La nieta de Tessa de Baviera se casa y rescata del joyero familiar la histórica tiara de esmeraldas que perteneció a Isabel II
Cristina Escudero Márquez, nieta de Tessa de Baviera, ha dado el 'sí, quiero' a José San Martín
El enlace reunió a familiares y amigos, entre ellos Teresa Urquijo, Inés Bilbao y Luisa Bergel
La novia, vinculada por su familia a la historia de la realeza española, apostó por un vestido clásico

Cristina Escudero Márquez, nieta de Tessa de Baviera, ha vivido uno de los días más especiales de su vida al darse el sí, quiero con José San Martín. La pareja contrajo matrimonio este sábado, 19 de septiembre, en una celebración rodeada de familiares y amigos que tuvo como escenario la capilla de la Hacienda de San Juan del Hornillo, un cortijo situado a las afueras de Sevilla. Después de la ceremonia religiosa, oficiada por el sacerdote Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp, los recién casados y sus invitados continuaron la celebración en el mismo enclave, donde tuvo lugar el banquete y posteriormente la fiesta. Un enlace especialmente ligado a la tradición familiar y en el que Cristina quiso recuperar una de las joyas con más historia de su familia para completar su look nupcial.
La boda reunió a numerosos familiares y amigos de los novios y estuvo marcada, según ha contado Teresa de la Cierva, por la emoción, el cariño y también por la diversión. La periodista, muy amiga de las familias de Cristina y José y conocedora de ambos desde que eran niños, compartió algunos detalles de la celebración en sus redes sociales. Entre los invitados también estuvieron Teresa Urquijo, mujer del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, así como Inés Bilbao, una de las mejores amigas de la novia, y Luisa Bergel. La presencia de personas tan cercanas a la pareja contribuyó a que el enlace tuviera un marcado carácter familiar y cercano, pese a la relevancia de la familia de la novia y al especial vínculo que la une con la historia de la realeza española.

Y es precisamente el árbol genealógico de Cristina Escudero Márquez uno de los elementos que ha despertado mayor interés alrededor de esta boda. La novia es hija de Pedro Escudero y Myrta Márquez de Baviera, quien es ahijada de los Reyes Juan Carlos y Sofía. Su abuela materna es Tessa de Baviera, prima segunda del Rey Juan Carlos, por lo que Cristina pertenece a una familia estrechamente vinculada con la historia de la Casa Real española. Esa conexión familiar también quedó reflejada en uno de los detalles más especiales de su gran día: las joyas que eligió para acompañar su vestido de novia y, especialmente, la histórica tiara de esmeraldas que ha pasado de generación en generación dentro de su familia.
Para la ocasión, Cristina apostó por un vestido de inspiración clásica y romántica, con el cuerpo entallado, escote barco y unas mangas cortas y abullonadas. La parte inferior del diseño estaba formada por grandes capas de tejido superpuestas y asimétricas que aportaban volumen y movimiento al conjunto. La novia completó el estilismo con un ramo de aspecto silvestre compuesto por flores blancas y rosadas y diferentes elementos verdes. Sin embargo, fueron las joyas las que aportaron al conjunto un significado especialmente importante, ya que Cristina decidió seguir la tradición familiar y lucir el día de su boda la histórica tiara de esmeraldas que perteneció a Isabel II de España.

La pieza tiene además una historia vinculada a la familia de Baviera que se remonta a comienzos del siglo XX. La reina María Cristina adquirió en 1904 siete broches florales pertenecientes a la testamentaría de su suegra y encargó a la joyería Ansorena una estructura de plata para convertirlos en una diadema. A juego con ella se realizaron también otras piezas, entre ellas pulseras, un collar, un broche y unos pendientes. En 1906, la reina regaló este conjunto a su hija, la infanta María Teresa, con motivo de su matrimonio con el príncipe Fernando de Baviera, hijo de la infanta Paz. Desde entonces, el parure ha permanecido en la familia y la diadema se convirtió en una auténtica joya nupcial para sus descendientes.
La tiara no era, por tanto, una elección casual para Cristina. La propia Tessa de Baviera la ha lucido en diferentes ocasiones y, antes de la boda de Cristina, también la llevaron sus primas Sol y Victoria Matossian en sus respectivos enlaces, además de haberla lucido anteriormente su madre y su tía. La pieza está formada por seis flores de diamantes y esmeraldas y constituye uno de los elementos más reconocibles de la tradición joyera de esta rama familiar. De esta manera, el ‘sí, quiero’ de Cristina Escudero Márquez no solo estuvo marcado por su historia personal junto a José San Martín, sino también por un gesto que conecta su gran día con varias generaciones de mujeres de su familia.

La ceremonia religiosa tuvo lugar en la Hacienda de San Juan del Hornillo, el mismo espacio que posteriormente acogió la celebración. El enclave, situado en las afueras de Sevilla, permitió concentrar en un mismo lugar los diferentes momentos de la boda y fue escenario tanto del enlace como del banquete y la fiesta posterior. Uno de los elementos destacados durante la ceremonia fue la música, a cargo de la Escolanía de Los Palacios, una agrupación formada por menores de entre 4 y 17 años seleccionados en diferentes centros escolares de la localidad por sus cualidades musicales. La participación de los jóvenes músicos puso la nota especial a una ceremonia que, según los testimonios compartidos por los invitados, estuvo cargada de emoción.
La celebración continuó después con una cena al aire libre en la que los invitados se sentaron en largas mesas decoradas con velas y abundantes flores. La música volvió a tener un papel protagonista durante la velada, que contó con actuaciones en directo. Entre los momentos más emotivos que ha destacado Teresa de la Cierva se encuentra el protagonizado por una de las invitadas, que interpretó una canción en portugués mientras Cristina bailaba al ritmo de la música. Un instante que resume el ambiente que rodeó el enlace, descrito por la periodista como una celebración llena de cariño y emoción, pero también muy divertida.
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Así, Cristina Escudero Márquez y José San Martín han comenzado su matrimonio rodeados de sus seres queridos y en un escenario especialmente significativo para ellos. Una boda que ha unido celebración, tradición familiar y algunas de las joyas más históricas de una familia vinculada durante generaciones con la realeza española.