Apple abandona las gafas Vision Pro y el giro sugiere que la realidad mixta necesita un caso de uso diario, no solo tecnología espectacular y cara

Publicado el: 7 de junio de 2026 a las 08:01
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Apple Vision Pro expuesta durante una presentación oficial mientras Apple centra su futuro en gafas inteligentes con IA.

Apple parece haber aprendido una lección incómoda con las Vision Pro. Un visor puede ser espectacular, caro y técnicamente brillante, pero eso no garantiza que la gente quiera ponérselo en casa, en el trabajo o en el metro como si fuera un móvil más.

La compañía no ha retirado oficialmente las Vision Pro de la venta, pero varios informes apuntan a que el desarrollo de una nueva generación se ha frenado y que parte del equipo se ha movido hacia gafas inteligentes con IA. La idea es mucho más sencilla, unas gafas ligeras, con cámaras, audio, Siri y funciones de inteligencia artificial para el día a día.

El giro de Apple

Según MacRumors, Apple habría «dado prácticamente por perdida» la línea Vision Pro después de que el modelo con chip M5 no lograra reactivar el interés. El mismo informe asegura que la empresa ha parado el trabajo en el visor y ha redistribuido a miembros del equipo hacia otros grupos internos, incluido Siri.

Reuters, citando a Bloomberg, ya informó en octubre de 2025 de que Apple había detenido una revisión más barata y ligera de las Vision Pro para acelerar unas gafas inteligentes capaces de competir con Meta. Apple no comentó esa información cuando fue consultada por la agencia.

Un visor brillante y caro

El problema no parece ser la tecnología. Las Vision Pro tienen pantallas micro-OLED, 23 millones de píxeles, imagen en 3D y tasas de refresco de hasta 120 hercios, según la ficha técnica oficial de Apple. Es decir, sobre el papel son una pequeña bestia.

La actualización de octubre de 2025 añadió el chip M5, más píxeles renderizados, más batería y una nueva banda Dual Knit para repartir mejor el peso. Bob Borchers, responsable de marketing mundial de producto de Apple, dijo que el modelo ofrecía «más rendimiento, detalles más nítidos y más batería». Pero el precio siguió en 3.499 dólares.

El uso real pesó más

Ahí está la clave. Las Vision Pro nacieron como un producto de escaparate, no como unas gafas para todo el mundo. Para muchos usuarios, el salto desde ver una demo impresionante hasta pagar miles de dólares fue demasiado grande.

MacRumors, recogiendo datos de IDC publicados por Financial Times, señaló que Apple habría enviado 390.000 unidades en 2024 y apenas 45.000 en el último trimestre de 2025. Apple no publica ventas por producto, así que estas cifras deben leerse como estimaciones de mercado, no como datos oficiales de la compañía.

El lío del software

Apple llama a las Vision Pro un producto de «computación espacial». Dicho fácil, es una forma de colocar ventanas, vídeos, juegos y objetos digitales dentro del espacio físico que tienes delante, como si la habitación también fuera una pantalla.

Suena futurista, pero el día a día manda. Según Apple, hay más de 3.000 apps creadas para visionOS, además de muchas apps de la App Store compatibles. Aun así, los informes señalan que el producto ha sufrido el típico problema de plataforma nueva, pocos usuarios frenan a los desarrolladores y pocas apps frenan a los usuarios.

Las gafas inteligentes ganan terreno

El mercado también se está moviendo. IDC afirma que el sector XR creció un 44,4 por ciento en 2025, pero ese impulso vino sobre todo de las gafas inteligentes, no de los visores grandes de realidad virtual o mixta. XR es un término paraguas para tecnologías que mezclan mundo real y contenido digital.

Para IDC, el interés del consumidor se está desplazando hacia diseños ligeros, cómodos y con IA, más parecidos a unas gafas normales que a un casco de ordenador. También apunta que Meta lideró el mercado XR en 2025, mientras que sus visores Quest cayeron por la menor demanda fuera del público más jugón.

Cuatro diseños sobre la mesa

Las próximas gafas de Apple, según Bloomberg recogido por The Next Web, se estarían probando en al menos cuatro estilos de montura. Habría modelos rectangulares, variantes ovaladas y un material más cercano al acetato que al plástico corriente. La primera versión no tendría pantalla integrada.

El hardware apuntaría a dos cámaras, una para fotos y vídeo y otra para visión por ordenador. Esa segunda cámara serviría para que Siri entienda mejor lo que el usuario tiene delante, como cuando preguntas algo mirando un cartel, una planta o un objeto raro en una tienda.

Menos ciencia ficción y más rutina

La ausencia de pantalla no sería casual. Apple evitaría por ahora sensores 3D y LiDAR porque consumen demasiada energía para unas gafas finas y ligeras, según los informes. En la práctica, eso significa renunciar al efecto más futurista para ganar batería, comodidad y una forma menos aparatosa.

¿Basta con eso para convencer a la gente? La respuesta dependerá menos del brillo técnico y más de tareas pequeñas, como hacer una foto rápida, escuchar mensajes, traducir una frase o preguntar a Siri por algo que tienes delante. Si no resuelve momentos reales, será otro aparato curioso en un cajón.

El futuro de Vision Pro

Las Vision Pro no han muerto de forma oficial. Apple sigue vendiendo el modelo con M5 y mantiene visionOS, contenidos inmersivos y usos profesionales en diseño, medicina, formación y entretenimiento. Pero el centro de gravedad parece moverse hacia algo más ponible.

Al final del día, Apple no estaría abandonando la idea de llevar ordenadores a la cara, sino cambiando la puerta de entrada. Menos casco de lujo y más gafas con IA. Más calle, menos salón de demostraciones.

El informe principal se ha publicado en MacRumors.


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