Opinión

¿Qué le debía el Gobierno a Iván Redondo para tanto descuento?

Alguien que se arroga la condición de prototipo de una generación condenada a vivir de alquiler, como ha hecho Iván Redondo, para justificar que si no compraba el inmueble en el que vivía, la Seguridad Social le impediría seguir viviendo en su «hogar» como inquilino, es un mentiroso. Primero, porque el piso que compró fue un chollo, vendido por el Gobierno al ex jefe de Gabinete del presidente a un precio por metro cuadrado a la mitad del valor de mercado. 161 metros construidos en Diego de León, zona prime, a 1.120.000 euros es una bicoca.

Hoy, un año después de su adquisición, su precio dobla al que pagó Iván Redondo, que aún así sigue esparciendo infundios y justificándose con argumentos absurdos. Compró un piso por la mitad de su precio y vivió en ese piso en alquiler pagando también la mitad, por beneficiarse de una renta social. Puede decirse que Iván Redondo, comprando y alquilando, siempre ha pagado la mitad, algo que no pueden decir millones de españoles, incluidos los de su misma generación, esos a los que dice parecerse. Y un cuerno.

OKDIARIO ha desnudado al personaje, retratándole en su hipocresía. Ya está bien que quien se ha beneficiado de los privilegios del poder pretenda presentarse como víctima de una cacería. Ha vivido de alquiler por la mitad y ha comprado también por la mitad, lo que le convierte en un tipo con suerte o un tipo con influencias, pero, en cualquier caso, en un tipo que no es el prototipo de su generación.

Menos cuentos, Iván. Tiempo queda para seguir retratando la catadura moral de Redondo y OKDIARIO promete no cejar en el empeño, pero, entretanto, este genuflexo del sanchismo haría bien en dotarse de argumentos más sólidos. Todo alrededor de Iván Redondo tiene un descuento del 50%: por el alquiler y la posterior compra del pisazo en Diego de León siempre ha pagado la mitad. ¿Qué le debe el Gobierno?