Mónica Cruz cuenta cómo se alimenta a los 49 años: hace ayuno y desayuna café, tostadas y huevo
Mónica Cruz es hermana de Penélope Cruz, pero lleva una trayectoria independiente
La actriz hace mucho deporte y tiene una alimentación saludable y variada
Su desayuno preferido es café americano con tostadas de huevo y jamón
Mónica Cruz mantiene un plan basado en la alimentación, el ejercicio y la constancia. La actriz ha explicado algunos de los hábitos que forman parte de su día a día y en COOL tenemos todos los datos.
Ya ha alcanzado los 49 años y no sigue una pauta especialmente estricta. Su filosofía pasa por priorizar determinados alimentos, especialmente las proteínas, y acompañar esa dieta con una buena rutina física. Entre sus hábitos también se encuentra el ayuno, que hace que su primera comida sólida llegue varias horas después de despertarse.
El desayuno de Mónica Cruz
Mónica Cruz ha explicado cómo comienza habitualmente sus jornadas. La actriz se levanta alrededor de las siete de la mañana, pero no desayuna inmediatamente.
«Me gusta hacer ayuno. Me levanto a las 7 de la mañana y desayuno uno o dos cafés americanos, y luego ya más tarde, sobre las 12, bueno depende del día, pues me tomo unas tostadas de pan proteico con huevo, jamón o aguacate. Este es mi ritual de desayuno», ha comentado al respecto.
De esta forma, entre el momento en el que se despierta y su primera comida sólida transcurren varias horas. La artista sí toma café durante la mañana, pero espera hasta el mediodía aproximadamente para incorporar alimentos a su dieta.

Hay una cosa importante que tenemos que tener en cuenta: el horario no es inamovible. Mónica ha dejado claro que depende de las circunstancias de cada jornada y que no convierte esta costumbre en una obligación que tenga que cumplir de manera estricta.
Su desayuno habitual combina pan proteico con huevo, jamón o aguacate, tres alimentos que le permiten incorporar proteínas y grasas a esa primera comida del día. Una elección que encaja con el tipo de alimentación que asegura mantener de forma general.
Más proteínas y menos hidratos
Mónica Cruz también ha explicado que su alimentación no está planteada exclusivamente para controlar su peso. De hecho, considera que la elección de determinados alimentos responde sobre todo a cómo se siente después de comerlos.
«Suelo llevar una dieta donde como más proteína que hidratos porque me funciona bien, y no por estar delgada sino porque me hace sentir mucho mejor y me da más energía», aseguró en la revista Woman.
La actriz establece así una relación directa entre su alimentación y su bienestar cotidiano. Su objetivo no consiste únicamente en mantener una determinada apariencia física, lo que le interesa realmente es encontrarse con energía y sentirse bien durante el día.
Eso no significa que haya eliminado los hidratos de carbono de su dieta. Los consume, aunque asegura que lo hace en menor cantidad y que da prioridad a las verduras frente a alimentos como el arroz o los cereales.
«Como hidratos, pero poquitos, más de verduras que de arroz o cereales. Esta es mi dieta generalizada», comentó al respecto. La precisión resulta importante porque Mónica tampoco presenta su alimentación como un modelo inflexible. Hay espacio para las excepciones, especialmente cuando se trata de disfrutar de una comida diferente.
El ballet, una disciplina importante
La dieta es sólo una parte de los hábitos de Mónica Cruz. El ejercicio ocupa un lugar fundamental en su vida, en buena medida por su estrecha relación con el ballet.
La actriz comenzó a practicar esta disciplina cuando tenía apenas cuatro años. Desde entonces, el baile se convirtió en una parte esencial de su formación y de su trayectoria, hasta el punto de que continúa considerándolo una de las bases de su entrenamiento.
Sin embargo, las obligaciones profesionales hacen que actualmente no pueda acudir a sus clases con la misma frecuencia que en otras etapas. «Mi entrenamiento de deporte se basa en mis clases de ballet, pero ahora por tiempo no puedo ir, espero volver pronto», comentó al respecto.
Yoga y ejercicios de fuerza
Entre las disciplinas que sí forman parte de su rutina se encuentra el bikram yoga, una modalidad que la actriz asegura que le gusta especialmente. Esta variante del yoga se practica en una sala climatizada y combina diferentes posturas con ejercicios de respiración. Las sesiones suelen durar alrededor de 90 minutos y se desarrollan en condiciones de elevada temperatura y humedad.
Para Mónica, el yoga es el complemento perfecto. Pero hay algo que considera especialmente importante y que intenta mantener incluso cuando su agenda le impide seguir sus entrenamientos: el trabajo de fuerza.
Como podemos ver, su rutina está lejos de presentarse como una fórmula perfecta o inamovible. La actriz reconoce que hay días en los que cambia sus horarios, modifica sus entrenamientos o se salta su pauta alimentaria. Precisamente esa flexibilidad parece ser una de las claves de su filosofía: mantener unos hábitos constantes sin convertirlos en una obligación permanente.
A los 49 años, nuestra protagonista continúa apostando por esa combinación de disciplina y naturalidad. Una forma de cuidarse que, según ha explicado, busca antes que nada ganar energía y bienestar, más allá de cualquier objetivo relacionado exclusivamente con la imagen.