Creíamos que los paneles solares arrasaban el campo, pero hay un matiz que lo altera todo, aves e insectos parecen vivir mejor bajo ellos en ciertos escenarios

Publicado el: 12 de junio de 2026 a las 20:43
Síguenos
Ovejas pastando entre paneles solares en una planta fotovoltaica con vegetación natural y flores silvestres.

Durante años, la imagen de un gran parque solar ha sido casi siempre la misma: filas de paneles negros, terreno vallado y la sospecha de que allí la naturaleza tiene poco que hacer. Pero los datos que llegan de España y de otros países están empezando a cambiar esa foto.

La conclusión no es que una planta fotovoltaica sea mejor que un bosque o una dehesa sana. La clave está en otra comparación más realista. Cuando estos proyectos sustituyen a campos de agricultura intensiva y se gestionan bien, pueden convertirse en una especie de pausa para la vida silvestre.

Más aves bajo los paneles

La Unión Española Fotovoltaica ha presentado datos elaborados con la consultora ambiental EMAT en varias plantas españolas. En Minglanilla, en Cuenca, se identificaron 32 especies de aves dentro de la planta solar y 19 en el área agrícola exterior. En Revilla Vallejera, en Burgos, fueron 39 dentro y 34 fuera. En Trujillo, en Cáceres, el balance fue de 31 especies dentro frente a 25 fuera.

La diferencia importa porque no se habla solo de gorriones o aves muy comunes. También aparecen especies protegidas o en declive como el alcaraván, el sisón, la carraca, el mochuelo y el cernícalo primilla. Es una lista pequeña, pero dice mucho.

¿Qué encuentran allí? Menos molestias, más vegetación y más comida. Cuando crecen plantas silvestres, llegan insectos. Cuando llegan insectos, llegan aves. Y cuando hay presas suficientes, empiezan a aparecer rapaces como halcones, lechuzas, buitres o águilas.

La clave está en el suelo

Para entenderlo hay que mirar lo que había antes. Muchos de estos terrenos no eran paraísos naturales, sino campos muy trabajados, con laboreo frecuente, herbicidas y poca vegetación espontánea. La agricultura intensiva, dicho fácil, puede dejar el campo funcionando como una habitación demasiado limpia. Ordenada, sí. Viva, no tanto.

Un parque solar bien gestionado cambia esa dinámica. No se remueve tanto la tierra, se reduce mucho la presencia humana y desaparecen prácticas como la caza dentro del recinto. También se evita el uso habitual de químicos si la vegetación se controla con pastoreo o siegas más suaves.

Martín Behar, director de Estudios y Medio Ambiente de UNEF, resume el punto con una idea clara. Según él, la falta de fertilizantes, insecticidas y herbicidas, unida al pastoreo dirigido, está dando resultados muy positivos para la biodiversidad. En la práctica, el parque deja de ser solo una instalación eléctrica y empieza a funcionar como refugio.

El modelo conservoltaico

Algunos científicos llaman a esta idea «conservoltaica». El término une conservación y energía fotovoltaica, y describe parques solares diseñados no solo para producir electricidad, sino también para favorecer especies, suelos y hábitats. Es una palabra rara, pero la idea es bastante sencilla. Paneles arriba, vida abajo.

En Reino Unido, un equipo de la RSPB y la Universidad de Cambridge estudió seis parques solares en East Anglia. El trabajo fue liderado por Joshua P. Copping, junto a Catherine E. Waite, Andrew Balmford, Richard B. Bradbury, Rob H. Field, Ian Morris y Tom Finch. Su conclusión fue que los parques solares tenían más aves y más especies que los campos agrícolas cercanos, sobre todo cuando había setos, flores y hábitats variados.

El detalle importante está en la gestión. Los parques con hábitat mixto llegaron a tener casi el triple de aves que los cultivos vecinos. Catherine Waite, investigadora de la Universidad de Cambridge, lo explicó de forma directa: «no solo estás proporcionando energía limpia, sino beneficiando a la biodiversidad».

Ovejas, sombra y lana

La historia más curiosa llega de Australia. Lightsource bp analizó ovejas merinas en la planta solar de Wellington, en Nueva Gales del Sur, con un estudio realizado por EMM Consulting y el apoyo de Elders Rural Services. Un grupo pastaba en un campo normal y otro lo hacía entre paneles solares.

Los resultados no apuntaron a un daño en la producción de lana. Al contrario, algunos indicadores mostraron una posible mejora de calidad, aunque la propia compañía aclaró que hacen falta más mediciones a largo plazo. Es un matiz importante. La ciencia no va de vender milagros, sino de comprobarlos.

El motivo probable está en el microclima. Bajo los paneles hay sombra, menos estrés por calor y más opciones de pasto en distintos momentos del año. Para una oveja, eso puede marcar la diferencia entre un verano duro y un verano llevadero.

No ocurre solo

La parte menos vistosa de esta historia es también la más importante. No basta con plantar paneles, cerrar la puerta y esperar que aparezca la vida. Si se corta toda la hierba al ras, se eliminan los márgenes y no se piensa en corredores ecológicos, el resultado será mucho más pobre.

Por eso UNEF impulsa un Sello de Excelencia en Sostenibilidad con criterios sobre integración ambiental, biodiversidad, economía circular y relación con las comunidades locales. Entre las medidas figuran el vallado permeable, los refugios para fauna, las charcas, las cajas nido y el respeto por la capa vegetal natural.

El debate, por tanto, no va solo de paneles sí o paneles no. Va de dónde se instalan, qué terreno sustituyen y cómo se cuidan durante décadas. Bien planteada, la fotovoltaica puede producir electricidad y devolver silencio, sombra y comida a un campo que ya estaba muy castigado.

La nota de prensa principal se ha publicado en UNEF.


Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

Deja un comentario