La atípica boda de la hija de Paz Padilla: no le llevará su padre al altar y su futuro marido ya ha visto uno de sus vestidos
Las dudas de Anna Ferrer, hija de Paz Padilla, sobre su boda: la decisión que puede cambiarlo todo
Anna Ferrer desvela detalles inéditos de su pedida de mano con Mario Cristóbal

La cuenta atrás está a punto de llegar a su fin. Anna Ferrer, la hija de Paz Padilla, se dará el «sí, quiero» con Mario Cristóbal este sábado, 19 de septiembre, y, como no podía ser de otra manera, ya tienen todo más que preparado. Aunque lo cierto es que no lo harán siguiendo las tradiciones arraigadas a una boda de nuestro país. Y es que, tal y como ella misma ha confesado a través de sus redes sociales, ambos han visto el traje que el otro lucirá para esta especial ocasión, así como también han decidido dormir juntos la noche de antes.
«Esto es muy personal, pero nosotros vamos a dormir juntos la noche de antes. Y me vais a decir que da mala suerte y me da igual. Porque nada podría hacer que yo empiece peor el día que despertarme sin Mario, o sea, imposible, imposible. […] Además, Mario ha visto uno de mis vestidos y yo le he acompañado a su prueba de traje», contaba Anna en su perfil oficial de Instagram.
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Por otro lado, Anna también desvelaba que la disposición del banquete tampoco seguirá el protocolo tradicional. «Nos vamos a sentar con nuestros amigos, no con nuestra familia», señalaba sin entrar en mayores detalles de los motivos que les habían llevado a tomar esta decisión. Además, añadía que, aunque lo normal es que en las bodas civiles es casarse o en el momento de la ceremonia o antes de la boda, en su caso lo harán más tarde. «Nos casaremos legalmente después. Así que lo del 19 va a ser un paripé. Aunque para mí es lo que más cuenta», sentenciaba.
Pero esto no es todo. La hija de Paz Padilla también ha adelantado que «no va a entrar del brazo de su padre como es la tradición». Y, aunque por ahora no ha revelado cómo lo hará, lo cierto es que sus palabras han dejado abierto un gran abanico de posibilidades. ¿Lo hará con otra persona que no sea su padre? ¿Entrará sola? ¿O tal vez ha decidido llegar de una manera más llamativa y original?
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En cuanto a las invitaciones, Anna también ha comentado que no son las típicas de una boda. «Hemos hecho una web muy chula. Bueno, cuando digo hemos, pero me refiero a Mario, evidentemente, y hasta hemos hecho un logo y un concepto de tipografía que hemos dibujado nosotros mismos. Y me parece mucho más especial», contaba. Además, para terminar, Anna reconocía que en plena cuenta atrás empezaba a estar nerviosa y que estaba muy feliz de poder darse el «sí, quiero» con el amor de su vida en Cádiz, un lugar al que siempre ha estado vinculada por su familia materna. «Allí he vivido algunos de los momentos más bonitos de mi vida: guardo mis mejores recuerdos en la playa de Zahara, corriendo por el patio de la casa de mi abuela… Es el lugar al que siempre vuelvo cuando estoy mal, tiene una energía que me cura el alma. Es el lugar en el que he crecido, ahí está toda mi familia, Cádiz es casa. No podía ser en ningún otro sitio», concluía.