Construyen el dron más avanzado de Noruega para explorar el Ártico a 6.000 metros: detecta metano, cartografía el lecho marino con exactitud milimétrica y abre una nueva era en la exploración oceánica

Publicado el: 11 de julio de 2026 a las 15:36
Síguenos
Dron submarino autónomo HUGIN Superior de Noruega preparado para explorar el Ártico y cartografiar el fondo marino a 6.000 metros

Noruega ha enviado al mar un nuevo dron submarino autónomo llamado Hugin Superior, una máquina capaz de bajar hasta 6.000 metros para cartografiar zonas profundas del mar de Noruega y del entorno ártico. Su primera misión busca algo tan sencillo de decir como difícil de hacer. Ver con detalle un terreno que permanece escondido bajo kilómetros de agua.

El proyecto está impulsado por la Dirección Noruega de Alta Mar y operado por NORMAR, el Centro Noruego de Datos Marinos vinculado a la Universidad de Bergen. La idea principal es clara. Noruega quiere obtener sus propios datos de alta resolución para entender mejor las estructuras geológicas del fondo marino y gestionar esas áreas con más control y menos dependencia de empresas privadas.

El dron que baja al abismo

El Hugin Superior es un vehículo autónomo submarino, conocido en la jerga como AUV. Eso significa que no necesita ir unido al barco por un cable durante la misión, sino que sigue una ruta planificada y usa sus sensores para orientarse.

La expedición comenzó a principios de junio de 2026, después de una ceremonia de bautizo en Bergen. En el acto participaron representantes de la Dirección Noruega de Alta Mar, el Ministerio de Energía, el Instituto Noruego de Investigación Marina y el Grupo Kongsberg.

No es un simple » submarino con cámaras». Su trabajo se parece más a pasar una linterna muy potente por una habitación completamente oscura, pero a escala oceánica y con presión extrema. Ahí abajo no llega la luz del sol.

Cómo ve sin luz

El Hugin Superior usa sonar, cámaras, perfiladores láser y sensores ambientales. El sonar funciona emitiendo ondas sonoras y midiendo el eco que vuelve, algo parecido a lo que hace un murciélago para moverse de noche.

Kongsberg, el grupo tecnológico noruego que desarrolla la familia HUGIN, señala que esta plataforma puede llevar sonares de alta resolución, ecosondas multihaz, cámaras, láseres, perfiladores del subsuelo y sensores científicos. También puede detectar metano, dióxido de carbono y oxígeno, tres pistas químicas que ayudan a interpretar lo que ocurre en el fondo marino.

La gran ventaja es que el dron puede trabajar muy cerca del lecho oceánico. Desde un barco en superficie también se pueden hacer mapas, pero es como mirar una acera desde un edificio alto. Cuanto más cerca está el sensor, más pequeños son los detalles que puede distinguir.

De pesas a mapas digitales

La cartografía submarina no empezó ayer. En aguas noruegas se toman medidas del fondo marino desde el siglo XIX, cuando se bajaban pesos desde los barcos para calcular la profundidad.

Aquel método daba una idea básica del relieve, pero poco más. Hoy, la batimetría, que es el mapa de las profundidades del mar, permite construir modelos mucho más precisos del terreno submarino.

Hilde Braut, directora asistente de nuevas industrias en la Dirección Noruega de Alta Mar, resumió el salto con una frase directa. «Esto es importante para Noruega. Ahora que tenemos acceso a nuestros propios recursos avanzados de cartografía, estamos reforzando tanto la base de conocimiento como nuestra capacidad para comprender y gestionar las áreas de aguas profundas de forma responsable».

Por qué importa para Noruega

El fondo del mar no es plano ni aburrido. Tiene montañas, grietas, depósitos minerales, antiguos flujos y señales químicas que pueden contar cómo se formó una zona o qué procesos siguen activos.

En la práctica, conocer ese relieve ayuda a tomar decisiones sobre investigación, medio ambiente, energía, infraestructuras y posibles recursos del subsuelo. También reduce la incertidumbre. Y en el océano profundo, la incertidumbre puede salir muy cara.

Noruega ya viene publicando datos de aguas profundas y ha relacionado campañas recientes con el estudio de minerales del fondo marino, como depósitos de sulfuros en zonas del mar de Noruega y el mar de Groenlandia. Esa información previa sirve de base para elegir nuevas áreas de investigación y evitar ir a ciegas.

Un mapa para decidir mejor

La misión del Hugin Superior no significa que Noruega vaya a explotar automáticamente lo que encuentre. Primero toca observar, medir y comparar. Sin buenos datos, cualquier decisión sería como montar un puzle con la mitad de las piezas dentro de una caja.

La Dirección Noruega de Alta Mar también ha lanzado herramientas públicas para consultar datos de aguas profundas, dentro de un esfuerzo más amplio por hacer visible información que antes quedaba en informes técnicos o campañas aisladas. Esto importa para científicos, empresas y reguladores, pero también para cualquier ciudadano que quiera saber qué hay bajo esas aguas.

Al final del día, el Hugin Superior busca convertir un territorio casi invisible en un mapa útil. No va a resolver todos los misterios del Ártico submarino en una sola campaña, pero sí puede ofrecer una imagen mucho más clara de estructuras que llevan mucho tiempo ocultas bajo el océano.

El comunicado oficial se ha publicado en la Dirección Noruega de Alta Mar.


Techy44

Redacción Techy44 by Okdiario. Grupo de periodistas dedicados a divulgar noticias sobre tecnología, ciberseguridad, informatica, inteligencia artificial y juegos.

Deja un comentario