Un equipo estadounidense ya corta el metal de un submarino no tripulado de hidrógeno de 8,8 toneladas y casi 12 metros de longitud, mientras sus rivales en el mismo programa siguen en fase de diseño

Publicado el: 17 de agosto de 2026 a las 15:36
Síguenos
Submarino autónomo Lancet del programa CAMP durante su proceso de fabricación en Estados Unidos

El programa estadounidense CAMP ha pasado de los planos al metal con Lancet, un gran vehículo submarino autónomo diseñado para misiones de largo alcance. Metron anunció el 14 de julio de 2026 que ya se fabrican la proa, la sección central y la popa, con pruebas en el mar previstas para comienzos de 2027.

El proyecto se apoya en Guardian, la plataforma de Cellula Robotics alimentada por una pila de combustible de hidrógeno. Su configuración oficial mide 11,7 metros, pesa 8 toneladas y declara hasta 5.000 kilómetros de alcance y 38 días y medio de autonomía, aunque la nota de Metron no detalla unas dimensiones propias para Lancet.

Un robot que navega solo

Un vehículo submarino autónomo es, en esencia, un robot que sigue una ruta y toma decisiones básicas sin llevar tripulación ni depender de un cable. Puede orientarse, evitar obstáculos y adaptar parte del recorrido con software embarcado, algo clave cuando las comunicaciones bajo el agua son lentas o desaparecen.

Metron aporta su sistema de autonomía ANCC, mientras Cellula suministra el Guardian que sirve de base. Integer Technologies vigila el estado del vehículo y General Dynamics Applied Physical Sciences trabaja en la entrega de cargas útiles, de modo que Lancet funciona más como una plataforma modular que como una máquina cerrada.

Por qué usa hidrógeno

Una pila de combustible combina hidrógeno y oxígeno para generar la electricidad que alimenta los motores y los sistemas de a bordo. En la práctica, eso permite al dron permanecer sumergido durante semanas sin depender de un motor diésel que necesite tomar aire del exterior, siempre dentro de los límites de los reactivos que lleve consigo.

Cellula publica para Guardian una autonomía máxima de 38 días y medio y un alcance de 5.000 kilómetros. Son cifras de catálogo, no el resultado de la futura demostración militar, por lo que todavía deben confirmarse en la versión integrada de Lancet y bajo condiciones reales.

Lo que exige CAMP

El programa CAMP nació en abril de 2025 para buscar submarinos dron capaces de transportar cargas grandes a mucha distancia. La convocatoria pública pedía más de 1.000 millas náuticas de tránsito, cerca de 1.850 kilómetros, operación a más de 200 metros de profundidad, navegación sin GPS y capacidad para depositar módulos en el fondo marino.

Aquí aparece un matiz importante. Metron describe ahora el programa con un recorrido de 1.400 millas náuticas, pero la convocatoria pública original fijaba el mínimo en más de 1.000, así que no conviene presentar ambas cifras como si fueran el mismo requisito.

Metron ya corta metal

Metron recibió un acuerdo de prototipo CAMP en diciembre de 2025 y ahora ya trabaja sobre la estructura. “El diseño ha quedado atrás y ya estamos doblando metal”, afirmó Van Gurley, presidente y consejero delegado de la empresa, al explicar que el sistema integrado sigue encaminado hacia su demostración de 2027.

La fabricación del módulo de carga y su integración continuarán durante el otoño, antes de las pruebas marítimas de comienzos de 2027. La demostración CAMP está programada para marzo de ese año, cuando el equipo tendrá que probar que el casco, la energía, el software y la carga funcionan como un único sistema.

Varios equipos a la vez

Anduril anunció su selección el 12 de marzo de 2026 y se comprometió a realizar una demostración prolongada de Dive-XL en cuatro meses. Kongsberg y Oceaneering comunicaron su entrada el 14 de julio y deben entregar su diseño durante el tercer trimestre, por lo que los rivales avanzan a ritmos muy distintos.

También discrepan en la energía. Lancet apuesta por hidrógeno, Dive-XL utiliza propulsión totalmente eléctrica y declara más de 2.000 millas náuticas de alcance, mientras el comunicado de Kongsberg y Oceaneering aún no concreta qué sistema impulsará su propuesta.

El retraso de Orca pesa

La Armada ya intentó avanzar con Orca, el gran submarino robótico desarrollado por Boeing. En 2022, la Oficina de Responsabilidad Gubernamental calculó que el programa acumulaba al menos 242 millones de dólares de sobrecoste y más de tres años de retraso, después de iniciar la fabricación sin una revisión suficiente de la preparación industrial.

CAMP sigue otra receta y mantiene varias propuestas en paralelo antes de decidir qué tecnología merece pasar a una producción mayor. La prueba decisiva llegará en 2027, cuando Lancet deba demostrar en el mar que su alcance, navegación y sistema de cargas funcionan juntos.

La nota de prensa principal sobre el inicio de la fabricación se ha publicado en Metron.


Deja un comentario