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Stellantis prepara una nueva batería para hacer coches eléctricos más asequibles para competir con las marcas chinas

Citroën 2 CV Concept
Citroën 2 CV Concept

Stellantis sustituirá la tecnología de baterías de níquel, manganeso y cobalto (NMC) por una arquitectura capaz de reducir costes y ofrecer una mayor autonomía para competir con la tecnología de las marcas chinas. Una estrategia que el fabricante automovilístico, que dirige Antonio Filosa, quiere lograr con la producción de baterías de fosfato de hierro y litio (LFP), que llegarán a partir de 2027.

Así lo ha confirmado el consejero delegado de la compañía, en la presentación de resultados de la marca, en la que ha señalado que el cambio a las celdas de fosfato de hierro y litio, así como la implantación de la plataforma STLA One ayudará a Stellantis a competir en Europa, donde la adopción de vehículos eléctricos se está acelerando y los fabricantes automovilísticos chinos están ganando cuota de mercado.

Nueva batería de Stellantis

Se trata de un tipo de batería de iones de litio que utilizan fosfato de hierro y litio como material del cátodo, que se ha popularizado por su menor coste y su elevada durabilidad, en comparación con otros materiales que se han usado hasta la fecha, generalmente baterías de níquel, manganeso y cobalto. Con esto, Stellantis también pondrá en marcha una nueva arquitectura que permite reducir costes y ofrecer precios más competitivos.

Un cambio en la estrategia que coincide con el lanzamiento de seis nuevos concepts cars: Alfa Romeo Cuorerosso, el Citroën 2 CV Concept, el DS F3VER Concept, el Fiat Multiplay, el Opel STX Concept y el Peugeot RCZ Vision. Modelos con los que la compañía busca hacer frente a la caída de la demanda en los distintos mercados europeos, el aumento de los costes por los efectos derivados del contexto internacional y el desembarco de nuevas marcas.

Stellantis logra un beneficio de 217 millones

«Durante el trimestre, lanzamos nuevos productos, aceleramos alianzas según lo previsto y logramos mejoras significativas en la fabricación y la calidad. En consecuencia, reafirmamos nuestras previsiones para 2026, así como nuestra expectativa de obtener un flujo de caja libre industrial positivo en 2027», ha resumido el consejero delegado de Stellantis, Antonio Filosa.

Stellantis ha logrado un beneficio neto de 217 millones de euros en los nueve primeros meses del año, frente a las pérdidas de 6.788 millones de euros que registró en el mismo periodo del año anterior, según ha informado este miércoles.

Las ventas de estos nueve meses sumaron un total de 119.225 millones de euros, una cifra superior en un 7% a la que alcanzó la firma en los tres primeros trimestres de 2025. Las entregas de vehículos en este período cayeron ligeramente en un 1%, por debajo de 1,3 millones de unidades.

Por mercados, sus volúmenes de ventas crecieron notablemente en Norteamérica y Europa, sus principales regiones de actividad. Así, la facturación se elevó un 12% en Norteamérica, mientras que aumentó un 2% en Europa. En Sudamérica, los ingresos crecieron un 3% interanual, mientras que cayeron un 6% en Oriente Medio y un 7% en la región de Asia-Pacífico.

Por su parte, Stellantis ha triplicado su resultado operativo (Ebit) ajustado en términos interanuales, hasta llegar a 1.989 millones de euros, frente a los 630 millones de euros de los nueve primeros meses de 2025. A su vez, el margen operativo ha sido del 1,7% (1,1 puntos porcentuales por encima de la cifra registrada hace un año).

En este contexto, Stellantis mantiene sus previsiones financieras para 2026, con un aumento de los ingresos netos de un solo dígito y una mejora interanual del flujo de caja libre industrial, que será positivo en 2027.

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