Pocos conocen uno de los castillos más infravalorados de España: data del siglo XI y Dalí no pudo comprarlo
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Sobre los pies del Pirineo oriental, rodeado de frondosos bosques y apenas frecuentado por el turismo masivo, se encuentra uno de los castillos más infravalorados de España. Este carga con más de mil años de historia. Lo raro, es que para lo imponente que es, siempre estuvo ajeno al reconocimiento.
Su ubicación en Cataluña, sus numerosos cambios de propietario y su reconstrucción en el siglo XIX contribuyeron a consolidar un perfil bajo que contrasta con su importancia histórica. Incluso Salvador Dalí intentó adquirirlo sin éxito.
¿Dónde queda uno de los castillos más infravalorados y desconocidos de España?
En la sierra de la Albera, en el municipio de La Junquera (Gerona), se levanta el castillo de Requesens, uno de los castillos más infravalorados de España. Esta fortaleza fue construida hacia finales del siglo XI, durante una época de fuertes tensiones entre los condados catalanes.
El «castrum de recoser» (Castillo de Requesens), como aparece en los documentos más antiguos, fue el origen de numerosos conflictos territoriales entre los condes de Ampurias y los de Rosellón.
Su ubicación, en lo alto de una colina, le permitía dominar todos los valles del monte Neulós, lo que lo convertía en un punto clave para el control del paso fronterizo entre España y Francia. Por ello, a lo largo de su historia fue objeto de disputas, cesiones, asedios y reformas.
Durante los siglos XI y XII, el castillo fue pieza clave en enfrentamientos entre linajes nobles. La guerra de Requesens (1047-1072) marcó el inicio de su relevancia política, al ser tomado por el conde Ponce II de Ampurias en un intento de frenar el aislamiento de sus dominios frente al creciente poder del conde de Barcelona.
En el siglo XIII se documenta la existencia de la fortaleza mayor, núcleo del actual castillo, cuyo dominio pasaría por manos de diferentes familias, entre ellas los Requesens y posteriormente los Rocabertí, linajes ligados a la nobleza catalana.
¿Cómo es hoy el castillo de Requesens?
El castillo fue reconstruido casi en su totalidad entre 1893 y 1899 por los últimos condes de Peralada, Tomás de Rocabertí y su hermana Juana-Adelaida.
Esta reforma, dirigida por el maestro de casas Alexandre Comalat, se realizó siguiendo criterios neomedievales, con piedra extraída de la misma montaña para respetar su estética original.
Como resultado, hoy es difícil distinguir entre las estructuras medievales originales y las añadidas en el siglo XIX.
El nuevo castillo presenta tres recintos fortificados, con torres cuadradas y redondas, almenas, matacanes y portales. El recinto inferior contiene una capilla dedicada a la Virgen de la Providencia, construida con elementos románicos recuperados de otros edificios. También se conservan las caballerizas, cocinas y diversas dependencias de servicio.
En el recinto superior se encuentra la torre atalaya, el punto más alto del conjunto, y diferentes estancias con detalles heráldicos de la familia Rocabertí. El entorno fue ajardinado con especies vegetales locales y foráneas para integrarse con el paisaje.
Historias curiosas de Requesens, uno de los castillos más infravalorados de España
El castillo de Requesens fue saqueado durante la Guerra Civil por milicianos de la CNT-FAI y posteriormente utilizado como cuartel militar, lo que deterioró sus interiores. Desde 1955 pertenece a propietarios privados que no han conseguido mantenerlo en condiciones óptimas.
Aunque su interior está desmantelado, se permite el acceso al público mediante visitas guiadas.
Uno de los episodios más conocidos en torno a la historia reciente del castillo fue el intento frustrado de Salvador Dalí por adquirirlo antes de comprar el castillo de Púbol. Su interés por el enclave pone de manifiesto el valor arquitectónico y simbólico del lugar, a pesar de su escasa visibilidad en el imaginario patrimonial español.
¿Cómo se puede visitar el castillo de Requesens?
Cabe remarcar que el edificio está protegido como Bien Cultural de Interés Nacional, aunque sin grandes campañas institucionales de promoción o restauración.
Hoy, la fortaleza se puede visitar únicamente con guía, por motivos de seguridad. El precio de entrada es de 3 €, y el servicio de guía suma 5 €, lo que hace un total de 8 €. También se organizan visitas teatralizadas mensuales por 12 €, con recreaciones de combates medievales.
Horarios de visita:
- Sábados, domingos y festivos: 11:00 h a 17:00 h.
- Agosto: todos los días de 10:00 h a 18:00 h.
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