¿Y si el problema no fuera una app rara, sino una llamada que nunca llega a tu teléfono? Algunos códigos «secretos» del móvil permiten comprobar si las llamadas están siendo desviadas a otro número, algo útil cuando lo has configurado tú, pero preocupante si aparece una redirección que no reconoces.
La conclusión importante llega pronto. Estos códigos no demuestran por sí solos que te hayan hackeado el móvil, pero sí pueden destapar una manipulación concreta del desvío de llamadas. Es una primera prueba rápida, no un diagnóstico completo de espionaje o malware.
Qué pueden detectar
Los códigos USSD son comandos cortos que se escriben en la app Teléfono y se envían como si fueras a llamar. En la práctica, hablan con la red móvil para consultar o cambiar servicios de la línea, como el desvío de llamadas.
El punto clave es sencillo. Si una llamada se desvía a otro número, podría no sonar en tu móvil y acabar en un buzón de voz, en otra línea tuya o, en el peor caso, en una línea que no controlas. Orange y O2 documentan estos códigos para activar, consultar o desactivar distintos tipos de desvío de llamadas.
Conviene repetirlo para evitar sustos innecesarios. Un desvío activo no siempre significa un ataque. Puede ser el buzón de voz, una configuración antigua, una MultiSIM o una opción de tu operador.
Los códigos básicos
El código *#21# sirve para consultar el desvío incondicional, es decir, el que manda todas las llamadas a otro número. Si aparece un destino que no reconoces, toca revisar la línea con calma y desactivarlo con ##21#.
También hay desvíos más discretos. *#61# consulta qué pasa cuando no respondes, *#62# cuando el móvil está apagado o sin cobertura y *#67# cuando comunicas o rechazas la llamada. Para apagarlos se usan, respectivamente, ##61#, ##62# y ##67#, según las instrucciones publicadas por O2 y Orange.
Si quieres cortar por lo sano, ##002# desactiva todos los desvíos. Pero hay matiz. Movistar avisa de que al usarlo también puedes desactivar desvíos legítimos, incluido el buzón de voz, así que luego quizá tengas que volver a configurar lo que sí utilizabas.
No todos responden igual
En algunos móviles, el código devuelve una pantalla clara. En otros, aparece un error, tarda demasiado o no hace nada visible. Eso no prueba nada por sí mismo, porque el comportamiento depende del operador, de la red y de la tecnología usada para las llamadas.
O2, por ejemplo, advierte de que estos comandos pueden no funcionar en terminales con VoLTE, una tecnología que permite hacer llamadas sobre redes de datos móviles modernas. Dicho más simple, el código puede fallar aunque tu línea esté perfectamente bien.
En iPhone hay otra vía más cómoda. Apple explica que se puede revisar el desvío desde Ajustes, Apps, Teléfono y Desvío de llamadas. Si el interruptor está en verde, el desvío está activado y debería verse el número de destino.
Señales de alerta
El desvío de llamadas es solo una pieza del puzle. Un móvil comprometido también puede mostrar síntomas más cotidianos, como batería que cae demasiado rápido, calentamiento extraño, consumo de datos inusual o apps que no recuerdas haber instalado.
Google cita otras pistas, sobre todo en Android y Chrome, como ventanas emergentes que no desaparecen, páginas que se abren solas, cambios en el buscador o mensajes enviados a tus contactos sin que tú los hayas escrito. No es una película de hackers. A veces empieza con algo tan simple como «mi móvil va raro».
El Instituto Nacional de Ciberseguridad recuerda que el smartphone guarda fotos, contactos, contraseñas y aplicaciones bancarias, por eso insiste en configurarlo bien y actuar rápido ante riesgos como virus, fraudes o robo de datos. Al final del día, el móvil es casi una cartera con pantalla.
Qué hacer si sospechas
Si ves un desvío desconocido, desactívalo y comprueba después los ajustes de llamadas desde la app de tu operador o desde los ajustes del teléfono. Si el número vuelve a aparecer, contacta con tu compañía, porque puede haber una configuración de red o un servicio asociado a tu línea.
Después toca cerrar puertas. Cambia las contraseñas importantes, sobre todo las del correo, banca, redes sociales y cuentas de Apple o Google. Activa la verificación en dos pasos, revisa los dispositivos conectados y elimina apps que no uses o que no recuerdes haber instalado.
Google recomienda activar Play Protect, revisar actualizaciones de Android, retirar apps no confiables y hacer una comprobación de seguridad de la cuenta. Apple, por su parte, insiste en mantener el iPhone actualizado, usar código de bloqueo, instalar apps desde la App Store y no abrir enlaces o archivos de remitentes desconocidos.
El límite de la prueba
El gran peligro es pensar que estos códigos lo ven todo. No es así. Un spyware avanzado puede no tocar el desvío de llamadas y seguir escondido en el sistema, en una app maliciosa o en una cuenta en la nube mal protegida.
Apple señala que los ataques con spyware mercenario son mucho más complejos que el malware común y suelen dirigirse a personas concretas, como periodistas, activistas, políticos o diplomáticos. Son casos menos frecuentes, pero existen y no se detectan marcando un código en el teclado.
Por eso, la mejor defensa mezcla varias capas. Revisar desvíos, actualizar el sistema, desconfiar de códigos que te mande un desconocido, controlar permisos y pedir ayuda técnica si algo no cuadra. Mejor comprobar hoy que lamentarlo mañana.
La guía oficial sobre estos códigos de desvío de llamadas se ha publicado en O2.













