El astroturismo se hace un hueco en la Comunidad de Madrid instalando mesas estelares en la Sierra Oeste
Las instalaciones estarán operativas en tres meses en miradores de Aldea del Fresno, Pelayos de la Presa y San Martín de Valdeiglesias
El legado espacial de la NASA y los eclipses del Trío Ibérico impulsan el turismo de estrellas

El astroturismo en la Sierra Oeste dará un salto cualitativo con la instalación de mesas estelares en varios miradores de la comarca madrileña. La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha esta iniciativa pionera bajo el lema Disfruta del cielo nocturno de Sierra Oeste. Vive las estrellas cerca de Madrid, que busca posicionar la región como referente en turismo astronómico.
Las infraestructuras interpretativas se ubicarán en tres enclaves privilegiados: Aldea del Fresno, Pelayos de la Presa y San Martín de Valdeiglesias. Los trabajos de accesibilidad a estos miradores ya han comenzado y se completarán durante los próximos tres meses, según confirma Juan Antonio de la Morena Doca, alcalde de Villamantilla y presidente del Grupo de Acción Local Sierra Oeste de Madrid.
Equipamientos para leer el cielo
«Las mesas estelares son unos equipamientos modulares de un tamaño importante porque tienen que incluir bastantes elementos de interpretación del cielo. Ilustran el paisaje nocturno y la astronomía que se ve desde nuestra comarca», explica De la Morena Doca. Estos paneles incorporan un diseño innovador que permite la lectura de contenidos incluso con baja iluminación.
Los materiales combinan fotografías, ilustraciones astronómicas, iconografía específica y elementos gráficos inspirados en la luz tenue de la noche. Las mesas incluyen explicaciones sobre la vida salvaje nocturna, diagramas de constelaciones, fases lunares, recomendaciones para la observación y referencias culturales que vinculan la noche con la identidad del territorio.
Condiciones excepcionales
La Sierra Oeste reúne características únicas para la contemplación astronómica en el centro peninsular. La presencia de montañas y valles, la ausencia de industrias y la estabilidad atmosférica convierten este entorno en uno de los más adecuados para observar las estrellas. «Nuestra zona, dentro de lo que es Madrid, es de las mejores posicionadas para contemplar el cielo», afirma el presidente del Grupo de Acción Local.
El compromiso con la reducción de la contaminación lumínica refuerza esta vocación astronómica. «Venimos del año pasado de firmar el manifiesto Slow Light en Fitur, con el compromiso de que la Sierra Oeste sea una zona comprometida con la eliminación de la contaminación lumínica», recuerda De la Morena Doca. Los planes de sostenibilidad turística incluyen actuaciones para ayudar a los ayuntamientos a minimizar este problema.

Legado espacial de la NASA
La conexión histórica con las misiones espaciales añade un valor diferencial al astroturismo en Sierra Oeste. Desde mediados del siglo XX, Fresnedillas de la Oliva y Robledo de Chavela han desempeñado un papel destacado en las comunicaciones espaciales, con participación relevante en las misiones Apolo y en la investigación del espacio profundo.
«Las antenas de Robledo de Chavela jugaron un papel fundamental en las misiones Apolo, sobre todo el Apolo 11. Nuestra zona tiene una importancia fundamental en las comunicaciones espaciales y hay que ponerlo en valor», destaca el alcalde de Villamantilla. El Museo Lunar de Fresnedillas de la Oliva permite profundizar en este legado y sirve como punto de información para los visitantes interesados en las mesas estelares.
Turismo nocturno y pernoctaciones
La apuesta por el turismo de estrellas responde también a una estrategia económica. La cercanía a Madrid dificulta que los visitantes pernocten en la comarca, lo que limita el impacto económico del turismo de día. «Lo que ofrecemos con el turismo de noche es que la gente se quede algún día más, porque la Sierra Oeste tiene tantas cosas que visitar que merece la pena quedarse», argumenta De la Morena Doca.
El responsable subraya el perfil del visitante interesado en estas experiencias: «La gente que viene a contemplar el cielo suele ser gente muy concienciada con la naturaleza y la conservación». La zona cuenta con la catalogación ZEPA por su gran diversidad ambiental en fauna y naturaleza, lo que exige una gestión organizada de las actividades turísticas.
Calendario astronómico 2026
El próximo año presenta un calendario especialmente atractivo para el astroturismo en Sierra Oeste. Entre las actividades programadas destacan la observación de las Perseidas y una jornada denominada Noche Roja coincidiendo con el eclipse total del 13 de agosto. Este fenómeno forma parte del llamado Trío Ibérico, los tres eclipses solares visibles en España entre 2026 y 2028.
«A través de nuestra página web y la plataforma de turismo astronómico, la gente podrá conocer los días más interesantes para observar el cielo y los mejores sitios de la Sierra Oeste», avanza el presidente del Grupo de Acción Local. La comarca se ha dotado de un telescopio que pone al servicio de los ayuntamientos y las asociaciones dedicadas a la divulgación astronómica.

Dónde informarse
Los visitantes interesados en disfrutar del astroturismo en Sierra Oeste pueden obtener información a través de varios canales. El Museo Lunar de Fresnedillas de la Oliva funciona como punto de referencia principal. La web Turismo Sierra Oeste ofrece datos actualizados sobre actividades y ubicaciones de las mesas estelares.
Además, a partir de marzo de 2026 entrará en funcionamiento el Centro de Innovación Turística de la Sierra Oeste, actualmente en proceso de ampliación. «Son puntos muy fáciles de encontrar y la gente puede informarse de dónde y cómo acudir. Intentaremos que todo esté bastante organizado para que disfrutemos adecuadamente de la naturaleza», concluye De la Morena Doca.
La iniciativa representa una apuesta decidida por diversificar la oferta turística madrileña y aprovechar un recurso natural infrautilizado: el cielo nocturno. Con las mesas estelares, la Sierra Oeste aspira a consolidarse como el mejor destino de astroturismo del centro peninsular, combinando ciencia, historia y naturaleza en una experiencia única a menos de una hora de la capital.