Mary de Dinamarca se queda huérfana: muere su padre, de origen no aristocrático como la Reina Letizia
Mary de Dinamarca está de luto. La reina consorte atraviesa uno de los momentos más duros a nivel personal tras la muerte de su padre, John Dalgleish Donaldson, una figura clave en su vida y en la historia que la llevó, casi sin buscarlo, a convertirse en una de las royals más admiradas de Europa. Ahora, se queda huérfana. A pesar de los complicados momentos que ha vivido en los últimos años con los rumores de infidelidad de su marido con Genoveva Casanova, por unas fotos publicadas en otoño de 2023, ahora le toca aparcar los enfados y reproches y apoyarse en su familia.
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La noticia ha caído como un jarro de agua fría en la familia real danesa, puesto que John Donaldson, profesor de matemáticas y referente intelectual en Australia, deja un vacío enorme en la vida de su hija. Discreto, alejado del foco mediático y siempre en un segundo plano, fue sin embargo una de las personas más influyentes en el camino de Mary. No solo como padre, sino como apoyo constante en una transformación vital que la llevó desde Hobart, en Australia, hasta el corazón de la monarquía danesa.
La historia de Mary es conocida, pero en momentos como este cobra un significado distinto. Su vida cambió para siempre cuando conoció al entonces príncipe Federico de Dinamarca durante los Juegos Olímpicos de Sídney en 2000. A partir de ahí, parece que el amor cobró fuerza frente a las adversidades y todo se aceleró. Cambio de país, de idioma, de cultura… y de vida. Al igual que la Reina Letizia, la actual consorte de Dinamarca no viene de cuna real, sino que, como hemos podido ver, sus orígenes son bastante más humildes.

Durante el proceso de cambio de vida, la figura de su padre fue esencial. Fue quien la acompañó en cada paso, le dio estabilidad en medio del vértigo y estuvo presente en uno de los momentos más importantes: su boda en 2004, donde la llevó al altar en un gesto que hoy cobra aún más peso emocional.
Mientras que su hija era la reina de un país europeo, a diferencia de otros entornos reales, John Donaldson siempre optó por la discreción. Nunca buscó protagonismo, ni titulares, ni exposición pública. Su papel fue otro y fue el de sostener a su hija desde la sombra. Está claro que Federico de Dinamarca no le ha sido muy fiel después de decir en la boda: «A partir de hoy, Mary es mía y yo soy suyo. La amo y la protegeré con todo mi amor». Una frase a la que faltó en sus infidelidades. Mientras sucedía, el padre de Mary de Dinamarca supo mantenerse firme, incluso cuando su hija fue expuesta a nivel internacional, a través de las fotos de la supuesta infidelidad de Federico de Dinamarca con Genoveva Casanova.

Para despedirse de su padre, la reina consorte ha publicado un mensaje que dice: «Mi corazón está pesado, y mis pensamientos son grises. Mi amado padre ha fallecido. Pero sé que cuando el dolor se asiente, los recuerdos alegrarán mi día, y lo que seguirá siendo más fuerte es el amor y la gratitud por todo lo que me dio y me enseñó». Además, el pasado 14 de marzo, los reyes de Dinamarca hicieron un viaje de Estado a Australia, que no hacían desde 1987, y este se convertía en el primero siendo Mary de Dinamarca reina consorte. A pesar de haber terminado con las labores reales, la pareja decidió quedarse en el país unos días más, con el propósito de visitar las tierras de ella. En aquel momento se interpretó como una acción personal, pero vemos que tenía otro propósito y, conociendo la muerte de John Dalgleish Donaldson, ahora cobra más importancia.