¿Te imaginas entrar en un concesionario y que un robot te explique un coche? BYD ha confirmado que mostrará en agosto un humanoide funcional en Di Space, su centro de experiencias de Zhengzhou, donde podrá interactuar con los visitantes. No será solo una maqueta.
El estreno abre una nueva línea para el fabricante chino de vehículos eléctricos, aunque aún quedan bastantes interrogantes. En la información pública revisada no aparecen un precio, un calendario de producción completo ni una confirmación de que el robot vaya a venderse inmediatamente al público.
Un humanoide para la tienda
Un robot humanoide es una máquina cuya forma y movimientos están pensados para espacios diseñados para personas. Su primera misión será concreta, recibir clientes, responder preguntas y presentar vehículos en un entorno controlado.
El debut tendrá lugar en Di Space, un espacio de BYD dedicado a mostrar la tecnología y el diseño del automóvil. Es un escenario más previsible que una casa, una fábrica o una calle llena de obstáculos.
Informaciones publicadas en China identifican al robot como «Xiao Di» y sitúan su altura en 1,61 metros. Una publicación atribuida a Di Space, retirada más tarde, también prometía traducción en varios idiomas y dialectos, pero BYD aún no ha difundido una ficha técnica completa en sus canales corporativos globales.
Dos o tres robots por concesionario
Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de BYD, explicó en una entrevista pública que su meta es colocar «dos o tres robots en cada tienda» durante los próximos uno o dos años. Podrían explicar los coches, realizar demostraciones y ayudar al personal cuando haya muchos visitantes.
La directiva insistió en que estas máquinas no están pensadas para borrar el trato humano. «Seguimos necesitando personas», señaló Li, que presenta la robótica como una herramienta para mejorar el servicio y no como un sustituto inmediato de los vendedores.
La ambición va más lejos que el concesionario. BYD contempla usos industriales y, con más desarrollo, domésticos, donde los robots podrían limpiar, cocinar o hacer compañía, aunque Li reconoce que una vivienda exige una inteligencia artificial más avanzada y un menor consumo energético.
La ventaja que BYD cree tener
BYD sostiene que parte con una baza importante porque ya fabrica a gran escala baterías, motores y sistemas electrónicos para vehículos eléctricos. Esa integración vertical, que consiste en producir dentro del mismo grupo buena parte de la tecnología, podría permitirle reutilizar conocimientos y reducir costes.
Un coche eléctrico y un robot humanoide no son lo mismo, pero comparten piezas y problemas prácticos. Ambos necesitan baterías, motores precisos, sensores, ordenadores y programas capaces de tomar decisiones rápidas sin perder seguridad.
La compañía también plantea una plataforma abierta para que socios externos desarrollen aplicaciones o aporten sus propios robots. Al final del día, intenta convertir su experiencia industrial en una base para máquinas que perciban el entorno y actúen físicamente dentro de él.
El contexto de las ventas
El anuncio coincide con un momento más complicado para el negocio del automóvil. Las cifras oficiales de BYD muestran que sus ventas de vehículos de nueva energía bajaron un 15,7 % durante el primer semestre de 2026 frente al mismo periodo de 2025.
La situación mejoró algo en julio. Según la actualización publicada en agosto, el descenso acumulado se redujo al 10,5 %, mientras que las ventas de ese mes crecieron frente a julio del año anterior. Es una señal de rebote que obliga a matizar la idea de una caída continua.
BYD no ha vinculado públicamente el proyecto humanoide con esas cifras en los materiales revisados. Presentarlo como una respuesta directa a la bajada de ventas sería, por ahora, una interpretación y no un hecho confirmado por la empresa.
China acelera la carrera humanoide
BYD entra en un terreno donde ya compiten Tesla con Optimus, Xpeng con IRON y Chery con AiMOGA. Algunos proyectos apuntan a fábricas y otros ya prueban tareas de recepción, así que el concesionario se está convirtiendo en un laboratorio real para estas máquinas.
El Gobierno chino también empuja el sector. Un plan del Ministerio de Industria publicado el 8 de junio de 2026 busca ampliar las pruebas en fábricas, almacenes, comercios, hospitales y emergencias, con más de cien escenarios de alto valor y capacidad de despliegue a escala de diez mil unidades.
La expansión internacional puede ser más complicada. La decisión de la FCC del 28 de julio impide, con carácter general, que los nuevos modelos de robots avanzados fabricados fuera de Estados Unidos obtengan autorización para entrar en ese mercado, aunque la medida no señala a BYD y admite aprobaciones condicionadas.
Lo que todavía falta por demostrar
Una presentación puede enseñar que el robot camina, habla y reconoce a un visitante. Lo difícil llega después, cuando debe funcionar durante horas, entender preguntas inesperadas, evitar accidentes y hacerlo a un coste razonable.
En la información pública consultada no constan el precio, la autonomía, el ritmo de fabricación ni una fecha firme para un despliegue amplio. El estreno de agosto será una primera prueba visible de si BYD puede trasladar su músculo industrial del coche eléctrico a un cuerpo con brazos y piernas.
El anuncio principal se ha difundido mediante declaraciones de BYD y comunicaciones de su centro Di Space de Zhengzhou.
La información principal sobre el estreno ha sido publicada en South China Morning Post.
«`














