La faceta laboral desconocida de Ana Boyer en los negocios de Isabel Preysler y Tamara Falcó
Ana Boyer cumple este 18 de abril 36 años
La hija pequeña de la reina de corazones se encargó en el pasado de revisar los contratos que firmaban su madre y su hermana
Ana Boyer es una de las hijas más desconocidas de Isabel Preysler. A diferencia de su hermana Tamara, la mujer de Fernando Verdasco se ha desmarcado de la vida pública para irse a vivir a Doha, la capital de Catar, junto a su marido y sus tres hijos. Aunque es habitual que venga a España para ver a sus familiares, en contadas ocasiones se da cita con la prensa para dar declaraciones de su vida privada. Una máxima que siempre ha sido así ya que a los 18 años tomó la decisión de estudiar Derecho y Administración y Dirección de Empresas en la Universidad Pontificia Comillas. Una formación que le ha permitido gestionar varias empresas, como negocios de su madre.
El apoyo de Ana Boyer en los negocios de su madre
Como muchos estudiantes de este doble grado, Ana optó por dedicarse más al ámbito empresarial y de hecho comenzó su etapa laboral como consultora estratégica. Antes de dar el salto al emprendimiento, la hija de Miguel Boyer y Preysler estuvo de prácticas en uno de los despachos más reconocidos de Madrid, Uría&Menéndez. Sin embargo, antes de eso también hizo currículum en Sao Paulo en el BTG Pactual, el principal banco de inversiones en América Latina, o en el Banco Santander en Nueva York.
Por su parte, también ha sido imagen de marcas como Pandora o Chaumet Read (siguiendo de esta manera la estela de su hermana y de su madre). Sin embargo, ha focalizado su trabajo en el mundo de los negocios como emprendedora de la mano de Cocowi, una exclusiva firma de gorras que dirige junto a Verdasco.
Además de haber invertido en su propio negocio textil, la hija de Miguel Boyer, ministro de Economía, Hacienda y Comercio durante el primer gobierno de Felipe González, decidió en el año 2015 formar parte del equipo de trabajo de su madre de manera activa en su negocio de cremas y productos de cuidado para la piel. Concretamente Ana se encargó de tomar las decisiones estratégicas para rentabilizar el negocio de su madre.
Que la reina de corazones haya confiado en su hija pequeña para que le apoye en sus negocios no es de extrañar. Su propia hermana, Tamara Falcó, destacó la brillante inteligencia de su hermana en el ámbito empresarial: «Ana es super lista. Era la más estudiosa, la que sacaba mejores notas y mami no tenía que estar pendiente de que hiciera los deberes. Se quedaba sin salir y sin viajes para estudiar. Yo, en cambio, era un desastre».
Además, la marquesa de Griñón desveló en este encuentro con periodistas de la peña Cuarto Poder que su hermana pequeña tenía un papel fundamental detrás del éxito de su madre y de ella con las marcas. Concretamente, la mujer de Fernando Verdasco era la encargada de revisar los contrarios publicitarios de ambas: «Los empieza a leer y va tachando: «esto sí, esto no, esto tampoco». Y mami yo nos miramos y ni rechistamos».
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