El rey Carlos III se desmarca de su madre a través de un postre: retira la piña de los banquetes
El rey Carlos ha hecho algunos cambios en el último banquete en el Palacio de Buckingham
Ha retirado un producto que era habitual en la mesa de la Reina Isabel
Cuando el rey Carlos III se convirtió en jefe del Estado, se sabía que el nuevo monarca tenía intención de hacer cambios en la Corona para modernizarla y hacerla más accesible, sin perder, en ningún momento de vista, el valioso legado de la Reina Isabel. Aunque Carlos III está haciendo algunas modificaciones, no ha hecho nada que resulte extremadamente llamativo, precisamente, porque la popularidad de su madre era muy alta y quiere apostar por un reinado continuista. Sin embargo, sí quiere que su impronta se perciba en algunas cuestiones, por ejemplo, en pequeños detalles. Algo de lo que muchos se percataron, precisamente, en la reciente visita de Estado de los emperadores de Japón.
El monarca prescindió de una de las cosas que nunca faltaban en los banquetes y cenas de gala que ofrecía su madre: la piña. Por curioso que pueda parecer, en realidad, no se trata de algo casual, sino que en este tipo de veladas todo está calculado hasta el mínimo detalle. Precisamente por eso, el hecho de que no se sirviera piña en el banquete ha generado un gran interés.
La Reina Isabel siempre solía ofrecer piña en sus banquetes, pero no solamente ella, sino que desde el siglo XVII, la piña no faltaba en las mesas de los antepasados de los actuales Windsor. Hay que tener presente que este producto no es típico de las islas británicas y que, a pesar de que ahora es algo habitual en los mercados y supermercados, en origen no era así. Por eso, desde el reinado de Carlos I se ofrecía la piña para agasajar a los invitados, por su carácter selecto, porque representaba la riqueza. La piña se servía como postre, pero también se colocaba para decorar.
Esta tradición se ha mantenido en los menús en el Palacio de Buckingham hasta ahora, pero en el último banquete que el rey Carlos III ofreció a los emperadores de Japón, se prescindió de la piña, a la vez que se hicieron algunos cambios en la decoración floral, más elaborada que en ocasiones anteriores. Así lo ha comentado Ed Davy, líder del Partido Liberal Demócrata, a GB News: «Espero no estar revelando ningún secreto que no deba, pero las flores eran absolutamente preciosas. Creo que se gastó un poco más de dinero en ellas en lugar de en las piñas», ha dicho. Las piñas no se sirvieron como postre ni se colocaron como parte de la decoración.
En cuanto al menú de la velada, en esta ocasión, en el Palacio de Buckingham se sirvió una exquisita cena con langostinos de Escocia, huevos de codorniz, rodaballo de Cornualles y un postre de chocolate con sorbete de melocotón. Además, también se sirvieron unos pastelitos franceses
No se sabe, por ahora, si el rey Carlos III ha retirado la piña de manera definitiva o si ha sido algo puntual ya que, en su anterior banquete de Estado sí se sirvió. Quizás responda a una estrategia puntual o al compromiso del rey con el medio ambiente, ya que no se trata de un producto de temporada ni de proximidad en Londres.
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