¿Quién no ha dudado antes de dar su teléfono a alguien que acaba de conocer? WhatsApp quiere reducir ese problema con los nombres de usuario, unos alias únicos que permitirán iniciar conversaciones sin mostrar el número personal a la otra persona.
El matiz importa. A 31 de julio de 2026, WhatsApp ya permite reservar el nombre de usuario en los países donde ha comenzado el despliegue, pero su uso completo para escribir y llamar llegará más adelante este año. La compañía avisará dentro de la aplicación cuando esté disponible en cada país.
Qué cambia en WhatsApp
Un nombre de usuario es un identificador único que comienza con el símbolo arroba, como «@Nombre123». Servirá para que otra persona pueda localizarte y contactar contigo sin tener que guardar primero tu número de teléfono.
No habrá un directorio público para curiosear perfiles ni una lista de sugerencias. Quien quiera iniciar el contacto deberá conocer el alias exacto, una decisión pensada para que WhatsApp no funcione como una red social abierta.
José Ángel Cuadrado, experto en tecnología, lo resume con una imagen sencilla. «Tu número seguirá estando por detrás, pero tú podrás enseñar un alias por delante», explica en el material facilitado para esta noticia.
El número no desaparece
La cuenta de WhatsApp seguirá necesitando un número de teléfono. El nombre de usuario no permitirá registrarse desde cero sin una línea, sino que actuará como una capa adicional de privacidad sobre una cuenta ya creada.
Tampoco borrará el teléfono de las agendas ajenas. Las personas que ya lo tengan guardado podrán seguir utilizándolo para encontrarte, mientras que quienes no lo tengan no lo verán cuando les escribas o llames con el nombre de usuario activado.
En la práctica, esto puede resultar útil al vender algo, acudir a un evento o entrar en un grupo donde apenas conoces a los demás. La conversación seguirá estando en WhatsApp, pero ya no será necesario repartir un dato que también utilizas para llamadas personales y verificaciones de otras cuentas.
Cómo reservar tu usuario
WhatsApp indica que la reserva debe hacerse desde la versión más reciente de la aplicación. Según el anuncio oficial, la ruta pasa por «Ajustes», «Cuenta» y «Nombre de usuario», aunque el apartado solo aparecerá cuando haya llegado a tu región y a tu cuenta.
La compañía abrió las reservas antes del lanzamiento general porque más de 3.000 millones de personas utilizan WhatsApp y muchos nombres pueden coincidir. El alias es opcional, pero debe ser único, como ocurre con los identificadores de otras plataformas digitales.
La elección tampoco es irreversible. El Centro de ayuda señala que el nombre reservado puede cambiarse o eliminarse en cualquier momento, algo útil si escoges uno demasiado reconocible, complicado de recordar o que ya no representa el uso que das a la aplicación.
Una clave contra desconocidos
Saber el alias exacto puede no ser suficiente para abrir una conversación. WhatsApp ha creado una «clave de nombre de usuario» opcional para controlar quién puede escribirte por primera vez, y es la propia aplicación la que genera ese código.
Cuando la clave esté activada, la persona nueva tendrá que introducirla después de buscar el nombre de usuario. Es como entregar una segunda pieza de la dirección, una barrera sencilla frente a quienes hayan adivinado o recibido tu alias sin permiso.
La protección no se aplica igual a todos los contactos. Quienes ya tengan tu número, compartan un grupo contigo, hayan escaneado tu código QR o hayan recibido antes un mensaje tuyo podrán contactar sin esa clave en determinados casos.
Qué conviene hacer ahora
Lo primero es actualizar WhatsApp y comprobar si aparece la opción. Si todavía no está, no significa que el móvil tenga un fallo, ya que el despliegue es gradual y puede variar según la región.
También conviene pensar qué alias encaja con el uso que vas a darle. Un autónomo puede buscar un nombre fácil de recordar, mientras que alguien que prioriza la intimidad quizá prefiera uno menos obvio y que no revele su nombre completo.
Hay otra precaución básica. El nombre de usuario no es una contraseña, por lo que no debería incluir claves privadas, fechas sensibles ni datos empleados para recuperar otras cuentas. Si alguien suplanta una identidad o utiliza un alias de forma abusiva, WhatsApp permite denunciarlo y bloquear la conversación.
Un cambio pequeño con impacto diario
El objetivo no es convertir WhatsApp en una aplicación anónima. La cuenta continuará vinculada a un número, pero las personas nuevas no tendrán por qué verlo para iniciar una conversación. Esa diferencia parece menor hasta que toca hablar con un comprador, un cliente o alguien conocido cinco minutos antes.
Por ahora, conviene distinguir entre dos momentos. La reserva del nombre de usuario ya ha comenzado, mientras que la posibilidad completa de utilizarlo para hablar sin mostrar el teléfono se activará gradualmente durante 2026.
Al final del día, el alias añade una puerta de entrada diferente, pero no elimina los cimientos de la cuenta. Su utilidad real dependerá de que los usuarios entiendan qué personas pueden ver el número y cómo funciona la clave opcional.
La información oficial se ha publicado en el Blog de WhatsApp.












