Ana Boyer habla como nunca de la cara B de su matrimonio con Verdasco: «Hay obstáculos y momentos difíciles»
Ana y Fernando siempre han mostrado una imagen de matrimonio perfecto
Como ocurre en muchas parejas, la llegada de los hijos, en ocasiones, supone un distanciamiento

Ana Boyer ha regresado al trabajo solo un mes y medio después de dar a luz a Mía, su hija en común con Fernando Verdasco. La hija de Isabel Preysler ha reaparecido ante los focos y, además de hablar de su cuarta maternidad o de su vuelta temporal a España —ya que desde hace varios años vive en Doha—, también se ha abierto como nunca para hablar sobre la cara B de su matrimonio con el tenista retirado.
Parece que la familia Verdasco Boyer se ha adaptado perfectamente a la llegada de Mía, de tan solo un mes y medio de vida. Aunque no ha sorprendido su respuesta a la hora de definir a Isabel Preysler como una abuela, sí que lo ha hecho a la hora de hablar de su marido.

Es sabido que, tanto en las portadas como en sus apariciones públicas, Ana y Fernando siempre han mostrado una imagen de matrimonio perfecto. Por ello, la hermana de Tamara Falcó ha sorprendido al hablar sobre la cara B de su matrimonio con Verdasco.
Ana Boyer desvela que no todo es color de rosas en su matrimonio
Como ocurre en muchas parejas, la llegada de los hijos, en ocasiones, supone un distanciamiento. Este ha sido el caso de la hija de Isabel Preysler y del tenista retirado. Durante su última aparición pública, Ana ha hablado con naturalidad de cómo afrontan ella y el tenista esta nueva etapa y ha destacado la importancia del apoyo mutuo para superar los momentos más exigentes. «Hay etapas para todo y, al final, por supuesto que los hijos, hay muchos momentos que te generan estrés, muchas situaciones que te llevan al límite, que no son fáciles de gestionar», ha explicado.
La empresaria ha asegurado que tanto ella como Fernando intentan asumir cada momento de la vida con paciencia y siendo conscientes de que las circunstancias van cambiando. «Nosotros simplemente nos intentamos apoyar, llevarlo lo mejor posible y ser conscientes de que la etapa es la que es y que cada momento de la vida va cambiando», ha señalado.
A pesar de reconocer las dificultades que puede traer la crianza, Ana Boyer ha dejado claro que la felicidad que les aporta la familia que han formado compensa cualquier obstáculo. «Hay que intentar disfrutar esta etapa, que por supuesto tendrá momentos difíciles y que no serán fáciles para todos, pero al final la felicidad que nos trae la familia que hemos formado nos hace ser conscientes de que hay que intentar, si hay obstáculos y momentos difíciles, pasarlos», ha confesado.

Uno de los aspectos que más cuesta a la pareja es encontrar momentos a solas como matrimonio. Preguntada por si consiguen sacar tiempo para cuidar su relación, Ana ha admitido que no siempre es sencillo, especialmente porque ambos disfrutan mucho compartiendo tiempo con sus hijos. «Cuesta, es difícil encontrar momentos porque es verdad que a nosotros nos gusta mucho pasar tiempo con nuestros hijos», ha reconocido. La joven ha explicado que cuando tienen que separarse de ellos, lo viven con cierta nostalgia: «Cuando nos separamos, no nos gusta; les echamos también mucho de menos».
Sin embargo, Ana y Fernando buscan pequeños espacios para seguir cuidando su relación. Como ejemplo, ha contado una de sus últimas escapadas: «Ayer que vinimos a Barcelona para hacer Rabat y es verdad que solo iba a estar un día, pues me voy contigo, y se escapa y se viene hoy conmigo y nos volvemos a Madrid después. Bueno, pues algo es algo».
Con estas declaraciones, Ana Boyer muestra la realidad de una pareja que, pese a tener una vida marcada por los compromisos profesionales y familiares, intenta encontrar el equilibrio entre la crianza de sus hijos y el cuidado de su relación. Una etapa que, según sus propias palabras, está llena de retos, pero también de una enorme felicidad.