El truco de un mecánico para acabar con el ruido de los limpiaparabrisas: sólo necesitas un ingrediente de tu cocina
Durante los meses de invierno, el limpiaparabrisas se convierte en uno de los elementos más importantes del coche para garantizar una conducción segura en condiciones de lluvia y nieve. Sin embargo, en ocasiones, las escobillas producen un ruido muy molesto al rozar con el cristal, el cual no sólo resulta desagradable, sino que también puede acabar dañando tanto las gomas como el parabrisas con el tiempo. Afortunadamente, existe un truco muy sencillo con vinagre para acabar con este problema sin necesidad de acudir al taller.
Lo primero y más importante es entender las razones por las que se produce este ruido tan característico. En muchos casos, aparece cuando la goma de la escobilla no se desliza correctamente sobre el cristal, generando fricción. Pero, ¿por qué ocurre esto? Puede deberse a que el cristal esté seco, a la suciedad acumulada en las escobillas o al aumento de la resistencia por el hielo, la lluvia o la nieve.
El truco del vinagre para acabar con el ruido de los limpiaparabrisas
«El buen estado de los limpiaparabrisas es esencial para que realicen un barrido limpio y completo de toda la superficie. Es aconsejable cambiarlos todos los años, incluso cada seis meses, pues el calor y la suciedad deterioran la goma. Y su función es esencial para la seguridad al circular, pues de ellos depende el disponer de una buena visibilidad en condiciones de lluvia o al rodar por pistas con mucho polvo.
Y para una correcta eficacia, su depósito de agua debe estar siempre lleno, siendo recomendable mezclarla con productos que ayudan a mejorar la limpieza (en zonas muy frías es recomendable agua con un producto descongelante). Actualmente, también existen repelentes del agua que hace que las gotas resbalen. Además ayudan a que los insectos y la suciedad se adhieran menos al cristal», señala la DGT.
Una de las causas más frecuentes por las que el limpiaparabrisas hace ruido es que esté seco. En ese momento, la goma roza directamente contra el cristal, provocando el chirrido. Asimismo, con el paso del tiempo, las escobillas se desgastan, acumulan suciedad y pierden flexibilidad, generando ruido y reduciendo la eficacia de la limpieza.
En este contexto, se ha hecho viral el conocido como «truco del vinagre», el cual promete acabar con el ruido del limpiaparabrisas en cuestión de segundos. Ponerlo en práctica es lo más sencillo del mundo, y sólo necesitas vinagre, un poco de vaselina y una bayeta. Toma nota de los pasos a seguir:
- Levanta los limpiaparabrisas para que no estén en contacto con el cristal.
- Empapa una bayeta con vinagre blanco.
- Frota la goma de las escobillas con la bayeta, insistiendo en las zonas más sucias.
- Deja que las gomas se sequen completamente.
- Pasa otra bayeta limpia para retirar posibles restos.
- Aplica una pequeña cantidad de vaselina sobre la goma, extendiéndola de forma uniforme.
- Deja secar unos minutos antes de volver a bajar los limpiaparabrisas.
La razón por la que el truco del vinagre se ha hecho tan viral en redes sociales se debe a su efectividad. El vinagre tiene propiedades desengrasantes, de manera que puede eliminar la suciedad incrustada y los restos de grasa que afectan al contacto entre la goma y el cristal. Por otro lado, la vaselina crea una fina capa lubricante que facilita el deslizamiento de la escobilla y ayuda a que la goma recupere parte de la humedad perdida.
El Reglamento General de Circulación, artículo 19.1, sobre visibilidad y condiciones de conducción, establece lo siguiente: «El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía».
Consejos adicionales
La exposición prolongada a los rayos solares puede deteriorar la goma de los limpiaparabrisas, razón por la cual, siempre que sea posible, lo ideal es aparcar el coche a la sombra o utilizar una funda para proteger tanto el parabrisas como las escobillas.
Durante los meses de invierno, es conveniente levantar los limpiaparabrisas al aparcar el vehículo. De esta manera se evita que la goma se quede pegada al parabrisas por el hielo, lo que podría dañar la escobilla al intentar activarla. Asimismo, es fundamental utilizar líquido limpiaparabrisas de calidad y aplicar repelentes de agua para crear una capa protectora sobre el cristal.
Finalmente, Carglass recuerda: «con una temperatura externa de –10ºC, el 80% de los parabrisas se rompió en menos de cinco minutos tras encender la calefacción. A –5ºC, el porcentaje era del 70%. Y a 0 °C, de un 59%”. Si existe hielo en el exterior, lo más recomendable es utilizar una rasqueta con la goma en buen estado para no rayar el cristal. También podemos ayudarnos de alcohol, que tiene una temperatura de congelación muy baja (–114ºC), o algún producto específico».
