¿Hace falta instalar un antivirus en un teléfono Android o basta con la protección que ya trae? La duda sigue dividiendo a los usuarios porque Android permite más libertad para instalar aplicaciones que otros sistemas, pero también incorpora defensas propias como Google Play Protect.
La respuesta más razonable no es un sí o un no para todo el mundo. Para quien descarga solo desde Google Play, mantiene el móvil actualizado y revisa enlaces y permisos, un antivirus adicional no suele ser indispensable. Para quien instala aplicaciones desde webs, usa un dispositivo antiguo o maneja información especialmente sensible, sí puede aportar una capa útil.
La protección incluida
Google Play Protect analiza todas las aplicaciones del dispositivo, sin importar de dónde procedan. Google explica que realiza comprobaciones diarias, permite iniciar análisis manuales y examina en tiempo real las instalaciones externas o desconocidas antes de que terminen.
Android también aísla cada aplicación en una especie de compartimento propio, con acceso limitado al sistema y a los datos de otras apps. Esa misma arquitectura restringe cuánto puede vigilar una herramienta de seguridad externa, así que un antivirus móvil complementa las defensas del sistema en lugar de sustituirlas.
Eso no convierte al teléfono en invulnerable. Las protecciones pierden eficacia cuando el móvil deja de recibir parches, está modificado para saltarse restricciones o el usuario concede permisos peligrosos sin revisarlos. Google también está ampliando la detección en vivo para identificar comportamientos sospechosos dentro de las aplicaciones.
Qué dicen las pruebas de 2026
AV-TEST evaluó Google Play Protect en mayo de 2026 sobre Android 15. Detectó el 99,7 por ciento del malware más reciente y el 99,8 por ciento de las amenazas extendidas, obtuvo 5,5 puntos sobre 6 en protección y no mostró impacto apreciable en batería o velocidad.
AV-Comparatives llegó a un resultado menos favorable en otra prueba realizada con 3.156 aplicaciones maliciosas y 500 limpias. Play Protect bloqueó el 98,9 por ciento y generó ocho falsos positivos, es decir, ocho avisos sobre aplicaciones que no eran peligrosas. Quedó último entre los productos comparados y no alcanzó por muy poco el mínimo del 99 por ciento exigido para su sello.
¿Se contradicen los laboratorios? No necesariamente, porque usaron muestras, fechas y métodos distintos. En un ensayo de seis meses publicado el 14 de julio de 2026, AV-TEST volvió a situar Play Protect ligeramente por detrás de los líderes, con tasas del 99,6 y el 99,8 por ciento frente a casi 17.500 aplicaciones maliciosas.
Cuándo sí merece la pena
Un antivirus adicional tiene más sentido cuando se instalan aplicaciones desde tiendas alternativas, enlaces de mensajería o archivos descargados de una web. También resulta más justificable en móviles sin servicios de Google, dispositivos modificados o teléfonos que ya no reciben actualizaciones de seguridad.
La ventaja no se limita a buscar aplicaciones maliciosas. Según el producto, estas herramientas pueden añadir bloqueo de páginas fraudulentas, alertas ante mensajes engañosos, revisión de redes inalámbricas o avisos sobre filtraciones de datos. En la práctica, cubren riesgos que Play Protect no aborda de la misma manera.
Eso sí, no vale cualquier aplicación que lleve la palabra seguridad en el nombre. AV-Comparatives advierte de que existen antivirus poco fiables y recomienda escoger productos con pruebas independientes recientes. Un antivirus serio complementa las defensas de Android, no las sustituye.
Cuándo puede sobrar
Para un usuario prudente, el riesgo baja mucho si utiliza Google Play, mantiene Play Protect activado, instala los parches disponibles y desconfía de enlaces inesperados. AV-Comparatives lo resume con una frase sencilla, «un riesgo bajo no significa riesgo cero», pero tampoco significa que todos necesiten pagar una suscripción.
La batería tampoco parece ser el principal problema. En la revisión de 2026, todos los productos probados tuvieron una influencia pequeña sobre la autonomía. La decisión depende más de si las funciones añadidas aportan valor real o simplemente duplican herramientas que el móvil ya incluye.
La decisión más sensata
Antes de instalar nada, conviene comprobar la fecha de la actualización de seguridad, revisar que Play Protect está activo y eliminar aplicaciones que ya no se usan. También ayuda descargar desde fuentes oficiales, negar permisos que no encajan con la función de la aplicación y mantener copias de seguridad. Son medidas sencillas, pero marcan una diferencia.
El veredicto queda en un punto intermedio. Un antivirus para Android no es indispensable para todos, pero tampoco es superfluo en todos los casos. Es un cinturón adicional, no el motor del coche, y resulta más útil cuanto mayor es la exposición a instalaciones externas, estafas o dispositivos desactualizados.
Por eso, la mejor elección depende del perfil de uso y no de una regla universal.
La documentación oficial y las pruebas principales se han publicado en los portales de AV-Comparatives.










