente las pequeñas arrugas y proporciona un acabado más fresco sin sobrecargar la piel.

Elegir una base ligera

Uno de los errores más frecuentes consiste en utilizar bases demasiado densas con la intención de cubrir todas las imperfecciones. Sin embargo, las texturas pesadas suelen acumularse en las líneas de expresión y hacerlas más visibles.

Las bases ligeras, hidratantes y de cobertura media permiten igualar el tono sin perder naturalidad. Aplicarlas con una esponja húmeda o con una brocha de fibras suaves ayuda a distribuir mejor el producto y evita un efecto excesivamente artificial.

En lugar de aplicar grandes cantidades de corrector, es preferible utilizar únicamente el necesario en zonas concretas, como las ojeras o pequeñas manchas.

Aportar color sin excesos a los 60 años

El colorete desempeña un papel importante porque devuelve frescura al rostro. Los tonos melocotón, rosa suave o coral suelen favorecer especialmente a las pieles maduras, especialmente cuando se aplican con moderación sobre la parte alta de las mejillas.

Los iluminadores muy brillantes pueden marcar la textura de la piel. En cambio, los acabados satinados aportan luz de forma más discreta y elegante.

Potenciar la mirada

Con el paso de los años, los párpados pueden perder firmeza y las pestañas volverse menos densas. Por ello, los tonos neutros como el beige, el topo, el marrón suave o el gris claro suelen ofrecer resultados más naturales que los colores muy oscuros.

Delinear la línea superior de las pestañas con un trazo fino ayuda a definir la mirada sin endurecer las facciones. Las máscaras de pestañas con efecto alargador también contribuyen a abrir visualmente los ojos.

Las cejas merecen una atención especial, ya que enmarcan el rostro. Rellenar ligeramente las zonas menos pobladas con un lápiz o una sombra del tono adecuado proporciona un aspecto más equilibrado sin resultar artificial.

Cuidar los labios a partir de los 60 años

Los labios también experimentan cambios con la edad y pueden perder volumen o definición. Antes de aplicar el color, conviene mantenerlos bien hidratados mediante un bálsamo específico.

Los labiales cremosos suelen ser una mejor opción que las fórmulas muy mates, ya que ofrecen mayor comodidad y evitan resaltar pequeñas líneas alrededor de la boca. Los tonos rosados, nude, coral o rojo suave suelen aportar luminosidad al conjunto del maquillaje. Perfilar ligeramente el contorno con un lápiz del mismo tono que el labial ayuda a mejorar la definición y favorece una mayor duración del color.

Un buen maquillaje siempre comienza con una piel bien cuidada. La Academia Americana de Dermatología destaca la importancia de proteger la piel diariamente frente a la radiación ultravioleta mediante el uso de protector solar, incluso cuando el día está nublado, ya que la exposición acumulada acelera el envejecimiento cutáneo.