National Geographic lo confirma: la ciudad más bonita de Europa está en España y es vasca
San Sebastián ha sido elegida como una de las ciudades más bonitas según National Geographic
París, Roma, Viena, Praga o Florencia siempre aparecen cuando se habla de las ciudades más bonitas de Europa. Sin embargo, para encontrar la que ha conquistado a National Geographic no hace falta salir de España. La conocida publicación ha puesto el foco en San Sebastián, destacando una combinación difícil de encontrar en otros destinos: playas en plena ciudad, montañas, edificios señoriales, una Parte Vieja llena de vida y una gastronomía que ha alcanzado fama internacional.
La capital guipuzcoana tiene alrededor de 190.000 habitantes y se abre al Cantábrico alrededor de una de las imágenes más reconocibles del norte de España: la bahía de La Concha. Pero reducir San Sebastián a su famosa playa sería quedarse corto. National Geographic destaca cómo la ciudad mezcla el paisaje natural con un elegante entorno urbano y suma a todo ello otro de sus grandes atractivos como es la cultura del pintxo.
National Geographic lo confirma: la ciudad más bonita de Europa está en España y es vasca
La Concha es probablemente el primer lugar que viene a la cabeza al pensar en San Sebastián. Su característica forma de media luna, con la isla de Santa Clara enfrente y los montes a ambos lados, ha convertido esta playa urbana en el gran símbolo de la ciudad. El paseo que bordea la bahía permite recorrerla prácticamente a pie de mar y conduce hacia Ondarreta, otra de las playas donostiarras. Pero todavía queda una tercera. Al otro lado de la ciudad se encuentra Zurriola, especialmente conocida entre los aficionados al surf. Tres playas bastante diferentes entre sí que permiten que el Cantábrico forme parte de la vida cotidiana de San Sebastián y no sea únicamente un atractivo reservado a los meses de verano.
National Geographic destaca que la ciudad «combina con maestría la belleza natural con el refinamiento urbano». Y basta alejarse unos metros de la playa para entender esa descripción. San Sebastián conserva un marcado aire señorial que tiene mucho que ver con la transformación que vivió a partir del siglo XIX, cuando se convirtió en lugar de veraneo de la aristocracia y la familia real. De aquella etapa quedan edificios que siguen formando parte de su imagen, como el Palacio de Miramar, situado frente a la bahía, el Teatro Victoria Eugenia o el Hotel María Cristina. A ellos se suman posteriormente construcciones como el Kursaal, que introdujo una arquitectura mucho más contemporánea junto a la desembocadura del río Urumea.
La Concha, los montes y unas vistas difíciles de olvidar
San Sebastián tiene otra particularidad y es que no hace falta alejarse demasiado del centro para ganar altura y contemplarla desde arriba. Igeldo, Urgull y Ulia rodean la ciudad y ofrecen perspectivas muy distintas del litoral. Entre ellas, hay una que se ha convertido prácticamente en otra postal de San Sebastián. Es la panorámica desde el monte Igeldo. Se puede subir utilizando su histórico funicular y, una vez arriba, contemplar la bahía completa, con La Concha dibujando su curva frente al Cantábrico. El propio National Geographic recomienda esta experiencia y termina su recorrido con una propuesta difícil de rechazar: «a la bajada te esperan los pintxos de la ciudad más bonita de Europa».
El monte Urgull ofrece una experiencia diferente. Se levanta junto a la Parte Vieja y conserva restos de las fortificaciones que durante siglos protegieron la ciudad. Pasear por esta zona permite pasar en poco tiempo de las calles más concurridas del casco histórico a senderos rodeados de vegetación y miradores abiertos al mar. Y esa posibilidad de recorrer buena parte de San Sebastián caminando es otro de sus atractivos. En una misma jornada es posible pasear junto a La Concha, entrar en la Parte Vieja, subir a uno de sus montes y terminar frente al mar sin necesidad de realizar grandes desplazamientos.