Ni bolsos ni souvenirs: Victoria Federica regresa de Mallorca con una ensaimada bajo el brazo
Victoria Federica, Mar Flores y Fiona Ferrer deslumbran en la fiesta más exclusiva del verano en Mallorca
Victoria Federica y Froilán hacen un ‘simpa’ de 300 € en el Hotel Palace

El verano de Victoria Federica ha empezado por todo lo alto. La sobrina del Rey Felipe VI viajó el pasado fin de semana a Mallorca para asistir al 40º aniversario de Puerto Portals, una de las marinas más exclusivas de Europa. La cita reunió a destacadas personalidades del ámbito empresarial, deportivo e institucional pero, además de disfrutar de la sofisticación de la velada, la influencer también aprovechó su estancia para saborear la repostería local.
Prueba de ello son las imágenes que han trascendido de la mencionada durante su regreso a Madrid. La apodada como Vic fue fotografiada en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas junto a su amiga Rocío Laffón con un detalle que no pasó desapercibido: llevaba una ensaimada bajo el brazo. La estampa ha dejado más que claro que, en vez de apostar por un bolso de lujo o un exclusivo souvenir, ha preferido elegir uno de los productos gastronómicos más emblemáticos de la isla.

Para la ocasión, la hija de la infanta Elena apostó por un estilismo cómodo e informal, compuesto por unos vaqueros en un tono claro y una camiseta de manga corta de rayas negras y amarillas. Completó el conjunto con unas gafas de sol en un intento de pasar desapercibida, aunque su presencia no tardó en llamar la atención de quienes se encontraban en el aeropuerto. Sin embargo, fue la ensaimada que traía en sus manos el detalle que acaparó todas las miradas. Y es que, además de ser uno de los dulces más emblemáticos de Mallorca y uno de los recuerdos más habituales que suelen llevarse los que visitan la isla, en el caso de Victoria Federica podría tener un significado más especial. Y es que este postre estaría inevitablemente ligado a los veranos de su infancia, muchos de los cuales transcurrieron junto a su familia materna en el Palacio de Marivent.

Como no podía ser de otra manera, los reporteros aprovecharon su llegada al aeropuerto para intentar conseguir declaraciones. Sin embargo, la nieta de Juan Carlos I optó por mantener la misma discreción que ha mostrado en otras ocasiones, y evitó responder a las preguntas de la prensa. Los periodistas quisieron conocer cómo había transcurrido su fin de semana en Mallorca, cuáles son sus planes para este verano e, incluso, cómo avanza su relación sentimental con Jorge Navalpotro. No obstante, esta se limitó a pronunciar un escueto y educado «gracias, chicos» antes de continuar su camino.
Con este gesto, Victoria Federica volvió a dejar claro que, pese a la creciente atención mediática que despierta y su consolidación como uno de los rostros más seguidos de la crónica social, prefiere mantener su vida privada alejada de los focos y no hacer comentarios sobre cuestiones personales.