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Un vecino de Palma baja con una garrafa de gasolina para incendiar el bar de debajo porque le molesta el ruido

El dueño del establecimiento junto con varios clientes consiguieron reducirlo hasta la llegada de la Policía Local de Palma

Un vecino de Palma habría intentado incendiar el bar situado debajo de su vivienda con los clientes en el interior, después de protagonizar varias quejas por el ruido procedente de la terraza. El hombre habría regresado al establecimiento con una garrafa de gasolina y un mechero, llegando presuntamente a verter combustible en el local antes de ser reducido por las personas que se encontraban allí.

Los hechos ocurrieron durante la noche del pasado domingo, en un establecimiento de Palma, donde la situación pasó de las reiteradas quejas por el ruido a un episodio de máxima tensión que pudo haber acabado en un incendio con clientes en el interior.

Todo comenzó alrededor de las 21.00 horas, cuando el hombre se presentó en el bar y comenzó a realizar graves amenazas. Según las primeras informaciones, manifestó su intención de echar gasolina al establecimiento, prenderle fuego y quemar a las personas que estuvieran dentro. Tras las amenazas, abandonó el lugar.

Sin embargo, aproximadamente a las 22:45 y las 22:50 horas, el mismo individuo regresó al establecimiento portando una garrafa o bidón que contenía gasolina. Esta vez, según los testimonios recabados, comenzó a verter el combustible en el interior del bar, llevando a la práctica las amenazas que había realizado poco antes.

La situación provocó momentos de enorme tensión entre los clientes y trabajadores del establecimiento, que se encontraban ante el riesgo de que el combustible pudiera ser utilizado para provocar un incendio. Ante el peligro inmediato, las personas presentes consiguieron reducir e inmovilizar al hombre, evitando que pudiera continuar con su actuación. El sospechoso permaneció retenido hasta la llegada de la Policía Local de Palma, cuyos agentes se hicieron cargo de la situación y procedieron a su detención.

Según las primeras averiguaciones, el detenido residiría en una vivienda situada justo encima del bar y mantenía desde hacía tiempo una mala relación con el establecimiento debido a las molestias ocasionadas por el ruido.

De acuerdo con los testimonios recabados por la Policía Local, el hombre habría recriminado en varias ocasiones durante la jornada el ruido procedente de la terraza. Las quejas no habrían conseguido poner fin a la situación y, poco después, el individuo habría bajado hasta la calle con una garrafa de gasolina y un mechero.

El episodio terminó sin que se produjera el incendio y, pese a la gravedad de las amenazas y de la presencia de gasolina en el establecimiento, no hubo heridos ni daños materiales. La Policía Local se hizo cargo de la investigación y procedió a la detención del sospechoso, al que se atribuye inicialmente un presunto delito de amenazas.

El caso ha generado especial preocupación por la secuencia de los acontecimientos: primero las amenazas de incendiar el bar, después el regreso del individuo con gasolina y, finalmente, el vertido del combustible en un establecimiento donde permanecían personas en su interior.

La rápida intervención de los clientes permitió evitar que la situación fuera a mayores y que las amenazas pudieran desembocar en un incendio con personas atrapadas en el interior del local.