BODA ÉPICA

Valeria Mazza nos cuenta en primicia cómo celebró sus bodas de plata con Alejandro Gravier: «Volvimos a vestirnos de novios»

Valeria Mazza
Valeria Mazza. (Foto: Getty)
Javi Fernández

Celebrar una boda es dar vida a un momento único. Lo primero que se respira en el ambiente son nervios y esa ilusión que se posa sobre la idea de que salga perfecto. El lugar, las flores, el vestido… Todo es importante y el conjunto resultante tiene que ser adecuado. Muchas veces nos inspiramos en esas caras conocidas que inundan las revistas con celebraciones idílicas y nos sirven de ejemplo. Sobre estas líneas nos trasladamos a los 90 y hablamos con la protagonista de una de las bodas de la década. Charlamos con Valeria Mazza.

El 9 de mayo de 1998, la modelo argentina contrajo matrimonio con Alejandro Gravier, una de las parejas más firmes del mundo del corazón y de la escena mediática. Comenzaron a salir juntos en 1990 y ocho años más tarde, pasaron por el altar. Su matrimonio se ha mantenido firme casi tres décadas y han tenido cuatro hijos, fruto de su amor: Balthazar, Tiziano, Benicio y Taína. A pesar de que siempre se dice que las parejas que exponen su relación ante las cámaras no duran, ellos han conseguido superar auténticas tormentas, pero se ve que el amor prevalece sobre todo. Además, no sólo comparten vida personal, sino también profesional, y es que Gravier ha sido un pilar para la modelo en el mundo de los negocios, llegando a tener proyectos juntos.

Lo primero que queremos saber es cómo se sintió Valeria Mazza el día en el que contrajo matrimonio. Mientras charlamos con la modelo argentina, nos confiesa: «Lo recuerdo como un momento único. Fue una boda soñada, maravillosa, que tenía todo lo que había imaginado y más», nos confiesa. Sobre esto, la argentina añade: «La celebración fue en el Hipódromo de Palermo, en Buenos Aires, con 1.200 invitados. Hubo una carpa espectacular, la Filarmónica del Teatro Colón tocando el vals y un show de tango. La verdad es que fue realmente increíble».

 

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Este es el día más importante para una novia, ya que es la protagonista real. Hacemos un punto de retrospectiva con la top model y nos cuenta que «no cambiaría nada», además de comentarnos que cuando sucedió la ceremonia y la fiesta, nos confiesa ilusionada que «era todo lo que había soñado».

También se habla de la novia, el centro de atención, y lo que más quebraderos de cabeza suele darles a ellas es el vestido. Es algo importante y es que va a ser la pieza que se lleve el día más importante de su vida, por lo que podríamos afirmar que es el centro de todo. En definitiva, sin el vestido correcto, prácticamente no hay boda. En el caso de Valeria Mazza, el diseño iba firmado por Armani y era un traje que no sólo realzaba su figura, sino que complementaba la belleza de la modelo y la personalidad única que desprende. Después de casi tres décadas, le preguntamos si cambiaría algo de ese vestido y la respuesta es rápida: «No cambiaría nada. Me parece un vestido maravilloso. De hecho, cuando cumplimos 25 años de casados, volvimos a vestirnos de novios y me puse el mismo traje. Fue un momento muy especial», confiesa.

Valeria Mazza y Alejandro Gravier en el desfile de Ferragamo
Valeria Mazza y Alejandro Gravier. (Foto: Getty)

Otro punto importante es el mapa de la celebración, es decir, lo que se va a querer y lo imprescindible para crear un resultado impecable. Sobre todo, esa boda de ensueño que siempre inunda las mentes de ilusión, pero claro… ¿Qué es lo imprescindible para la Argentina? A eso nos responde: «Para mí es imprescindible el novio o la novia, y después todo depende del estilo de cada uno. En mi caso, siempre soñé con un vestido blanco, iglesia, flores, velas, música y estar rodeada de mi familia y amigos». Eso sí, sobre ello añade: «Pero creo que cada boda es muy personal: hay quienes prefieren algo íntimo o diferente, y todas las opciones son válidas».

Eso sí, hay un tema del que no se habla y es como un tabú. Los problemas entre novios que se crean con motivo de la tensión por el estrés de la organización. Valeria Mazza tiene un consejo para ellos: «Me parece fundamental hablar antes de casarse sobre cómo imaginan su futuro. Si quieren formar una familia, la educación de los hijos o dónde les gustaría vivir. Son temas importantes que a veces no se hablan y luego generan conflictos», nos cuenta. «También es clave soñar juntos la vida que quieren construir. Y entender que el amor no es solo un sentimiento, sino una elección diaria. Requiere paciencia y compromiso, pero el amor debe prevalecer siempre».

Por último, terminamos la charla con la modelo preguntándole sobre el éxito de su matrimonio y si existe algún tipo de secreto, y Mazza lo tiene claro: «No sé si hay un secreto, pero creo que con Alejandro hemos trabajado mucho la relación y la familia que tenemos hoy. Nada ha sido casualidad. Nos seguimos eligiendo cada día, tenemos proyectos en común, nos tomamos tiempo para disfrutar juntos y nos divertimos. Eso es fundamental».

En definitiva, Valeria Mazza es un ejemplo de templanza, constancia, trabajo y amor. Esto no lo decimos por decir, sino porque sólo hay que echar la vista atrás. Una top model que se codeó con lo mejor de las pasarelas en los 90, con varios negocios de éxito, el último siendo de vinos, y un matrimonio que se trabaja cada día. En definitiva, nada es casualidad, sino que todo es trabajo.