Casas

Así es el refugio de Lucía Pombo en Madrid: una vivienda de casi 800.000 euros con estilo rústico y mucha luz

(Foto: @luciapombo)
Marta Morales

La casa de Lucía Pombo y Álvaro López Huerta no es sólo un piso reformado: es el reflejo de una forma de vivir. Un hogar pensado para disfrutar de los pequeños momentos, donde la luz natural, los materiales nobles y los detalles con historia crean una atmósfera cálida y tranquila. Ubicada en el madrileño barrio de Hortaleza, esta vivienda se ha convertido en el refugio perfecto para la pareja en una de sus etapas más especiales: la llegada de su primera hija, Lola. Después de una reforma integral, el matrimonio transformó una vivienda de los años 70 en un espacio lleno de personalidad, combinando la estética rústica con pinceladas nórdicas y detalles vintage. El resultado es una casa donde predominan los tonos neutros, la madera clara y las fibras vegetales, tres elementos que definen un estilo natural y acogedor alejado de los interiores fríos y excesivamente minimalistas.

Lucía Pombo, casa, Hortaleza
(Foto: Álvaro López-Huerta)

Aunque la cifra exacta de compra no ha trascendido, una vivienda de estas características en Hortaleza, uno de los barrios residenciales más cotizados de Madrid, podría situarse en torno a 800.000 euros o incluso superar el millón, dependiendo de la superficie, la altura, la terraza y las calidades. A ese valor habría que sumar la reforma integral realizada por la pareja, que ha transformado un piso de los años 70 en un hogar de diseño con espacios abiertos, materiales naturales y acabados cuidados.

Con la llegada de Lola, la casa de Lucía Pombo y Álvaro López Huerta inicia una nueva etapa. Más allá de las tendencias, su vivienda representa una idea muy concreta: crear un espacio cómodo, luminoso y lleno de personalidad donde sentirse en casa.

 

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Uno de los grandes protagonistas de la vivienda es el salón, una estancia marcada por la amplitud y la luz natural. Los tonos beige, la madera y los textiles cálidos crean un ambiente relajado, mientras que las plantas aportan frescura y conectan el interior con la naturaleza. La decoración apuesta por piezas con carácter, capaces de contar una historia. No se trata sólo de llenar espacios, sino de crear rincones con alma: muebles de madera, recuerdos personales y pequeños objetos que convierten la casa en un lugar vivido.

La distribución abierta es una de las claves del proyecto. La cocina conecta directamente con el salón, creando un espacio común pensado para el día a día. Con tonos claros, una estética limpia y una barra que funciona como punto de encuentro, esta estancia se convierte en mucho más que una zona de trabajo: es el corazón de la vivienda.

Lucía Pombo, casa, Hortaleza
(Foto: Álvaro López-Huerta)

El dormitorio principal: la estancia más personal de Lucía Pombo

Si hay una habitación que resume el estilo de la casa es el dormitorio principal. Un espacio que transmite calma desde el primer vistazo gracias a la combinación de texturas naturales, colores tierra y materiales artesanales. La cama ocupa el centro de la estancia con un gran cabecero tapizado en tono beige, acompañado por ropa de cama blanca y cojines en tonos verdes y cálidos. Una combinación sencilla pero muy cuidada que aporta sensación de descanso y serenidad.

La pared principal se convierte en uno de los detalles más llamativos gracias a las piezas decorativas de esparto y fibras vegetales, que aportan ese toque rústico contemporáneo tan característico de la vivienda. Junto a ellas, ilustraciones minimalistas y pequeños elementos personales refuerzan la sensación de hogar.

Lucía Pombo, casa, Hortaleza
(Foto: @luciapombo)

Un vestidor práctico y un baño en tonos neutros

El dormitorio conecta con una zona de vestidor que mantiene la misma filosofía decorativa del resto de la casa: funcionalidad y belleza a partes iguales. Los armarios en tonos claros, los percheros de madera y los detalles naturales crean un espacio ordenado y luminoso. Uno de los elementos que más personalidad aporta es un gran jarrón de fibra vegetal trenzada, una pieza decorativa que demuestra cómo los pequeños accesorios pueden transformar una estancia.

El baño en suite sigue la línea estética de la vivienda con una combinación de blancos, grises y materiales sencillos. El mobiliario suspendido, el espejo con iluminación y la ducha con cristal transparente consiguen ampliar visualmente el espacio y potenciar la sensación de limpieza y calma.