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Así se prueba un Bugatti antes de que tú lo conduzcas: 300 km/h y frenadas al límite

  • Rocío Álvarez
  • Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y, después de años formándome, encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.

¿Creías que ibas a ser el primero en poner a prueba tu nuevo Bugatti? Piénsalo otra vez. Antes de que ese hiperdeportivo de millones de euros llegue a tus manos, ya ha volado a más de 300 km/h, ha devorado carreteras, ha frenado al límite y ha pasado por manos más exclusivas que las tuyas. Tres pilotos, cientos de kilómetros y un ritual secreto de pruebas convierten cada entrega en una obra maestra verificada al milímetro. Porque en Bugatti, la perfección no es una opción: es el punto de partida.

No eres el primero en estrenar tu Bugatti

Cuando recibas tu nuevo Bugatti, ten por seguro que no serás la primera persona en llevarlo al límite. La firma de Molsheim adopta un riguroso procedimiento de pruebas para asegurarse de que cada ejemplar alcanza los más altos estándares de calidad y rendimiento. Se sabe que sólo tres ingenieros extremadamente cualificados están autorizados para hacer estas pruebas exigentes antes de entregar el hipercoche a su dueño.

(Foto: Bugatti)

Cada unidad del Bugatti Mistral, el último heredero del motor W‑16, se somete a un recorrido de al menos 400 km antes de ser considerada apta para entrega. Este proceso es minucioso:

  1. Primer tramo (300 km): prueba exhaustiva en diferentes entornos (ciudad, carretera, montaña, autopista), incluyendo tránsito por vías de adoquín para calibrar pedales, transmisión y suspensión .
  2. Test en pista y aeródromo:

(Foto: Bugatti)

Si durante este recorrido se detecta cualquier fallo (aunque sea leve), el coche regresa al taller para ajustes y repite la fase adicional de al menos 50 km más tras la reparación.

Más allá de impresionar, esta prueba se integra en un protocolo de validación técnica:

(Foto: Bugatti)

Sólo tres pruebas autorizadas: seguridad absoluta

El procedimiento recae únicamente en tres pilotos de pruebas certificados, entrenados específicamente por la compañía. Entre ellos destaca Steve Jenny, responsable de la aprobación dinámica (aunque se desconoce si aplica al Mistral, fue clave en la Divo, Veyron y Chiron).

Steve Jenny ha sido piloto de pruebas desde 2005 y recorre unos 300 km en cinco horas para evaluar cada vehículo. Su checklist incluye más de 100 puntos: respuesta de pedales, tacto de dirección, ruidos, cambios, comportamiento en diferentes modos de conducción, frenadas de 160–300 km/h y revisión del sistema de frenado de emergencia.

(Foto: Bugatti)

Requisitos máximos de Bugatti: calidad alemana y francesa

Tras la fase en pista, el coche vuelve a Molsheim:

(Foto: Bugatti)

Más allá de los 300 km/h: velocidad récord

Este proceso es sólo el inicio. El Mistral alcanzó 453,9 km/h en Papenburg el año pasado, convirtiéndose en el descapotable más rápido del mundo.

Ese hito no es casualidad: Bugatti no se limita a lanzar el coche al mercado, lo exige al límite. Para comparación, el Chiron Super Sport 300+ superó los 490 km/h (304,77 mph) en Ehra-Lessien en 2019.

La próxima vez que te subas a un Bugatti, recuerda que tus primeras sensaciones ya están validadas. Ese coche ha sobrevivido a pruebas extremas (300 km/h incluidas) para que tú puedas disfrutarlo, pasearlo y dominarlo… Sabiendo que su ADN ha sido testeado al máximo. Porque con Bugatti, estrenar no significa exprimir: ya lo hicieron para ti.

(Foto: Bugatti)