El primer Eurofighter del programa Halcón I ya ha dejado atrás una fase decisiva. Tras salir de la línea final de montaje de Airbus Defence and Space en Getafe, el aparato completó con éxito su primer encendido de motores. Según la última actualización pública del fabricante, el vuelo inaugural era el siguiente gran paso y el caza aún no constaba como entregado.
La aeronave abre un lote de 20 cazas de nueva fabricación para el Ejército del Aire y del Espacio. Incorpora un radar de barrido electrónico y sistemas más modernos, pero hay dos matices importantes. Se ensambla, integra y prueba en España, aunque sus componentes proceden de un programa industrial europeo, y el relevo operativo del F-18 en Gando ya comenzó antes de que este primer Halcón I volara.
Del montaje al primer vuelo
La prueba de motores no consiste simplemente en encenderlos y comprobar que hacen ruido. Sirve para verificar que la propulsión trabaja bien junto a los circuitos hidráulicos, eléctricos y de combustible en distintos niveles de potencia. Airbus confirmó que el ensayo se completó en Getafe y señaló el primer vuelo como el siguiente hito.
La ficha oficial fija una velocidad máxima de Mach 2, unas dos veces la velocidad del sonido, y un techo máximo cercano a los 20.000 metros. ¿De qué sirve correr más si el piloto detecta tarde lo que tiene delante? La principal mejora del Halcón I no está en ganar velocidad, sino en localizar antes los objetivos y gestionar mejor la información.
Un radar que mira más rápido
El radar E-Scan utiliza una antena de barrido electrónico. En vez de mover mecánicamente una pieza para buscar en distintas direcciones, orienta la señal mediante numerosos módulos pequeños. Es algo parecido a cambiar el haz de una linterna sin tener que girar toda la linterna.
La versión ECRS Mk1 prevista para los nuevos cazas puede detectar y seguir varios objetivos aéreos o terrestres a mayor distancia. También está diseñada para trabajar con fuertes interferencias electrónicas, señales creadas para confundir o bloquear los sensores. A esto se suman nuevos ordenadores de misión, sensores y conexiones para ofrecer al piloto una imagen más clara de lo que ocurre a su alrededor.
Montado en Getafe, europeo por dentro
Decir que el Halcón I está fabricado íntegramente en España sería impreciso. El propio Ejército del Aire identifica al Eurofighter como un avión europeo desarrollado por España, Alemania, Italia y Reino Unido. Las grandes secciones se reparten entre compañías de esos países y después los aparatos españoles pasan por el montaje final en Getafe.
Eso no resta peso a la industria nacional. Airbus señala que en España se fabrican estructuras y el ala derecha, mientras Getafe asume el ensamblaje final, la integración, los ensayos de vuelo y la entrega. La compañía vincula actualmente el programa con unos 16.000 empleos directos e indirectos y alrededor de 50 empresas en España, dentro de una red que sostiene más de 100.000 puestos de trabajo en Europa.
El relevo de los F-18
El contrato de Halcón I se firmó el 23 de junio de 2022 a través de NETMA, la agencia de la OTAN que gestiona los programas Eurofighter y Tornado. Incluye 16 aviones monoplaza y cuatro biplaza, todos con radar E-Scan, y se concibió para sustituir los F-18 destinados en Canarias. El acuerdo original preveía elevar la flota española a 90 aparatos, con entregas entre 2026 y 2030.
Sin embargo, el calendario operativo ha avanzado por otra vía. El 26 de junio de 2026, el Ejército del Aire y del Espacio formalizó en Gando la entrada permanente del Eurofighter en el Ala 46 y anunció que su dotación crecerá progresivamente hasta 20 aeronaves. “Hoy no conseguimos un objetivo, alcanzamos un hito en ese camino de estar siempre a la última”, declaró el jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio, Francisco Braco Carbó.
El Halcón I que sigue en pruebas en Getafe no fue, por tanto, el avión que protagonizó aquel relevo en Canarias. Son dos piezas de la misma modernización. El Ala 46 ya mantiene dos Eurofighter preparados para despegar las 24 horas del día, mientras los nuevos aparatos del estándar Tranche 4 completan su validación.
Lo que falta para la entrega
Después del encendido de motores quedan pruebas en tierra, rodaje, vuelo inaugural, ensayos de aceptación y la entrega formal al Ejército del Aire y del Espacio. No basta con despegar una vez. Cada sistema debe demostrar que cumple las prestaciones contratadas y que puede utilizarse con seguridad durante su vida operativa.
El Ministerio de Defensa puso precisamente el foco en esa parte menos vistosa durante la reunión anual del programa celebrada en Madrid en mayo de 2026. La secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, pidió a la industria respetar los plazos y las prestaciones, además de asegurar una cadena de suministro ágil y resistente. Al final del día, un caza muy avanzado sirve de poco si permanece en tierra por falta de repuestos.
La información oficial sobre este hito se ha publicado en Airbus Defence and Space.













