Bebés
Crianza

Ni premios ni castigos: la tendencia que no sabotea el desarrollo según los expertos en crianza

En los últimos años, muchas familias se han encontrado en el mismo punto: intentar educar sin caer ni en los premios constantes ni en los castigos de siempre. Una tendencia que ha ido dando paso a una forma distinta de mirar la crianza, más centrada en lo que necesita el niño que en cómo conseguimos que obedezca. Algo que ha querido reflejar una publicación de @babytribu, una de las cuentas de crianza respetuosa más seguidas en Instagram, que plantea algo que a muchos padres les remueve por dentro, y es que quizá no haga falta ni premiar ni castigar para que un niño aprenda a comportarse.

El post parte de una idea sencilla pero incómoda: tanto los premios como los castigos funcionan desde el control, no desde la comprensión. Y por eso, en lugar de pegatinas, amenazas o recompensas, propone acompañar, escuchar y explicar. La reacción ha sido inmediata, porque toca un tema que preocupa a casi todo el mundo: cómo conseguir que los niños cooperen sin convertir la convivencia en un tira y afloja continuo. Más que una moda, la propuesta encaja con lo que recomiendan muchos especialistas en desarrollo infantil: ayudarles a entender el porqué de las cosas y no sólo lo que esperamos de ellos. Al final, el debate no es tanto entre métodos como entre prioridades. ¿Queremos que nuestros hijos hagan las cosas para agradar o para evitar un castigo, o preferimos que desarrollen criterio propio y sepan autorregularse? La publicación de @babytribu pone el foco justo ahí, en aprender a educar sin recurrir a atajos y en acompañar desde la conexión, no desde la presión.

La tendencia que no sabotea el desarrollo según los expertos en crianza

La imagen principal de la publicación plantea un objetivo muy concreto: «Si quieres criar hijos que no dependan de premios para portarse bien». Y a partir de ahí enumera estrategias que, lejos de sonar teóricas, conectan con situaciones reales que viven muchas familias:

En el texto que acompaña la publicación, @babytribu profundiza en una idea que para muchos padres resulta incómoda: premiar a un niño por comportarse bien puede, en realidad, sabotear su motivación interna. Es decir, hacer que actúe solo para obtener algo a cambio y no porque comprenda el sentido de lo que hace. En definitiva, es fácil entender que los niños no necesitan premios necesitan sentir que son capaces, valiosos y parte importante de su familia.