Ciencia
ANIMALES

Estados Unidos rompe las leyes naturales: electrifica sus ríos para combatir una especie invasora

La introducción forzada de especies en nuevos países o ecosistemas es uno de los mayores retos que afrontan los biólogos de medio mundo. Estas especies suelen ser invasoras y acaban con la fauna y flora del ecosistema al que se las introduce. Desde Estados Unidos han llegado a un sistema inédito para combatirlas, especialmente la carpa asiática.

Aunque muchas veces ocurren de forma accidental, la introducción de especies invasivas puede expandirse rápidamente si no se combaten en un momento temprano o no hay depredadores naturales que acaben con ellas. De entre todos los ecosistemas, el acuático suele ser el más vulnerable a este tipo de invasiones. Esto se debe a que los ríos conectados a lagos facilitan la aparición y reproducción de estos organismos.

Para combatir estas especies invasivas acuáticas, diferentes países han combinado ciencia y tecnología para proteger sus ecosistemas naturales. Estados Unidos ha implementado un sistema de electrificación del agua para contener la tremenda expansión de la carpa asiática, una especie de pez invasora de Asia que pone en peligro acabar con la mayoría de ecosistemas acuáticos de todo el país. La carpa asiática se introdujo a finales del siglo pasado en el país norteamericano. El objetivo inicial era que se alimentase de algas para mejorar la calidad del agua en ríos, lagos y estanques; sin embargo, desde el río Misisipi, la especie invasora comenzó a multiplicarse rápidamente.

El sistema, que parece sacado de una escena de tortura de cualquier película, consiste en la instalación de barreras eléctricas en medio de los ríos para que las carpas asiáticas no avancen hacia zonas como los lagos del país. Las barreras —sumergidas dentro de los ríos— funcionan como una frontera artificial en la que el sistema genera corrientes eléctricas de baja intensidad que generan un rechazo o sensación desagradable en los peces de gran tamaño, por lo que se ven obligados a cambiar de dirección. El objetivo de este sistema no es matar a los peces, sino que no alcancen los lagos.