China fabrica misiles a una velocidad sin precedentes y el objetivo final apunta a otra isla a 3.000 km, una pista de que el alcance y la logística se están acelerando

Publicado el: 5 de junio de 2026 a las 08:01
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Misiles balísticos DF-26 del Ejército chino durante un desfile militar, armamento con alcance suficiente para alcanzar Guam.

China está transformando su programa de misiles en una pieza central de su economía de defensa. La novedad no es solo que tenga más armas, sino que cada vez más empresas civiles están entrando en una cadena industrial pensada para producir rápido y durante mucho tiempo.

Taiwán sigue siendo el escenario que más se mira en cualquier crisis del Indo-Pacífico. Pero el cálculo militar de Pekín parece ir más lejos. Guam, territorio estadounidense en el Pacífico, es la isla que puede decidir si Washington llega a tiempo o llega tarde.

La fábrica de misiles de Xi

Un análisis de Bloomberg News firmado por Josh Xiao, Adrian Leung, Christopher Udemans y Andy Lin concluye que China aceleró en 2025 su producción de misiles más que en cualquier otro momento desde la llegada de Xi Jinping al poder. El equipo revisó documentos corporativos de empresas cotizadas vinculadas a los dos grandes fabricantes estatales del sector, China Aerospace Science and Industry Corporation y China Aerospace Science and Technology Corporation.

El dato que más llama la atención no es solo militar. Bloomberg identificó 81 compañías chinas que declararon participación en componentes de misiles, más del doble que en 2013. Cerca de cuatro de cada diez registraron sus mejores ventas durante la era Xi, mientras muchas grandes empresas chinas sufrían una evolución mucho más floja.

Guam cambia el mapa

Guam no es una isla cualquiera. Para Estados Unidos es una base aérea, naval y logística desde la que puede sostener operaciones en el Pacífico occidental. La Oficina de Rendición de Cuentas de Estados Unidos señala que el Pentágono considera su protección una prioridad crítica en el Indo-Pacífico.

Ahí entra el DF-26, conocido a menudo como «Guam Express». Un misil balístico, explicado sin líos, sube y cae en arco hacia su objetivo, como una piedra lanzada muy lejos, pero con guiado avanzado. El informe anual del Departamento de Defensa de Estados Unidos atribuye al DF-26 un alcance de entre 3.000 y 4.000 kilómetros y capacidad contra objetivos terrestres o buques.

Civil y militar

La clave está en la llamada fusión civil-militar. Es una estrategia para que avances de empresas, universidades y laboratorios pasen con más facilidad al Ejército Popular de Liberación. El Departamento de Defensa afirma que Pekín la ha convertido en una política nacional desde la etapa de Xi.

En la práctica, eso significa que una empresa que fabrica sensores térmicos, fibra óptica o recubrimientos especiales puede acabar dentro del engranaje de los misiles. ¿Dónde está el problema? Que muchos de esos componentes tienen doble uso. Sirven para el mercado civil, pero también para drones, navegación de precisión o sistemas difíciles de detectar por radar.

Una guerra larga se fabrica

Las guerras modernas ya no se miden solo por el misil más avanzado. También cuentan las fábricas, los proveedores y la velocidad para reponer lo gastado. Al final del día, un arsenal que no se puede reconstruir rápido se convierte en una promesa muy cara.

El debate se ha endurecido tras la guerra de Irán. Mark F. Cancian y Chris H. Park, del Center for Strategic and International Studies, advierten que algunos inventarios de munición estadounidenses quedaron bajo presión y que reconstruirlos puede llevar años. Ese punto explica por qué Pekín parece obsesionado con producir mucho, no solo con producir mejor.

La respuesta de Washington

Estados Unidos ya está reforzando Guam. En diciembre de 2024, la Missile Defense Agency realizó desde la isla su primer ensayo de defensa contra un misil balístico, con un sistema Aegis Guam, un radar especializado y un interceptor SM-3. La prueba fue presentada por el Pentágono como un paso clave para el futuro escudo defensivo de la isla.

El plan va más allá de una sola batería. El Registro Federal describe un sistema persistente de defensa aérea y antimisiles de 360 grados distribuido en 16 emplazamientos militares de Guam. Su objetivo es cubrir la isla frente a misiles de crucero, balísticos e hipersónicos de adversarios regionales.

El pulso ya es global

La carrera no se limita a China y Estados Unidos. Bloomberg señala que países como Francia y Corea del Sur también están elevando gasto y producción militar. Pero el caso chino destaca por la escala de su industria y por la mezcla de empresas públicas, privadas y tecnologías de doble uso.

El Pentágono sostiene además que China produce una amplia gama de misiles y que posee el arsenal hipersónico líder del mundo. Hiper­sónico significa que vuela a velocidades enormes y, en algunos casos, maniobra para complicar su interceptación. No es ciencia ficción. Es el nuevo centro de la carrera militar.

El informe oficial principal se ha publicado en el informe anual del Departamento de Defensa de Estados Unidos al Congreso.


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