Los científicos no salen del asombro: una investigadora lleva más de diez años grabando sonidos de pájaros y acaba de descifrar con IA su lenguaje

Publicado el: 11 de julio de 2026 a las 09:42
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La investigadora Julie Elie sostiene un pinzón cebra durante un estudio que utilizó inteligencia artificial para analizar el significado de sus vocalizaciones.

Una científica de la Universidad de California en Berkeley ha ganado 100.000 dólares por acercarse a una pregunta que suena casi de cuento. ¿Qué se dicen los pájaros cuando no estamos entendiendo nada? Julie E. Elie, del Theunissen Lab, recibió el premio Coller Dolittle 2026 por mostrar que el pinzón cebra no solo emite sonidos bonitos, sino señales con significado.

La clave no es que ya podamos charlar con un ave como si fuera un amigo. Eso todavía queda lejos. Lo importante es que la inteligencia artificial y los experimentos de comportamiento han ayudado a identificar 11 tipos de llamadas y a comprobar que los propios pájaros parecen organizarlas por lo que significan, no solo por cómo suenan.

Qué se ha descubierto

El pinzón cebra es un ave pequeña, social y muy ruidosa. Para un oído humano, muchas de sus llamadas pueden parecer simples pitidos, pero el equipo de Elie vio que esas señales sirven para cosas distintas, como avisar de peligro, pedir comida, mantener contacto o reforzar vínculos.

En la práctica, eso significa que cada llamada funciona un poco como una etiqueta. No es una palabra humana, claro, pero sí una señal que los demás pinzones pueden usar para entender qué está pasando. Es como reconocer por el tono de un mensaje si alguien está tranquilo, molesto o pidiendo ayuda.

El truco de la IA

Elie pasó más de una década grabando miles de vocalizaciones y clasificándolas según el contexto. Después entró en juego el aprendizaje automático, una rama de la IA que permite a los ordenadores detectar patrones en muchos datos sin que una persona tenga que revisarlo todo a mano.

El trabajo fue desarrollado junto a Frédéric E. Theunissen y otros colaboradores de UC Berkeley. Según la Universidad de California en Berkeley, los pinzones organizan sus llamadas de una forma parecida a cómo los humanos agrupamos sonidos con significado, aunque su sistema sea mucho más limitado que el lenguaje humano.

Los errores importan

La parte más llamativa llegó cuando los investigadores dejaron que los pájaros participaran en la prueba. Entrenaron a 12 pinzones para pulsar un botón y escuchar llamadas. Algunas iban asociadas a semillas como recompensa y otras no.

Con el tiempo, las aves aprendieron a ignorar las llamadas que no daban premio. Pero sus fallos fueron lo más interesante. A menudo confundían llamadas con significados parecidos, aunque sonaran muy diferentes, y no tanto llamadas que sonaban parecido pero tenían usos distintos.

Una firma vocal

Elie ya había mostrado antes que los pinzones cebra pueden reconocer individuos por detalles de la voz. Un estudio publicado en Nature Communications junto a Theunissen explicó que estas aves usan firmas vocales únicas en varios tipos de llamada, algo parecido a reconocer a alguien por teléfono sin verle la cara.

Esto encaja con el nuevo hallazgo. Los pájaros no solo reciben un sonido suelto, sino una mezcla de información. Pueden captar quién llama, qué tipo de llamada es y, en gran medida, qué situación puede haber detrás.

Por qué importa

La comunicación entre humanos y animales no va de ponerle un traductor instantáneo al perro o al loro mañana por la mañana. Va de entender si otras especies manejan señales con significado propio y si podemos responderles de forma útil sin forzar comportamientos artificiales.

Frédéric Theunissen lo resumió de forma directa al señalar que habían mostrado, de manera indirecta, que las aves entienden lo que dicen. Es una frase potente, pero conviene leerla con cuidado. Habla de comprensión dentro del mundo del pinzón cebra, no de pensamientos humanos metidos en un pájaro.

El premio Coller Dolittle

El premio Coller Dolittle fue creado por la Jeremy Coller Foundation y la Universidad de Tel Aviv para impulsar avances en comunicación entre especies. Además del premio anual de 100.000 dólares, el reto incluye un gran premio de 10 millones de dólares para el equipo que logre una comunicación bidireccional real con animales.

Yossi Yovel, de la Universidad de Tel Aviv y presidente del jurado, destacó que el trabajo de Elie va más allá de clasificar sonidos. Jonathan Birch, de la London School of Economics, también subrayó el valor de preguntar a los propios pinzones, mediante experimentos, si las categorías creadas por humanos tenían sentido para ellos.

Lo que falta

La IA puede acelerar el análisis de grabaciones, pero no basta con darle miles de sonidos a un algoritmo y esperar magia. Hay que observar el contexto, probar hipótesis y comprobar si el animal responde de forma medible. Ahí está la diferencia entre ordenar ruidos y empezar a entender comunicación.

Elie lo dijo con un matiz importante, «hay mucho más por hacer». Su equipo apunta a que, además del sonido, habrá que estudiar posturas, movimientos y señales visuales. Al final del día, una conversación real entre especies no sería solo escuchar, sino responder bien.

El estudio principal se ha publicado en Science.


Kevin Montien

Comunicador Social y Periodista con más de seis años de experiencia en la creación y edición de contenidos digitales para medios de alto impacto, como Revista Semana y ahora en Red+ Noticias. Me destaco por mi capacidad para redactar noticias y cubrir eventos internacionales, como el Giro de Italia 2022. Con conocimientos en estrategia digital y SEO, así como en la optimización de contenidos para Google Discover.

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